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Bayern ganó la Supercopa alemana al Dortmund

MADRID (EFE) -- El Bayern Múnich se adjudicó la Supercopa de Alemania al vencer 2-1 al Borussia de Dortmund y alivió sus penas del pasado curso, en el llegó a la orilla del éxito en tres torneos que acabaron en derrotas para el equipo de Jupp Heynckes.

El conjunto bávaro se citó con el primer torneo del año con cierta ansiedad por culpa de los resultados de la campaña que murió en junio y en la que fue subcampeón de la Bundesliga, de la UEFA Champions League y de la Copa de Alemania. Casi fue un espejo del Real Madrid que entrenó Alfredo Di Stéfano en 1982, que fue segundo en cinco competiciones.

Para acabar rápido con esa losa del perdedor, lo mejor era conseguir un título que despejará todas las dudas que podrían haber surgido después de un curso aciago para el Bayern. Por eso, todos los hombres de Heynckes saltaron al terreno de juego con la intención de finiquitar todo en los primeros compases del duelo.

No tuvieron problemas para lograrlo porque en los quince minutos iniciales bastó la chispa de Arjen Robben y la clase de Franck Ribéry para sentenciar la Supercopa alemana. Entre los dos, y con la llegada de Toni Kross y Thomas Müller, la final quedó decidida en un suspiro.

Primero goleó Mario Mandzukic, que sentó en el banquillo a Mario Gómez, y, como demostró en la Eurocopa, es un delantero con mucho olfato, de los que sólo necesitan un toque para perforar redes. Así lo hizo en Ucrania y Polonia, y ante el Dortmund continuó con esa tendencia.

El croata no desaprovechó su primera oportunidad y, en el minuto 5, un gran pase con el exterior de Ribéry acabó dentro de la portería defendida por Weidenfeller. Mandzukic no perdonó y estrenó el marcador del Allianz Arena, que poco después se volvería a iluminar para reflejar el segundo.

Lo hizo Thomas Müller, que culminó una buena jugada del eléctrico Robben. El holandés disparó contra un poste y el rechace, llegando desde atrás con fuerza, lo recogió el internacional alemán para fusilar al guardameta del Dortmund.

El campeón de la Bundesliga y de la Copa estaba hincando la rodilla. Los jugadores eran casi los mismos que el año pasado y apenas estaban presentando batalla. Sin el japonés Shinji Kagawa, traspasado al Manchester United, sólo Marco Reus, una de las grandes promesas del fútbol germano, era alineado en el once como cara nueva del equipo.

Reus no pudo mostrar esas cualidades que exhibió en el partido de cuartos de final de la Eurocopa que jugó contra Grecia. Es uno de los representantes de una nueva generación de jóvenes alemanes que abastecen al equipo de Joachim Löw. De momento, parece que necesitará tiempo para adaptarse a su nuevo club.

Sin oportunidades, sin el control de la pelota y sin ideas, el Dortmund llegó muerto a los últimos quince minutos de la Supercopa. Sin embargo, tuvo tiempo para despertar con el gol del polaco Robert Lewandowski, que aprovechó el impulso de los cambios de su entrenador.

Con Götze, Perisic y Schieber sobre el césped, el equipo de Jürgen Klopp comenzó a carburar y estuvo a punto de igualar un duelo que perdió en la primera parte. El Bayern sufrió hasta el final, pero pudo levantar su primer trofeo de la temporada con el que inicia una terapia para olvidar sus tres subcampeonatos del pasado curso.

SÍNTESIS DEL PARTIDO:

BAYERN MUNICH (2): Neuer; Lahm, Boateng, Dante, Can (Badstuber, min. 69); Kross, Luiz Gustavo; Robben (Shaquiri, min. 85), Müller, Ribéry; Mandzukic.
BORUSSIA DORTMUND (1): Weidenfeller; Piszczek, Subotic, Hummels, Schmezer; Gündogan, Leitner (Perisic, min, 63); Blaszcykowsky (Schieber, min. 70), Reus, Grokreutz (Götze, min. 63); Lewandowski.

GOLES: 1-0, min.5: Mandzukic; 2-0, min.10: Müller. 2-1, min.75: Lewandowski.
ÁRBITRO: Michael Weiner. Mostró cartulina amarilla a los jugadores del Bayern de Múnich Luiz Gustavo (min. 23), Can (min. 37) y Mandzukic (min. 68). También amonestó al futbolista del Borussia Dortmund Schmelzer (min. 41).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la Supercopa de Alemania disputado en el Estadio Allianz Arena del Bayern de Múnich ante unos 55.000 espectadores.