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2015 deja al Barcelona cinco títulos, con el show de la MSN incluido

Barcelona confirmó que es el mejor equipo de la última década. Getty Images

BARCELONA -- El Barcelona cerrará el año 2015 con cinco títulos en el bolsillo. No habrá llegado al sextete de 2009 por la derrota en la Supercopa de España frente al Athletic de Bilbao pero pasará a la historia como uno de los mejores de su historia. Quién lo iba a decir cuando comenzó el año...

El 2015 comenzó con el club cuestionado por el fallo del TAS, el 30 de diciembre de 2014, que desestimó el recurso azulgrana al castigo procedente de la FIFA: no podría fichar jugadores (en realidad incribirlos) hasta enero de 2016. Con esa mala noticia se saludó un año que vivió una primera semana de pesadilla.

A decir de muchos, que estuvo a punto de hacer saltar por los aires el vestuario y el club mismo.

El 2 de enero llegaron a Barcelona Messi, Neymar y Alves de sus vacaciones navideñas y dos días después el Barça caía derrotado en Anoeta ante la Real Sociedad. Luis Enrique dejó en el banquillo a los cracks y cuando entraron Messi (minuto 45), Neymar (58) o Alves (70) no hubo tiempo para voltear el autogol de Jordi Alba. Y faltó tiempo para que se incendiara el vestuario y su alrededor.

Si a Neymar se le vio reir con ironía en el banquillo, a Leo aquella suplencia le sentó más que mal y los siguientes tres días fueron un suplicio en el club. Comenzó con la ausencia inexplicable (justificada en una gastroenteritis) de Messi en el entrenamiento de puertas abiertas del día 5, siguió con la destitución fulminante de Andoni Zubizarreta como director deportivo del club y acabó con el anuncio de elecciones a final de curso por parte de Bartomeu.

Pero de puertas adentro se conocía que la relación entre Leo y Luis Enrique era inexistente. Xavi, en uno de sus últimos y quien sabe si mejores servicios al club como capitán de la plantilla, medió en todo aquel asunto. Primero frenó el expediente disciplinario que, aseguran, preparaba el entrenador contra el futbolista; después se reunió con el propio Leo junto a Busquets, Iniesta y Mascherano para rebajar la tensión.

El 8 de enero, con un Luis Enrique "debilitado", tal y como él mismo admitió, y el Camp Nou coreando el nombre de Messi a la vez que pitaba el del entrenador, el Bacelona goleó al Elche por 5-0 en la Copa y al cabo de tres días derrotó al Atlético de Madrid, con protagonismo especial de un Tridente que a partir de ahí fue ya intocable.

EL PACTO SILENCIOSO

Nadie lo dijo entonces ni después, pero los hechos, las alineaciones y las decisiones del técnico azulgrana dejaron al descubierto lo que ocurrió en enero. Messi y Luis Enrique ‘firmaron’ un pacto de no agresión por el cual el entrenador se avenía a suavizar su carácter y, lo más importante, liberar a los cracks, convirtiéndoles además en intocables.

Tras la derrota en San Sebastián el Barcelona enlazó 11 victorias consecutivas y 20 en 21 partidos solamente con el 0-1 del Málaga entre ellos, hasta un empate en abril en el Sánchez Pizjuán de Sevilla.

En esos 21 partidos el equipo azulgrana marcó 68 goles, de los que 48 llevaron la firma del tridente. Messi anotó 21 goles, 14 marcó Neymar y 13 logró Suárez para convertirse en la clave y punta de lanza de un equipo demoledor que, por arte de magia, convirtió la crisis en un recuerdo poco menos que invisible.

La historia explicará que la temporada 2014-15 se cerró con grandeza para un Barça lanzado que provocó la lógica depresión en el Real Madrid de Ancelotti, lanzado hasta el cierre de 2014 con su conquista del Mundial y el record de victorias consecutivas que ya nadie recordaba, centradas todas las miradas en el cabalgar bestial azulgrana.

El 17 de mayo se conquistó la Liga en el Vicente Calderón, un año después de que el Atlético de Madrid la ganara en el Camp Nou; el 30 de mayo se ganó la Copa ante el Athletic y el 6 de junio se manteó a Luis Enrique en Berlín: el Barcelona había derrotado a la Juventus en la final de la Champions para lograr el Triplete. El triplete... del Tridente.

DECEPCIÓN Y ÉXTASIS

A la espera del partido frente al Betis que cierre el 2015, ya puede considerarse este año que se acaba como uno de los más prolíficos en la historia del club. Y que permite soñar con seguir en la cúspide del futbol mundial.

El Barcelona no alcanzó el sextete de 2009 porque a la victoria frente al Sevilla en la Supercopa de Europa le siguió la decepción en la Supercopa de España, en que la mediocre condición física por una pretemporada mal planificada provocó el derrumbe ante el Athletic de Bilbao.

Pero la segunda mitad del año ha confirmado el mando del equipo. Tres derrotas y seis empates en 28 partidos oficiales, con la clasificación solvente para los octavos de final de la Champions y la conquista con brillantez del Mundial de Clubes concluyen que, a la espera de Arda y Vidal, el vestuario azulgrana está preparado ante el 2016 que alumbra a la vuelta de la esquina.

A un encuentro para cerrar el año, ante el Betis, el Barça ha conquistado cinco títulos habiendo disputado 66 partidos, de los que ha perdido seis, habiendo marcado 176 goles, con el tridente, claro, en el primer plano del escenario.

47 goles de Messi, que el próximo miércoles ante el Betis disputará su partido 500 como azulgrana, 46 dianas de Suárez y 41 de Neymar han liderado el espectacular año del ‘Barcelona de las Cinco Copas’.

El Barça del Repoker. En un cierre de 2016 que absolutamente nadie pudo imaginar el 5bde enero, cuando Messi, dicen, llegó a poner como condición de su permanencia en el club el despido fulminante de Luis Enrique. Hoy nadie se acuerda de todo aquello.