Temperley derrotó a Newell's y sigue en Primera

BUENOS AIRES -- En cuatro minutos Temperley anestesió semanas de angustia al marcar los dos goles con los que venció a Newell's que aseguraron la permanencia en Primera División y desataron una emotiva fiesta en las tribunas y en el campo del Beranger.

Es Temperley madrugó a Newell's a los 2 y 6 minutos del segundo tiempo con senas conquistas de Marcos Figueroa y Gabriel Esparza y en La Paternal el también sureño Lanús sacó un empate que contribuyó a la causa del Gasolero.

En un primer tiempo que estuvo lejos de ser bien jugado y presentó demasiada lucha en la mitad de la cancha y pocos vínculos auspiciosos entre los intérpretes, fue el local el equipo que, debido a su necesidad de cosechar puntos, tomó mayormente las riendas del partido.

Lo hizo sin demasiado lucimiento, es cierto, pero su intento de presión alta y sus ganas fueron suficientes para merecer en la etapa inicial algo más que un elenco rosarino apático y deslucido.

Aun con sus carencias en la creacion expuestas en el campo de juego, Temperley complicó más de una vez a la defensa de Newell's y exigió a Pocrnjic con un remate de Zarate a los 11 minutos y una media vuelta suave de Figueroa a los 26.

De todas formas, la mas clara llegó a los 35, cuando Sánchez no pudo direccionar correctamente un buscapie desde la izquierda de Esparza y la pelota dio en la parte externa de la red.

Newell's, con escasa participacion de sus delanteros, y apenas algunas insinuaciones de Fertoli por izquierda, apenas remato al arco una vez, con un derechazo de larga diatancia de Scocco que Crivelli contuvo sin problemas.

En los primeros 6 minutos del complemento Temperley pegó dos veces y se encamino hacia la permanencia, ante un equipo de Diego Osella que no reaccionó ni siquiera en desventaja.

A los dos, Figueroa casi tropezó con el primer gol de la tarde, al empujar a la red, en llamativa soledad dentro del area chica, un tiro de esquina desde la derecha.

Cuatro minutos después, Esparza fue astuto para capitalizar un error compartido entre el peruano Advincula y Pocrnjic y empujar el balon a la red. El local acabo asi con el partido y con una racha de tres encuentros sin victorias en el torneo local, y por si fuera poco concreto la ansiada permanencia.

Entonces se desató la fiesta en el Beranger que incluyó el baile con muleta de Cristian Chimino, el jugador operado dias atrás por una fractura.