El futuro incierto de España

Actualizado el 22 de noviembre de 2012
EFE

MADRID -- Tras la caída de España en la final número 100 en la historia de la Copa Davis se abrió un interrogante acerca de cuál será el futuro del equipo para afrontarla el año que viene. Uno de los principales temas a tocar es si debe o no haber una renovación en el equipo, tal como había planteado David Ferrer, tras la coronación de su país ante la Argentina en la final de 2011, quién luego fue convencido por Alex Corretja para que continúe formando parte del equipo.

Getty ImagesCorretja y Ferrer caminan serios

Aunque todo esto puede cambiar para la primera ronda de la edición de 2013. Ferrer dio un "sí, sí" no muy convincente sobre su presencia. Pero, esta declaración no puede ser tomada como negativa o como para ahorrarse que un "no" lo involucre en algún escándalo mediático o algo por el estilo.

Sin embargo, hay que destacar que Ferrer ha tenido una temporada muy agitada, en la que consiguió 76 triunfos sobre 91 encuentros disputados, un récord muy interesante para un jugador de 30 años que pelea por llegar al cuarto puesto del ranking ATP, y con todo esto, sólo piensa en tomarse vacaciones y olvidarse de la raqueta por un largo tiempo. Además, corre peligro que se realice la exhibición que el español tiene prevista en Brasil ante Roger Federer, ya que su objetivo tan solo parece ser concentrarse y estar en la mejor condición física para defender sus títulos en Doha y Auckland y, más adelante, competir en el Abierto de Australia.

Por otra parte, con el regreso, todavía pendiente de Rafael Nadal, Corretja deberá asegurarse de que Ferrer confirme el "sí" que dio tras la derrota ante República Checa. España tendrá un duro cruce con Canadá (formada por jugadores como Milos Raonic, Frank Dancevic, Daniel Nestor y Vasek Pospisil) en la primera ronda de la próxima edición de Copa Davis. Es por esto que el capitán español tiene muy en claro que van a "sufrir mucho la próxima temporada".

Todo esto genera el riesgo de que la historia vuelva a repetirse. Con Nadal y Ferrer como interrogante, a Corretja se le complican los planes y de no poder convencer a sus jugadores ante una posible negativa deberá implementar una renovación obligada del equipo, algo que puede complicar el andar de España en la Davis. Es muy difícil que ocurra, pero no hay que descartarlo.

Sobre la posibilidad de una transición en el equipo, el capitán español sentenció: "No me sirve lo de la renovación con la cantidad y la calidad de los jugadores que tenemos. Este equipo tiene que salir a ganar siempre. Podemos ganar en todo el mundo. Hay otros que juegan muy bien, pero nosotros lo hacemos en cualquier superficie y condición. Yo me lo creo y mi trabajo es hacérselo creer a mis jugadores".

Ante esta perspectiva, Corretja parece tener claro cuál es de nuevo su tarea. "La prioridad es tener siempre al máximo de jugadores disponibles, y eso incluye a Nadal, Verdasco, Marrero, Andújar, Ferrer, López, Almagro y Granollers. Cuantos más, mejor. Luego los capitanes decidiremos lo que sea mejor para el equipo, depende de los rivales y de la superficie", añadió.

Lo bueno que posee el equipo español es la pareja de dobles, que aunque solo tiene una victoria y tres derrotas en Copa Davis, poco a poco ha ido adquiriendo solidez, ratificada con el título obtenido en el Masters de Londres.

Finalmente, queda pendiente para Corretja el tema Nicolás Almagro. En la final de la Davis de este año confió en él porque no podía dejarlo afuera después de que el de Murcia se ganara un lugar con cinco victorias seguidas en la Davis y su décimo puesto del mundo. Pero, en el O2 Arena cayó ante Berdych, algo dentro de lo admisible, y cedió ante el 37 del mundo, Radek Stepanek, de 34 años, que llevaba dos días seguidos jugando, y seis horas y 17 minutos acumulados en sus piernas antes del partido.

Tras esa derrota, Almagro declaró: "Las vacaciones en casa, a disfrutar con mis sobrinos, y a recuperarme del hombro y de la rodilla. Aún no sé ni dónde comenzaré la temporada". El español busca sacar una lectura positiva, o una lección para el futuro sobre dicha derrota.

Este es el panorama actual de un equipo español que posee más dudas que certezas acerca de lo que será un 2013 muy agitado.