Dejaron su huella

La racha del Miami Heat se acabó, y aunque el título es su meta, su impacto ya es más que visible

Actualizado el 28 de marzo de 2013
Sebastián Martínez Christensen Por Sebastián Martínez Christensen
ESPNDeportes.com
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LeBron JamesGetty ImagesLeBron James va camino a otro MVP, y su nivel en esta temporada será recordado por años
MIAMI -- Todo lo bueno llega a su fin.

La increíble racha de 27 victorias del Miami Heat se topó con un conjunto de los Bulls que jugó con mucha determinación y se llevó un merecido triunfo.

Muchos fanáticos del Heat se despertaron hoy decepcionados, lo mismo que la NBA, que no quería otra cosa más que esta racha se extendiera lo más posible.

Después de todo, todos los ojos del mundo estaban puestos en Miami y su racha.

Así es, el Heat se las ingenió para que una temporada regular que ya es demasiado larga de por sí, fuera relevante y acaparara a atención de todos los medios de comunicación.

No los culpo, considerando que estamos hablando de un hito magnífico que probablemente no volvamos a ver en las próximas dos décadas.

Así de difícil es lograr lo que hizo el Heat, que no perdía hace 52 días y nos regaló por momentos un baloncesto de alto vuelo que no se ve todos los días.

Al final del día los Lakers de 1971-72 descorcharon la champaña y el Heat se quedó corto de la gloria.

Pero hoy en el día después todos los fanáticos del baloncesto debemos ponernos de pie y aplaudir lo que tuvimos la fortuna de atestiguar.

Hay quienes piensan que esta racha pasará rápidamente al olvido, pero yo no estoy de acuerdo. Lo que sí creo es que el futuro inmediato de Miami determinará cómo será recordada la racha.

Si Miami gana el título, será recordada como una de las mejores temporadas de todos los tiempos.

Si no logran su objetivo, será considerado "aquel gran equipo que no dio la talla".

Porque no hay que confundirse, si el Heat no gana el título este año, será considerado un fracaso.

Era muy difícil de por sí que el Heat pudiese romper la racha de los Lakers, considerando que todos los rivales jugaban al 110 por ciento y que cualquier equipo le puede ganar a otro en una noche particular.

Eso no hace más que legitimizar lo logrado por Miami, pero el trabajo está lejos de estar consumado.

Y si esa racha se iba a terminar, mejor temprano que tarde, dado que ahora el Heat puede descansar a algunos jugadores como Dwyane Wade quien ayer volvió a resentirse de la rodilla y prepararse para su verdadero y único objetivo de aquí en más.

Nada está dicho en el mundo del baloncesto, pero ciertamente parece difícil que un equipo le gane 4 de 7 a Miami luego de que ganasen 27 en fila.

El año pasado, los Spurs hilvanaron 20 triunfos entre temporada regular y playoffs, sólo para luego sucumbir en los brazos del Thunder.

La diferencia es que la Conferencia Oeste es un campo minado, mientras que en el Este no parece ofrecer tantos rivales que produzcan desgaste en la ardua carrera al título.

En la NBA, todo se trata de enfrentamientos, y creo que en orden los equipos que más pueden complicar al Heat son San Antonio, Memphis, Indiana y Denver.

Tres de ellos están del otro lado y se eliminarán entre sí.

El Heat está en una posición envidiable, y aunque lejos de haber conseguido su meta, se tienen que tomar un segundo para disfrutar lo logrado.

Será título o fracaso, pero no se puede negar que este conjunto nos hizo testigos de la historia.

Amado u odiado, esta versión del Heat ha vuelto a colocar al baloncesto en escena central.


Sebastián Martínez Christensen trabajó, entre otros medios, para el diario La Nación y la Productora Tennis Properties Limited. Realizó coberturas de la NFL, incluyendo el Super Bowl, la NBA, incluyendo las finales, y de distintos torneos del circuito ATP y de la serie Masters. Además co-condujo un seminario acerca de los deportes estadounidenses en la Universidad de Miami. Actualmente es columnista y editor de ESPNdeportes.com, talento en televisión y en ESPNdeportes Radio y es colaborador de ESPNdeportes La Revista. Consulta su archivo de columnas.