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Ganan Nadal y Federer; cae Djokovic

ROMA -- El español Rafael Nadal dio un nuevo paso sobre polvo del ladrillo, en un 2013 estupendo en el que ya lidera la Carrera a la Copa de Maestros de Londres. Venció a su compatriota David Ferrer por 6-4, 4-6 y 6-2 y avanzó a las semifinales del Masters 1000 de Roma. Unas horas antes, sorpresa en el Foro Itálico. No porque no se pudiera dar, sino por la forma en que se dio. El checo Tomas Berdych levantó un 2-6 y 2-5 y terminó eliminando al serbio Novak Djokovic, Nº 1 del mundo, por 2-6, 7-5 y 6-4 para meterse entre los cuatro mejores. A su vez, el suizo Roger Federer derrotó al polaco Jerzy Janowicz y se medirá con el francés Benoit Paire, verdugo del español Marcel Granollers.

Nadal, defensor del título, logró extender su buen momento en el Foro Itálico, donde se consagró en seis ocasiones. En dos horas y 46 minutos de acción, el exnúmero uno del mundo se impuso en tres luchados sets a Ferrer, número cuatro del mundo y que llegaba con la ilusión de vengar sus derrotas en Acapulco y Madrid. Nada de eso, festejo repetido para el mallorquín, que alargó su ventaja en duelos personales a 19-4. Un número, sin dudas, que no es ajeno y que siempre termina jugando en cancha

Y esas sensaciones que se desprender del historial entre ellos se vio desde un primer momento. Nadal, con confianza; y Ferrer, sin aprovechar sus oportunidades. Así se fue el primer set en una hora y dos minutos, sin demasiado brillo. El exnúmero uno del mundo castigó en su única chance para quebrar, mientras que el actual N° 4 de la ATP dejó correr -una tras otra- sus seis break point a favor.

En el segundo parcial la historia fue bien distinta, por lo menos en el inicio. Ferrer logró ser el dominador de las acciones a través de su derecha y sacó una interesante diferencia: 4-0, con dos quiebres. Pero volvieron las dudas en David, que dejó crecer a su rival y le dio vida. Una doble falta en set point a favor y dos impactos de revés a la red lo dejaron 5-4 arriba, pero con el saque de Nadal. Parecía que la historia se daba vuelta. No obstante, mucho amor propio y un verdadero puntazo, en el que llegó a dos smash, llevaron al tenista de Valencia al tercer set.

Y ahí, velozmente, punto de inflexión a cargo de Nadal. Quiebre en el tercer game para ponerse 2-1. Y por si hiciera falta más, una nueva rotura para ponerse 4-1. Con la ventaja, derecho hacia la victoria por 6-2 para avanzar a semifinales, tal como lo hizo en cada torneo que disputó en 2013. Mejor dicho, Nadal ya jugó siete torneos este año y en todos arribó a la final, ganando cinco.

Dos perlitas de Nadal, tras el éxito de este viernes en Roma. Pasará a Djokovic y será el nuevo líder de la Carrera a la Copa de Maestros de Londres (que suma los puntos conseguidos en el año) y extendió su racha a 44° cuartos de final sobre polvo de ladrillo sin caer desde Valencia 2005, a manos del ruso Igor Andreev.

Unas horas antes, en el segundo partido de la jornada, nada hacía pensar en un final así. Berdych, sexto favorito, estuvo al filo de la derrota. No encontraba respuestas y estaba totalmente perdido en la cancha, pero vio una luz de esperanza y ni lo pensó. Apostó a más, tomando mayores riesgos, y encontró dudas en el juego de Djokovic, que pasó de dominador a ser dominado. Victoria, tras cerrarlo en el cuarto match point, para el checo.

El primer set, cabe destacar, había sido todo de Djokovic. El serbio, campeón dos veces en el Foro Itálico, no mostraba fisuras. Dominaba con su servicio, castigaba con su revés, tenía variantes con su juego y ajusticiaba desde la devolución. Dos quiebres y mucha solidez para un contundente 6-2, en 32 minutos.

Berdych, desorientado en la cancha, cayó en la red del número uno del mundo. No lastimaba con sus impactos y daba aún más chances con errores no forzados. Así, luego de una nueva rotura de Djokovic, quedó contra las cuerdas. El duelo parecía tener una sentencia.

Djokovic sacaba para partido, con el marcador en 6-2 y 5-3 (estuvo 5-2). Sin embargo, raro en él, dudó. Cayó en sus porcentajes con el primer servicio y, perdido por perdido, el checo pasó a ser más agresivo. Quebró en su primer break point a favor y respondió con firmeza con su saque.

Era otro partido. Y sí, porque Nole abrió el siguiente game con una doble falta y el checo, al ver ese síntoma, se llenó de confianza. Ganó dos games más (7-5) y llevó las acciones al set decisivo. El encuentro quedaba abierto.

Y la continuidad fue la misma. Djokovic jugando desde muy atrás de la línea y quedando corto en sus tiros; y Berdych, parado sobre la base, aprovechando al máximo la velocidad de su derecha.

En alza, el checo logró un rápido quiebre y desenredó el duelo. La ventaja, toda para él. Y no dio chances. Firme con su servicio cerró la victoria por 2-6, 7-5 y 6-4 en poco menos de dos horas y media. Algo impensado, sin dudas, unos minutos antes.

Ahora Berdych tendrá como rival en las semifinales a un español, que sale del repetido choque de cuartos de la semana pasada en Madrid, cuando Nadal se recuperó con lo justo en el segundo set y terminó ganando por 6-0 en el tercero.

Mientras que en la mitad superior del cuadro llegaron esos cuatro principales favoritos del sector, en el inferior hay tres jugadores no preclasificados y el gran candidato es Federer, quien no grita campeón desde el Masters 1000 de Cincinnati 2012, en cemento.

El suizo superó en el cierre, ya en la madrugada del sábado en Italia, al peligroso Janowicz por 6-4 y 7-6 (2) en una hora y 25 minutos de juego, en un duelo de puntos más cortos que en los anteriores, donde buscaron hacerse fuertes desde el saque y Federer dominó a su adversario con su derecha y muchos cambios de ritmo.

Federer, ex Nº 1, ahora Nº 3 del mundo pero que figura 2º preclasificado en Roma, intenta llegar a su primera final de este año. Con 11 aces, frente a 5 de Janowicz, el helvético se quedó con el 72% de los puntos disputados con su primer servicio y el 75% de los jugados con el segundo intento. Eso le sirvió para mantener cierta ventaja y adueñarse del set inicial con un quiebre.

Ya en el segundo, el polaco obtuvo un rompimiento desde el comienzo y se pensó que podrían al tercer set, pero Federer consiguió un quiebre clave en el 10º game, igualó 5-5 y luego, ya en el tie-break, marcó autoridad, con oficio, variantes y devoluciones bloqueadas y precisas contuvo los embates del rival.

Así, el primer duelo entre ambos fue propiedad de Federer, que no llega a una final desde la Copa Masters de Londres del año último. Y tiene un sorpresivo rival el sábado, ya que el galo Paire se metió en su primera semifinal de un Masters 1000, sólo perdió 13 puntos con su saque en todo el partido y terminó haciendo la diferencia con cinco quiebres -en 11 oportunidades- para aplastar a Granollers por 6-1 y 6-0.