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Marin Cilic venció a Kei Nishikori y ganó el título del US Open

NUEVA YORK -- Autoridad, determinación, jerarquía y un partido soñado. Marin Cilic hizo todo bien en, seguramente, el día más importante en su carrera deportiva. Jugó un tenis brillante y sin fisuras para vencer a Kei Nishikori por 6-3, 6-3 y 6-3 en la final del US Open. Premio doble para el croata: primer título de Grand Slam y regresó al Top 10. El japonés, por su parte, se va con un sabor agridulce por no haber plasmado el gran nivel que tuvo a lo largo de estas dos semanas.

El partido se le empezó a abrir muy rápido a Cilic. Estuvo contra las cuerdas en el primer game con su servicio, sorteó con entereza el desafío inicial y rápidamente tomó el control de las acciones. Vio dudas en el juego de Nishikori y apostó a ganador: fue agresivo con su devolución, con una derecha intratable y revés cruzado que hizo estragos, y consiguió un quiebre que movió el eje del duelo. De ahí, al cierre del set por 6-3.

El croata no dejó levantar al pupilo de Michael Chang y Dante Bottini. Con el envión de la ventaja, apretó sobre el servicio del japonés y volvió a quebrar. Y, acto seguido, tuvo una gran reacción con su saque: levantó dos puntos de quiebre y quedó 3-1. Todo bajo control ante un Nishikori que no se sentía cómodo al momento de impactar la bola. Una clara falta de firmeza y velocidad en sus tiros. Sobre rieles, con una nueva rotura, sacó ventaja de dos sets.

Al igual que en semis ante Federer, Cilic apuntó a cerrar la historia en parciales corridos. Golpeado en lo anímico, pese a no bajar los brazos, Nishikori se fue rindiendo sobre los winners del croata, que enseguida logró un par de games de ventaja (3-1). Estuvo en apuros en el séptimo game con su saque, pero demostró contundencia y jerarquía para salir de los momentos difíciles. Sólo eso le faltaba para cerrar el día de manera perfecta. Y no falló: con su servicio, le puso punto final a la historia y se consagró campeón de un Grand Slam por primera vez en su carrera.

El pupilo de Goran Ivanisevic, además de Nishikori y Federer, venció en su camino a la corona a Tomas Berdych (también en sets corridos), a Gilles Simon (en un quinto parcial), a Kevin Anderson, a Illya Marchenko y a Marcos Baghdatis. Un enorme premio para el croata, quien hace unos meses vivió un momento muy delicado en su carrera.

Nishikori se marchó -tal vez- traicionado por los nervios y por momentos algo frenado en lo físico, luego de recientes tres durísimas victorias en cadena: Djokovic, Stan Wawrinka y Milos Raonic. En su camino en Flushing Meadows también quedaron Leonardo Mayer, Pablo Andújar y Wayne Odesnik.

Cabe destacar que este partido significó la primera final en el US Open de dos jugadores debutantes en definiciones de Grand Slam desde que Patrick Rafter venciera a Greg Rusedski en 1997. Esa además fue la última final del US Open sin un Top 10. Y se trató de la primera final de Grand Slam entre dos debutantes en esta instancia desde Roland Garros 2005, cuando Rafael Nadal derrotó a Mariano Puerta.