Cambio de mando en el Oeste

Actualizado el 20 de noviembre de 2012
Por John Hollinger
ESPN.com
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Estamos a sólo tres semanas de la temporada, pero ya nuestra visión de la estructura potencial de la Conferencia del Oeste ha cambiado sustancialmente.

De cara a la temporada se pensaba que había una jerarquía muy clara. El campeón defensor, Thunder, era el equipo a ganarle, incluso con la ausencia de James Harden. Los Lakers, con su armada de cuatro superestrellas, eran una amenaza evidente para recuperar el título de la Conferencia que habían ganado tres veces consecutivas desde el 2007-2008 hasta el 2009-2010. Los Spurs, poseedores del mejor récord de la conferencia en las en dos temporadas anteriores, estaban al acecho.

Y todos los demás estaban jugando por orgullo, esencialmente, no porque no había muchos equipos buenos entre la docena de conjuntos restantes en Occidente, pero nadie realistamente visualizó a ninguno de ellos frente a frente con Miami en el mes de junio.

¿Ahora? La imagen se ve muy diferente. Memphis martilló a una serie de equipos fuertes la semana pasada, que culminó con la derrota sobre los Knicks del viernes, y una victoria a principios de temporada en Milwaukee también está pareciendo cada vez más impresionante en el tiempo. Minnesota tiene 5-4 sin Kevin Love y Ricky Rubio, lo cual lo lleva a uno inevitablemente a preguntarse cuán buenos podrían ser los Lobos cuando ambos regresen.

Y luego tenemos a los Clippers. Mientras "el otro" equipo de Los Ángeles se enfrentaba San Antonio por segunda vez y los vencía cómodamente en San Antonio -- después de aplastar a los Spurs en su primera reunión -- cada vez más se debe tener en cuenta la posibilidad de que el mejor equipo en el Staples Center no es el vestido de púrpura y oro.

Mientras tanto, la vieja guardia no ha consolidado su posición con exactitud. Los Lakers, por supuesto, salieron por la puerta con 1-4, y aunque se han recuperado en los últimos tiempos, se han beneficiado también de un tramo increíblemente generoso de juegos en casa contra rivales superables.

Oklahoma City y San Antonio han estado mejores, pero ha sido un asunto más inestable de lo que a simple vista parecen victorias y derrotas. El Thunder se han encargado de sus negocios frente a un calendario temprano suave, pero sin Harden la ofensiva todavía se ve desarticulada comparada con la dominación de la última campaña. Mientras tanto, San Antonio se sitúa en 8-2 a pesar de hacer malabares con la rotación en lo que parece ser la rutina de cada noche mientras buscan un cómodo emparejamiento de la zona de ataque a largo plazo, y Manu Ginobili ha tenido un comienzo difícil.

Pero volvamos a los Clippers, quienes convenientemente juegan contra los Spurs y Thunder esta semana. Debido a eso, los próximos tres días podrían marcar uno de esos momentos emblemáticos -- en la medida en que puedes tener uno en la temporada regular -- que los establece como contendientes genuinos y no sólo una fuente de clavadas destacadas y comerciales de Kia.

Ya derrotaron a los Grizzlies, a los Spurs en dos ocasiones, a los Lakers y a los Bulls, y están liderando la Conferencia Oeste en diferencia de puntos. (También han perdido en casa ante Cleveland y Golden State, pero no vamos a insistir en eso por el momento). Han hecho esto a pesar de que todavía están quemando 15 minutos por juego en un intento por salvar a un Lamar Odom que está más allá de toda reparación, y de que Chauncey Billups aún no ha jugado un minuto para ellos.

En cuanto a las razones, muchos cultivos crecieron, pero me centraré en los dos grandes. En primer lugar, Jamal Crawford. ¡Caramba! Después de un año perdido en Portland, ha llegado a Los Ángeles y ha sido un rayo en la segunda unidad, clasificando noveno en PER en la NBA con un promedio de 29,4 puntos por 40 minutos. Otros puntos destacados incluyen una marca de 44 por ciento en tiros de tres puntos, un tipo de tiro libre hasta ahora no visto, y una ausencia casi total de pérdidas de balón.

Obviamente, estos números se enfriarán un poco -- es poco probable que dispare un 50 por ciento en tiros de dos lejos del borde en toda la temporada, y sus frecuencias de tiros de 3 puntos y libres y porcentaje total volaría en pedazos sus mejores marcas de carrera. Además, me gustaría ver a Crawford distribuir más -- puede ser un buen pasador.

Pero en el panorama general, el ajuste ha sido mucho mejor de lo esperado. En una segunda unidad con poca puntuación -- Ryan Hollins, Matt Barnes, y Eric Bledsoe son los otros sustitutos principales, -- dársela a Crawford y salir del camino tiene sentido considerablemente; trabajó esta táctica a la perfección para ganar el Premio al Sexto Hombre en Atlanta. Históricamente, los problemas han tenido lugar cuando los tiros largos de dos puntos salidos después de driblar no encuentran la red, pero hasta el momento no está generando suficientes tiros de 3, bandejas y tiros libres para ser todavía una propuesta de alto porcentaje.

Sin embargo, cualquier discusión de Crawford, o para el caso, de Blake Griffin y Chris Paul, termina ocultando la noticia principal en Los Ángeles: El hecho de que los Clippers están de hecho custodiando a las personas. Los Clips ganaron como un equipo ofensivo hace un año, ocupando el cuarto lugar en la ofensiva y el 18 en defensa, y durante los playoffs fueron absolutamente destrozados por el ataque de precisión de San Antonio.

Un avance rápido en la temporada, sin embargo, y los Clippers son increíblemente los números 3, incluso con Crawford y Vinny Del Negro implicados ambos de forma prominente. Vinny engendrará un replanteamiento masivo de su estatus en la jerarquía de entrenamiento de la liga si sus ataques siguen de esta manera, sobre todo porque lo han hecho en contra de algunas ofensivas bastante fuertes.

Además, no lo están haciendo como podrías pensar. A pesar de la imposición de Griffin y DeAndre Jordan en la zona de ataque, los Clippers han estado vulnerables bajo el cristal, clasificando apenas en el puesto 25 en promedio de rebotes defensivos. Pero han sido muy buenos en todo lo demás.

En particular, los Clips son segundos en forzar las pérdidas del balón y terceros en defensa de los tiros de campo. Por los primeros, se puede agradecer a Bledsoe y su absurda alta frecuencia de robos del balón (casi uno cada 10 minutos), así como a las manos rápidas de CP3, el contendiente del título anual de robadas. Entre ellos dos solos, Los Angeles obtienen casi cuatro balones robados por partido.

Detrás de ellos, Jordan y Griffin han mejorado -- especialmente Jordan, quien a menudo se veía perdido a la defensiva hace un año pero ha refinado su juego hasta el punto que es un protector valioso del aro. Sin embargo, el impacto real llega de nuevo cuando los Clippers recurren a su energético banco. Estadísticamente, todas las mejores unidades defensivas de los Clippers han sido sentadas en grupo, con Los Angeles pasando a otro nivel, en particular cuando Bledsoe o Matt Barnes reemplazan a Caron Butler.

Como Los Angeles por lo general juegan con el banco como una unidad, esto es bastante fácil de ver en las estadísticas. El perímetro del trío Barnes-Bledsoe-Crawford juntos ha sido particularmente desagradable, independientemente de si es Hollins, Odom o Ronny Turiaf quien se les une, con una marca de 89,5 de eficiencia defensiva en 115 minutos juntos de acuerdo con NBA.com.

Así, todo parece estar bien para los Clippers. Sabemos que pueden anotar, con Paul y Griffin alrededor, y eso es especialmente cierto si Crawford está encendido desde la banca. Sabemos que tienen energía ilimitada en la banca, con el eléctrico Bledsoe y otras piezas variadas como Barnes y Hollins. Y sabemos que hay una espera más en reserva, como Billups y Grant Hill que no ha jugado ningún partido.

Sin embargo, hay una pregunta más persistente que aún no he realizado: ¿Cómo será el viaje? Al igual que con los Lakers arriba, los Clips se han beneficiado de un tramo inusualmente generoso del trecho. Ocho de sus nueve juegos han sido en el Staples Center, con la única excepción de un rápido viaje por la costa hasta Portland.

Ahora llegan al material duro, -- un itinerario de cuatro juegos a través de San Antonio, Oklahoma City, Brooklyn y Atlanta. Es muy probable que los partidos en casa sesgaran un poco los datos de los Clippers, y estamos a punto de aprender cuánto.

Dicho todo esto, se trata de un comienzo muy alentador para los Clippers. No sólo están chillando -- ya sea porque aplastaron a los Spurs y a los Bulls, por ejemplo, y como se señaló anteriormente, lideran el Oeste en diferencia de puntos. Mientras que un viaje exitoso rápidamente le da legitimidad a su entrada en el panteón de los contendientes, vamos a necesitar mantener el ojo sobre este equipo en cualquier circunstancia -- en especial si la defensa sigue así. Por primera vez en, bueno, la historia, los Clippers son una franquicia que vale la pena tomarse seriamente.


John Hollinger es colaborador de ESPN Insider. Consulta su archivo de columnas.