Balance de primera rueda

lunes, 23 de enero de 2012
23 ene
18:04
PM ET
por Vito De Palma
Antonio Conte
APConte es el gran conductor del líder Juventus

BUENOS AIRES -- El campeonato italiano de fútbol, el Calcio, llegó a la vuelta de boya: terminada la primera manga de la regata, los barcos emprenden el camino de vuelta, que los llevará, en el mes de mayo, a la meta final.

El primero en girar fue Juventus, con 41 puntos y un interesante invicto de 19 partidos, obviamente 11 triunfos y 8 igualdades. Eso, sumado al triunfo en el enfrentamiento directo, le permitió sacar una unidad de ventaja sobre Milan, que gira con 40 igual que en la temporada anterior, en la que fue campeón, producto de 12 triunfos, 4 empates y 3 derrotas.

Tercero está Udinese, que perdió al misma cantidad de Milan, tiene un triunfo menos y por eso suma 38 puntos, realmente una gran labor. La tradición dice que en la enorme mayoría de los casos, el título termina siendo ganado por uno de los tres que integraron el podio luego de la primera vuelta.

Cuarto se ubicó Inter, luego de una buena remontada producto de siete triunfos consecutivos. Sin embargo, Inter cierra la primera rueda con 35 puntos, como en la temporada anterior, esta vez producto de 11 triunfos, 2 empates y 6 derrotas. Como veremos, tiene todos los números en contra, pero las estadísticas están hechas para poder ser confutadas.

Quinto quedó Lazio con 33 (9-6-4), otra vez víctima de la falta de grandeza de su entrenador, demasiado prudente por el alto nivel de competencia, porque les resta confianza a sus propios jugadores.

Roma tiene 30 (9-3-6) pero como se ve un partido menos, el que estaba igualando en Catania por 1 a 1 y del cual faltan disputarse los últimos 25 minutos, algo que ocurrirá el 8 o el 15 de febrero. Roma es un lindo proyecto, y puede ser la mima vagante de la segunda rueda, quitando puntos valiosos a algunos de los de arriba.

Nápoli tiene apenas 29, porque empató más de lo que ganó (7-8-4), si bien perdió menos que Inter y Roma. Pero en el balance no se puede no incluir la clasificación a los octavos de Champions League, eliminando al primero de la Premier Ligue, Manchester City, superado claramente en el mano a mano. Esa emoción faltó en el torneo local y Nápoli, a pesar de ganar varios "adrenalínicos" enfrentamientos directos, está muy lejos del podio.

Milan, el año pasado, en la segunda vuelta sumó 42 puntos, pero llegó a la última fecha, visitando a Udinese, sin necesitar el triunfo y conformándose con el cero a cero. En teoria, entonces, pudo alcanzar las 84 unidades.

Juventus arranca de 41. Simplemente repitiendo la performance, llegaria a los 82 que le fueron suficientes a Milan, pero necesita un par más para estar segura, visto el antecedente cercano del rival. El año pasado con 36 estaba Nápoli, que luego bajó a 34 para cerrar tercero con 70, mientras que Udinese, que había cerrado una primera rueda horrible con 27 puntos, en la novena plaza, tuvo una segunda de lujo y, con 39 puntos, cerró en la cuarta posición total.

Veamos las chances de Inter. Para cerrar a 82, cantidad que parece al alcance de Juve y Milan, deberá sumar 47 en la segunda vuelta, es decir 14 triunfos y cinco empates, sin nunca más caer. Ojo, con seis caídas no hay antecedentes de títulos ganados en la cancha en torneos de 20 equipos, así que no perder más es prácticamente obligado. Otra caída, máxime en un enfrentamiento directo, sería decisiva en sentido negativo.

En la temporada anterior, luego de sumar 35 en la primera rueda, Inter hizo 41 en la segunda, uno menos que Milan pero más que todo el resto. Aún así, la diferencia de Milan se agrandó en lugar de achicarse, pero el equipo pudo ponerse segundo. Ahora hay un rival más arriba, invicto, y de abajo Roma viene pidiendo pista y Nápoli que, en el tramo final, volverá a meter todo su interés en el torneo local.

Desde el punto de vista del fixture, Milan tiene lo más difícil al comienzo, con una serie de enfrentamientos directos. Digamos que, al tener que recibir a Juventus, es dueño de su destino, pero obligado a ganar, si es posible por más de 2 a 0, el choque en San Siro, para no tener desventaja en caso de llegada en igualdad de puntos.

Massimiliano Allegri
APAllegri, el entrenador de Milan, el escolta

Con más fuertes razones es duena de su destino Juventus, que lidera y tiene de su lado también el pronóstico esatadístico que dice que el campeón de Invierno, en un 66% de los casos, también se corona al final, cuanto cuenta de verdad.

La duda con Juventus, paradójicamente, tiene que ver justamente con su invicto. Si semejante racha, que valió una nueva marca del club y sigue corriendo, regaló apenas un punto de ventaja, que pasará si llega una primera, casi inevitable derrota? Hay un antecedente interesante: en la temporada 1978/79, Perugia terminó invicto pero no fue campeón, superado por dos puntos (el valor de un triunfo, en aquel entonces) por Milan.

En el caso de los rossoneri, está el tema Champions Legue. En la temporada anterior salió en octavos y luego volcó todos los recuersos sobre el torneo local, incluyendo los tres refuerzos llegados (Cassano, Van Bommel y Emanuelson) que no podían jugar en Europa. Además preocupa el tema lesiones: esta vez parece que tampoco habrá refuerzos, pero al lista de lesionados es impresionantes y muchos entre ellos no podrán estar en esta fase vital del torneo y en el primer octavo de Champions.

Inter también tiene la Champions, que indudablemente debería ser su objetivo más importante. Es untorneo corto: alcanza con 4 triunfos y tres empates para conseguirla. El equipo nerazzurro tiene categoría y fuerza para jugarle de igual a igual a cualquiera, máxime en una buena noche. Por la edad promedio, uno se imagina una situación parecida a la de Milan 2007, el último gran agudo de un grupo de tenores ya cerca del ocaso de carrera.

Un pequeño paréntesis: para demostrar que las estadísticas son apenas eso, alcanza con considerar que este año, pase lo que pase, se quebrará una racha. En los últimos siete torneos, es decir desde cuando se volvió a los 20 equipos, quien ganó el título de Invierno terminó siendo campeón en mayo.

Sin embargo, Ibrahimovic ganó en la cancha, de forma consecutiva, los últimos 8 torneos que disputó: uno con Ajax, dos con Juventus, tres con Inter, uno con Barcelona y el último con Milan. Cuál de las dos rachas caerá al final del campeonato? O podrían ser ambas?

El "torneo más difícil del mundo" aún promete mucho también en zona descenso. Claramente, Novara (12) y hasta Lecce (13) parecen ya condenados, pero una crisis imprevista de uno de los muchos equipos que están pocos puntos más arriba puede volver a abrir completamente los juegos. Un botón de muestra: Sampdoria, en la temporada anterior, giró con 26 pero en la segunda vuelta sólo ganó 10 más y descendió con 36 unidades.

En suma, tenemos otro torneo que promete una lucha apasionante hasta el final y una serie de enfrentamientos directos fundamentales, a comenzar de Juventus Udinese de la próxima fecha. No se pierdan entonces la cobertura total del Calcio de ESPN.

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Balance Navideño (Parte 2)

jueves, 5 de enero de 2012
05 ene
07:04
AM ET
por Vito De Palma

BUENOS AIRES -- En la entrega anterior trazamos un balance, que yo llamé Navideño, de lo ocurrido en el torneo, haciendo foco en los tres grandes. Claramente, falta la otra parte, también muy importante porque Udinese, Lazio, Nápoli, tres que por encima juegan en Europa, y Roma, que quizás se merece el rótulo de proyecto más interesante y que aún puede meterse en la lucha por la tercera plaza, son equipos que, directa o indirectamente, tendrán mucho que ver en el desarrollo y los resultados finales de este apasionante torneo.

Udinese
EFEDi Natale no puede haerlo todo solo en Udinese
En este sentido, también hay que decir unas palabras respecto a la lucha para salvarse del descenso, porque esa es una pelea importante que, especialmente en el final del torneo, se cruza inevitablemente con la lucha de arriba y hasta puede llegar a determinarla.

Sigamos entonces la tabla de posiciones. Con 32, a dos de los dos líderes Milan y Juventus, está Udinese. Lo de Guidolín ya es más que etraordinario, considerando también la clasificación a la fase de eliminación directa de la Europa League, conseguida casi exclusivamente con suplentes.

El equipo, entre enero y febrero, perderá a tres elementos vitales, Asamoah, Benata y Badu, que se irán a la Copa de África. Guidolín potrá contar sin embargo con el ex Chievo Gelson Fernandes, autor del gol con el que Suiza le ganó a España en el Mundial 2010. Además, Udinese está buscando activamente en el mercado: por ejemplo, podría llegar Alfaro, del Liverpool de Montevideo, y no es de excluir que Cuadrado y Muriel puedan regresar a la base.

De todas maneras, Di Natale no puede hacer todo por sí mismo: se necesitará el aporte de Floro Flores, que hasta ahora hizo muy poco, y que se cure finalmente Barreto, elemento que podría ser decisivo en la segunda mitad de la temporada. En suma, ojo con Udinese, que si sigue en la estela a final de febrero podría decidir dejar de la lado la copa y jugarse todo, pero sin nada que perder, en el embalaje con los otros candidatos.

Con 30 puntos, dos menos, está Lazio. Que, todo sumado, está repitiendo en esta temporada lo bueno hecho en la anterior, pero aún no da muestras de tener ese sentido de grandeza que le permita codearse con los grandes. Es un problema que tiene Eddy Reja como entrenador y por eso De Laurentiis lo despidió, buscando a alguien mucho más ambicioso (al final de ese camino, lo encontró a Walter Mazzarri).

Ni siquiera la llegada de Klose, que realmente se puso el equipo al hombro, logra quebrar esa sensación de pequeñez que deja el equipo, máxime porque el otro nuevo, Cissé, confirmó ser buen jugador pero muy poco goleador. En suma, no veo que Lazio pueda luchar por las tres primeras plazas, pero sería normal que repitiera la posición del año anterior.

Con 26, 4 más atrás, está Inter, del que hablamos ampliamente en la anterior entrega. Queda sólo hacer notar que Inter está a 8 puntos pero detrás suyo vienen Roma y Nápoli: me parece ver a la Juventus del año pasado, que al final se quedó sin Europa, y por eso Ranieri debería mirar hacia adelante pero también con cuidado hacia atrás. Está claro que Inter debería tirarse con todo a la Champions y a trepar hasta la tercera plaza en el torneo, que tampoco será fácil.

Con 24 están Nápoli, sexto por mejor diferencia de goles, y Roma. El equipo celeste está mucho más atrás de donde debería estar si esto fuese puramente una cuestión de calidad del plantel y fuerza del equipo. Pero Nápoli pagó un precio carísimo al esfuerzo realizado en el "grupo de la muerte" de Champions, si bien la clasificación ya trajo un premio, la llegada del excelente chileno Eduardo Vargas de la Universidad de Chile.

Eduardo Vargas
EFEVargas, el premio para Napoli por su temporada
Vargas puede ser el suplente de las tres patas del tridente, es decir Hamsik, Lavezzi y Cavani, pero yo creo que Mazzarri se ha dado cuenta de que en Europa se necesita más calidad y no por casualidad, justo en la última fecha antes del descanso, probó con Hamsik de doble cinco y Pandev con los otros dos "cañones" arriba.

Con ese mismo esquema pero Vargas en lugar de Pandev, si todos corren y ayudan (y eso el equipo lo hace), el escollo Chelsea podría no ser imposible de superar y eso obviamente le daría otra perspectiva a la temporada del equipo: meterse entre los ocho primeros de Europa, cinco años después de la Serie C, sería una hazaña sin antecedentes. Ojo también con la Copa Italia: el equipo se ha vuelto copero y, si hablamos de poderle ganar a Chelsea, por qué no debería poder con los rivales italianos en un mano a mano?

Roma es un caso a parte. Confieso que no tenía ninguna fe en el proyecto de Luis Enrique y los hechos, al comienzo, parecían darme la razón. Pero en los últimos partidos, inclusive porque el técnico asturiano demostró no ser ningún fanático y se "italianizó" rápidamente, el producto de su idea futbolística comenzó a verse y, honestamente, fue un lindo ver.

Así que, creo que por lo menos hay que tenerle paciencia hasta el final del torneo, aclarando que si se resuleven los problemas defensivos y se trae algún refuerzo adecuado, el equipo puede molestar a muchos y luchar por lo menos por la tercera plaza puesto que, pequeño gran detalle, tampoco tiene competiciones europeas por delante.

Por otra parte, hay que subrayar más veces la palabra proyecto: si se fijan en Stekelemburg, Rosi, Kjaer, José Angel, Gago, Pjanic, De Rossi, Osvaldo, Lamela, Bojan, verán que la edad promedio del esqueleto es muy baja y que sólo faltaría otro central para formar un once con enorme potencial y futuro, por encima tratando de jugar lindo, que no es poco. Los veteranos, comenzando por Totti y Taddei, quienes parecen ser los más funcionales al juego del español, aportan calidad y una dosis indispensable de experiencia.

Cerramos con la zona descenso. Los tres más involucrados, qué duda cabe, son los tres últimos actuales, Novara (12), Cesena (12) y Lecce (9). Considerando que el umbral de la permanencia está fijado por los 15 puntos de Siena y Bologna y que recién con 18 están Cagliari y Fiorentina, está claro que Lecce tiene muy pocas esperanzas de salvarse, a pesar de un plantel interesante. Por más que Cosmi logre reconsolidar la defensa, si en los próximos tres partidos, es decir hasta el final de la primera rueda, el equipo no logra abandonar la última plaza y descontar sobre el umbral de la permanencia, el descenso será casi matemático.

En cuanto al resto, hay mucha paridad y, en este sentido, el mercado de invierno podría aportar cambios decisivos. Cesena juega bien pero no anota, y el mismo problema tienen Siena y Cagliari, mientras que Novara comienza a entender el torneo y podría hacer una segunda rueda mucho mejor que la primera.

En suma, también en este caso, creo que la lucha será apasionante y se resolverá recién en las últimas fechas, quizás tan sólo al pitazo final de este apasionante e incierto campeonato.

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Balance Navideño

martes, 3 de enero de 2012
03 ene
21:44
PM ET
por Vito De Palma

BUENOS AIRES -- Luego de 16 fechas disputadas, el Calcio ya nos entregó bastantes elementos para trazar en este receso Navideño un primer balance, aún cuando sea necesariamente parcial e incompleto.

Comenzando por la tabla: muchos me preguntaron "¿Quién es el puntero, Milan o Juventus?" y con justa razón, porque el tema no está muy claro. La respuesta es Milan, por mejor diferencia de gol, porque aún no puede aplicarse el criterio del enfrentamiento directo, al haberse jugado sólo la ida y no la vuelta. Cuando ese elemento esté disponible, él que esté mejor en ese rubro tendrá la ventaja, pero mientras tanto manda la diferencia gol general, que en este caso nos dice que Milan es el primero y Juventus la segunda.

En realidad, eso es absolutamente irrelevante, puesto que ni siquiera terminó la primera rueda ni se asignó aún el título de Campeón de Invierno, que es del todo virtual pero sin embargo, en el 66% de los casos, a la postre coincide con el ganador del Scudetto a fin de mayo. Por eso, vamos a analizar brevemente caso por caso.

Milan es el campeón defensor pero se la ingenió para repetir los errores de la temporada anterior: comenzó pésimo, con dos puntos de nueve, si bien ante tres rivales durísimos, Lazio, Nápoli y Udinese; luego llegó el "caldito" de los 3 puntos ante Cesena, un pobre 1 a 0, y otra caída en casa de Juventus. Pero luego, ocho triunfos y dos empates, por encima ante Fiorentina desperdiciando un penal y en Bologna con un arbitraje realmente escandaloso.

En suma, el equipo está y reaccionó bien a pesar de lo ocurrido con Cassano, un golpe muy fuerte que hace tambalear toda la estructura. En efecto, habrá que ver si la llegada de un Tevez puede rellenar este vació o, en cambio, crear un mezcla explosiva en el vestuario, un riesgo que yo no sé si correría.

Antonio Conte
Getty ImagesLa Vecchia Signora encontró la regularidad de la mano de Conte

Juventus, en cambio, es un monumento a la regularidad. Antonio Conte confirmó desde el vamos todo lo bueno que yo me esperaba de él y que varias veces, en mis notas, había subrayado. El equipo es un reflejo cabal de lo que era Conte como jugador y de lo que eran los equipos en los que jugaba, me refiero especialmente a la época de Lippi.

Es casi un milagro que el equipo, tan rápidamente, haya ganado tanto protagonismo. Lo cual, por otra parte, confirma que el proyecto Marotta, más allá del fracaso de Del Neri, tiene raíces profundas. Además, probablemente la cancha de propiedad tenga un valor motivacional más grande de lo previsto, más allá de las ventajas económicas evidentes.

Difícil decir si esta Juventus podrá llegar hasta el fondo: con 9 triunfos y 7 empates, es casi imposible imaginar como reaccionará a la primera eventual derrota. Tiene la gran ventaja de no jugar las copas y un entrenador que sabe bien como es eso de ganar.

Sin embargo, ahora habrá nuevos cambio, con una primera noticia, la llegada de Borriello, francamente imposble de entender. Toni, Iaquinta, Amaurí, Quagliarella, Matri, Vucinic, por no hablar de Del Piero: ¿ahora Borriello también? Pero, conociendo a Marotta, alguna bomba está a punto de explotar, de esto estoy seguro.

De cualquier manera, no desprenderse de los contractos altísimos de algunos de ellos sería un hipoteca a futuro que frenaría el crecimiento del club.

Hay que hablar un poco de Inter, pero tampoco es fácil hacerlo. Difícil proponer una cura sin entender bien la enfermedad. Por lo pronto, parece utópico soñar con el título. Si llega será un milagro, ahora hay que concentrarse en las cosas serias, comenzando por los refuerzos.

La impresión que uno tiene es que la cabeza del equipo haya explotado. Ranieri tiene su propia diágnosis pero no le compran los jugadores que pide, síntoma de que los dirigentes opinan otra cosa. El mercado de verano fue indicativo: ni un hombre de los pedidos por Gasperini, que duró tres fechas. Ranieri enderezó un barco a la deriva, pero vale analizar que en las últimas ocho perdió con Juventus y Udinese, en ambos casos como local, y les ganó a Genoa, Cagliari, Siena, Fiorentina, Cesena y Lecce: no parece rivales que puedan alimentar tantos sueños, no?

En todo caso, el equipo está como estaba el año pasado con Leonardo (un poco peor: en la temporada anterior, con el partido recuperado, Inter estaba a siete puntos del líder a Navidad) y además está vez los rivales son por lo menos dos, pero yo no descuidaría a Udinese, Lazio, Roma y Nápoli en una carrera por la tercera plaza de Champions, y ojo a que no termine como la Vecchia Signora el año pasado, que ni siquiera entró en la Europa de los pequeños.

Inter ha cambiado en poco más de un año a cuatro entrenadores: Benítez no pudo resolver la herencia envenenada de Mourinho, Leonardo sacó de ese plantel hasta la última gota de resultados y este año se trató de reforzar sin un plan (Zárate, Jonathan, Forlán, Alvárez) ni un critrerio único, como pasaba con el Inter anterior al 2006.

Esa es la gran pregunta: ¿se cumplió el ciclo de Moratti? Todo parece indicar que sí, pero tampoco es tan simple imaginar una salida ahora, a no ser que aparezca algún árabe o ruso milagrosos (pero fijense que en Italia entrar no es nada fácil, miren lo que les costó a los norteamericanos quedarse con Roma, y aún el club giallorosso no es totalmente de ellos).

En suma, un campeonato apasionante, justamente porque los tres grandes pueden disparar por cualquier lado: pueden mejorar sensiblemente aún o pueden meterse en una crisis ahora imprevisible.

Si a eso le sumamos que los equipos medios, como Nápoli, Lazio, Udinese y también Roma, que se merece un blog a parte por su caso muy interesante, están en condición en los 90 minutos de ganarles a cualquiera de los tres grandes, tenemos un cuadro policromático realmente atrapante y que nos promete otro torneo bellísimo e incierto hasta el final.

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Un mercado con luces y sombras

sábado, 3 de septiembre de 2011
03 sep
19:29
PM ET
por Vito De Palma

Diego ForlánAPLa compra de Forlán en Inter no se discute como valor absoluto, pero parece ir contra los deseos del DT
BUENOS AIRES -- A la hora de analizar el mercado de pases del Calcio que acaba de finalizar, no puedo no comenzar de un punto fundamental, que ya vimos en la última entrega de este blog: el movimiento italiano está empobrecido, especialmente en comparación con las otras grandes ligas europeas, y entonces se vio en la obligación de mirar más el lado económico que el deportivo. En suma, todos trataron de cocinar una rica pizza con los ingredientes más baratos posibles.

En este sentido, el balance final no habla de un "rojo" de apenas 50 millones de euro, un pasivo razonable que se puede fácilmente financiar con la redución global de los sueldos. Para que esto quede claro, un ejemplo: no sólo la venta de Samuel Eto'o "financió" varias compras de Inter, sino que con el sueldo que Moratti se ahorró puede pagarle a casi todos los nuevos.

El problema es que, en algunos casos, la atención puesta en el costado financiero acabó perjudicando el aspecto deportivo, con una serie de operaciones francamente difíciles, sino imposibles, de explicar. En otros casos, los operadores, aún los más hábiles como Marotta (Juventus) o Sabatini (Roma), cometieron errores inexplicables, para no hablar de la "tortilla" cocinada por Branca de Inter, quien no se dio cuenta de que el uruguayo Diego Forlán no podía jugar la Champions League hasta febrero, por haber estado en un preliminar de Europa League con Atlético de Madrid.

Milan, que ya era favorito por ser el campeón defensor, con el mercado realizado se afirmó aún más en su candidatura para bicampeón. En efecto, el equipo mantuvo su estructura y sumó a dos refuerzos muy útiles en defensa, el central Mexés y el lateral izquierdo Taiwo, otros dos en el medio, Aquilani y Nocerino, ambos en el grupo de la selección, y adelante el jovencito El Shaarawy, quien podría ser la gran revelación de la temporada.

En clave Champions, no hay que olvidar que hay tres refuerzos más, es decir Cassano, Van Bommel y Emanuelson, quienes habían llegado en enero y no pudieron participar en el doble desafío de octavos ante Tottenham. En el frente de las ventas, se fue Pirlo, elemento importante que pero, de hecho, con Allegri no jugó casi nunca por varias lesiones.

Por lo demás, el equipo pudo liberarse de varios "lastres" como Oddo, Sokratis, Jankulovski y Legrottaglie, además de dar a préstamo, para que sumen experiencia, a jovencitos interesantes como Merkel, Paloschi, Strasser, Beretta, Didac y Zigoni. Todo eso con un déficit operativo de apenas 5 millones, realmente un negoción.

Luego de Milan, el que mejor se movió fue Nápoli. También mantuvo la estructura, resistiendo a las sirenas que sonaban por Hamsik y Lavezzi, pero además "alargó" en candidad y calidad el banco, con llegadas de la calidad de Inler, Pandev, Santana, Donadel, Dzemaili, Britos (quien lamentablemente se lesionó gravemente), Fernández y Fideleff, mientras que entre las salidas la única que puede doler un poco es la del Principito Sosa, quien de cualquiera manera nunca logró afirmarse como titular.

Todo eso con un saldo negativo bastante sensible, casi 32 millones, pero De Laurentiis sabe que su Nápoli, si logra instalarse entre los mejores de Europa, recompensará con creces estos esfuerzos iniciales. Lo único que no me gustó fue que no llegara un centrodelantero para alivianar la carga de Cavani: al final se habló de Teo Gutierrez de Racing, pero Mazzarri confía en el veterano Cristiano Lucarelli, a quien conoce muy bien y considera aún válido.

Tercer escalón del podio para Lazio, y no es una coincidencia que los tres primeros clasificados en este análisis sean lo que no cambiaron entrenador y tampoco tocaron sensiblemente la estructura. Bueno, Lazio un poco lo hizo, pero lo que no le funcionaba era el ataque y entonces cambió a Zárate y Floccari por Klose y Cissé, perdiendo algo en promedio de edad pero ganando seguramente en experiencia y poder de fuego. Sin embargo, el equipo sigue pareciendo algo "corto", por lo menos en cuanto a suplentes de nivel, y sigue intacto el problema de un entrenador mediocre y temeroso, que se achica inexplicablemente justo cuando habría que mostrar coraje y grandeza, como pasó en el tramo final del torneo anterior. Lazio también pudo contener el déficit en poco menos de 5 millones.

En la cuarta posición, por lo menos entre posibles candidatos al título y sin mirar a los equipos chicos. pondré a Juventus. Ojo que me refiero a lo realizado en el mercado y no al pronóstico por el Scudetto, que quede claro. El mercado de Juventus fue condicionado por los 45 millones que Marotta tuvo que pagar para rescatar a aquellos (Matri, Quagliarella, Pepe) que habían llegado a préstamo en los mercados anteriores.

Arturo Vidal
EFEVidal parece una buena incorporación para la Juventus

En este sentido, el resto del mercado se pareció al clásico "quiero pero no puedo": siguieron a Agüero por largo tiempo y terminaron conformándose con Vucinic, hablaron de Perotti o Vargas y acabaron con Elia y Giaccherini. La llegadas de Pirlo y Vidal vuelven a cuanto hecho por Juventus ampliamente spositivo, pero con un entrenador nuevo y tantos jugadores llegados a último momento, se necesitará de un milagro para arrancar bien y no quedar rápidamente rezagados.

Por otra parte, hay un pequeño detalle: con 57 goles realizados, Juventus estuvo en línea con casi todos sus competidores, es decir que su principal problema no fue la ofensiva sino los 47 goles recibidos, una enormidad. Bueno, en defensa no hubo cambios y de los cuatros centrales dos, Bonucci y Sorenssen, son muy jóvenes y no parecen ofrecer garantías suficientes.

Además, si bien gusta Lichtsteiner como lateral derecho, por izquierda se terminó descartando a Ziegler, quien había llegado a costo cero, renovándole la confianza a Grosso y De Ceglie, que no son seguramente una pareja muy bien surtida. Todo eso con un saldo negativo de 40 millones, explicables con los 45 de los rescates que comenté al comienzo.

Veamos ahora lo realizado por Inter. Obviamente, hay que comenzar por la parte más dolorosa, la venta de Samuel Eto'o: más que el dinero ofrecido por los rusos del Anzhi, jugó la voluntad del jugador de aceptar un sueldo monumental, el más alto de la historia, sacrificando cuanto quedaba de una brillante y larga carrera deportiva.

Más allá de ese episodio, el mercado de Inter no merece la suficiencia no tanto por lo nombres de los jugadores comprados, porque Diego Forlán (más allá del ya comentado problema con la Champions), Mauro Zárate y Ricky Alvarez son elementos de valor absoluto, sino porque las jugadas de Moratti y Branca parecieron ir a contramano de los deseos del entrenador.

Gasperini, es sabido, juega un 3-4-3 por el que se necesitan externos ofensivos rápidos y dinámicos. Quizás Zárate pueda adaptarse (pero para eso deberá renunciar a su tendencia a acentrarse y a transportar la pelota), pero entonces ¿por qué venderlo a Pandev, por encima reforzando a un rival directo? Por lo demás, ni Forlán ni Alvarez parecen jugadores aptos para ese tipo de juego, mientras que sobran los "nueve", como Pazzini y Milito.

Pero la duda más grande nace por la permanencia de Sneijder. Ya es un problema tener que adaptar a un par de jugadores a un esquema no ideal para sus características, pero ¿dónde ubicará Gasperini al holandés? ¿Externo del tridente? ¿Interno en la mitad de la cancha? En todo caso, eso lo alejará de la porción de terreno donde más daño puede hacer.

La sensación es que, mentalmente, Moratti haya repetido el error ya cometido con Benítez en la temporada anterior. Es decir que el presidente no quiso conformar al entrenador porque ya convencido de haber cometido un error al contractarlo.

Por eso, si Gasperini gana con lo que tiene (por ahí cambiando su esquema y pasando a un 3-4-1-2), mucho mejor, caso contrario por lo menos el club no deberá cargar con compras hechas especialmente por su tipo de juego y los futbolistas comprados, de seguro valor, podrán serle útiles a cualquier entrenador llegue después. Además, el balance económico quedó prácticamente en cero.

Dejamos por último a Roma, por lo menos entre los supuestos candidatos. El club giallorosso decidió cambiar todo: hay nuevo presidente, un estadunidense que sabe muy poco de esto, nuevo director deportivo, Sabatini, quien en cambio sabe y mucho, entrenador sin experiencia alguna, Luís Enrique, y una cantidad de nuevos jugadores.

El problema es que los nuevos no parecen ser mejores de los que se fueron y costaron más, al punto de que Roma tuvo un consistente saldo negativo de 32 millones y pico. Veamos: ¿es Kjaer mejor que Mexés? Obviamente no. ¿Osvaldo vale más que Vucinic? Los antecedentes dicen lo contrario. ¿Angel es preferible a Riise? De ninguna manera. ¿Es Lamela mejor que Ménez? Todo por demostrar, puesto que el francés ya había mostrado su talento mientras que habrá que ver si el argentino se adapta bien.

Caso a parte el de Bojan, que llegó con una fórmula francamente increíble, préstamo con obligación de rescate pero que Barcelona puede a su ver volver a rescatar si quiere, es decir que se el jugador anda mal Roma deberá gastar 12 millones obligatoriamente, pero si anda bien Barcelona, versando apenas un millón, lo podrá recuperar.

Lo único realmente bueno se hizo en el medio, porque tanto Pjanic cuanto Gago son excelentes, pero todo esto ya creó enormes problemas de vestuario, porque además de la bronca de Totti, hay varios senadores (Pizarro, Perrotta, Taddei, Simplicio) que casi seguramente perderán el lugar, mientras que De Rossi está a 10 meses del vencimiento contractual y perderlo a parámetro cero sería un pecado capital.

Más allá de todo esto, queda para demostrar que un técnico que no conoce nada del Calcio (ya lo demostró por como se relacionó con Totti) pueda rápidamente ensamblar a todos esos nuevos para armar un equipo competitivo. En mi opinión, en la mejor de las hipótesis esta será una temporada de transición, pero mucho más probablemente el español será despedido pronto (o renuncie, ya amagó con hacerlo).

Un vistazo rápido al resto. Udinese hizo lo que siempre hace, capitalizó. Se fueron Sánchez, Inler y Zapata, con un saldo positivo de casi 60 millones. El equipo es menos fuerte, pero Pozzo sabe lo que hace y uno podría apostar que, entre los muchos jóvencitos que trajo, en un par de años aparecerán los campeones, así como por cierto nadie conocía a Sánchez cuando Udinese adquirió por primera vez su pase. De cualquier manera, con Barreto y Floro Flores arriba junto a Di Natale y con los jóvenes muy interesantes que llegaron (Danilo, Doubai, Torque, Neuton y Pereyra), el equipo difícilmente podrá repetir la buena campaña anterior pero tampoco estará muy lejos del resto.

Un párrafo a parte para Palermo, por lejos el peor en este mercado. Más allá de que el presidente Zamparini despidió al "nuevo" entrenador Pioli aún antes de comenzar el torneo y ahora no encuentra a nadie dispuesto a cocinarse sobre su conocida "parrilla", las operaciones realizadas fueron un espanto. Se fueron Sirigu, Cassani, Bovo, Goian, Nocerino, Liverani, Pastore y González, casi un entero equipo titular, sin contar una buena docena de suplentes. Para peor, el saldo final fue negativo en 4 millones: realmente no me asombraría si Palermo acabara en la parte baja de la tabla.

Cierre con el caso Lecce: con un saldo final positivo, trajo a jóvenes interesantísimos como Cuadrado, Pasquato, Giandonato, Muriel y Strasser, más un arquero experimentado como Julios Sergio y varios veteranos confiables como Oddo, Carrozzieri, Obodo y Tomovic. El equipo luchará para salvarse del descenso, pero el camino elegido parece realmente muy interesante.

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Pizzeria Calcio

viernes, 19 de agosto de 2011
19 ago
11:52
AM ET
por Vito De Palma

Galliani
Getty ImagesGalliani no se da por vencido y quiere contratar a Tevez
BUENOS AIRES -- Hace unos días Adriano Galliani, administrador delegado de AC Milan, empleó una frase muy pintoresca para describir la situación del Calcio: "Una vez el fútbol italiano era un restaurante de lujo, ahora es apenas una pizzeria".

Nada que decir, la imagen es cruda pero muy clara. En los últimos años, especialmente a partir del huracán que fue el escándalo "Calciópolis", el Calcio ha venido perdiendo posiciones en el contexto internacional: si bien Milan e Inter ganaron la Champions League en 2007 y 2010, en general el movimiento futbolero italiano se ha ido paulatinamente empobreciendo, por causas muy concretas y reales.

En primer lugar, el tema de las canchas de propiedad. A la hora de examinar el facturado de los principales clubes del mundo, uno se da fácilmente cuenta de que el Calcio puede competir en cuanto a derechos televisivos e ingreso de patrocinadores, pero la pulseada parece irremediablemente perdida cuando se miran los ingresos por boletería y por los usos alternativos que los demás les pueden dar a sus estadios, mientras que los italianos, al no ser propietarios de los mismos, no pueden competir en ese rubro.

Otro factor importante es el merchandising: mientras en los demás países las leyes protegen la propiedad de la "marca", en Italia es muy común ver, inclusive en las afuera de una cancha el día del partido, como se venden camisetas y otros "gadgets" que no son oficiales y que representan un ingreso "robado" a los clubes mismos, sin que nadie haga nada para impedirlo.

Esos dos rubros "importan" diferencias en el facturado de casi el 40% y eso explica porque, en los últimos años, Italia sigue cambiando calidad por plata: el trabajo de "scouting" está bien hecho, porque se compran los Kaká, los Pastore, los Sánchez cuando aún no los conoce nadie, pero luego de valorizarlos hay que venderlos en cifras millonarias para mantenerse a flote, mientras que los demás pueden darse el lujo de comprar lo que Italia ya no puede mantener.

Hay un tercer tema, las divisiones inferiores: en Italia, por la dificultad táctica del torneo, es muy difícil "lanzar" jóvenes valores en primera división y eso, más allá de comprometer los resultados deportivos de las selecciones de categoría juvenil, quita otra importante fuente de ingresos, los que en otros lados, esencialmente España, están producidos por las canteras.

Todo cierto, entonces: el Calcio está perdiendo poderío y no puede extrañar que la liga alemana, por ejemplo, acabe de sacarnos una plaza en Champions, por habernos superado en el ranking continental que, para colmo de males, está mal confeccionado, puesto que los resultados en Champions (no tan malos para Italia) se equivalen a los conseguidos en Europa League, donde en cambio desde hace mucho tiempo no se gana nada.

Sin embargo, la frase de Galliani, seguramente de manera involuntaria, contiene también una posible solución al problema. En efecto, ¿qué es una pizza? Esa riquísima comida, que se inventó en Italia y que es conocida y apreciada en todo el mundo, no es otra cosa que una manera ingeniosa y fantasiosa de disimular la pobreza.

Piensen en una familia en dificultad: la madre no tiene que un poco de harina y levadura, ingredientes comunes del pan, un tomate medio pasado, unas gotas de aceite, quizás una anchoa y un poco de queso. Si llamara a sus hijos a la mesa y les presentara un pedazo de pan junto a esos pobres elementos, los niños seguramente se sentirán desdichados e infelices.

Pero esa madre italiana tiene fantasía y, en lugar de usar la harina para hacer pan, inventa la pizza. Porque eso es la pizza original, la famosa "napolitana": un poco de harina, dos cucharadas de salsa de tomate, unas gotas de aceite de oliva, la albahaca de la maceta en el balcón, una pizca de queso y un pedazo de anchoa. Pero los niños corren felices a la mesa cuando la madre les grita: "Vengan chicos, ¡les hice pizza!".

Un discurso parecido podría hacerse por los fideos, la famosa "pasta", que también es apenas harina, levadura y agua, condimentado a veces de manera muy pobre. En suma, los dos platillos italianos más famosos y reconocidos en el mundo no son otra cosa que una manera genial de disimular un hecho irrefutable, la pobreza, vestiéndola con un sabor novedoso que, permitanme decirlo, es realmente una forma de arte.

Eso es, de hecho, lo que nuestro amado Calcio necesita. Hay que dejar de pensar, como un Florentino Pérez cualquiera, que la única manera para ganar sea comprar a los mejores jugadores: eso puede hacerlo hasta un burro y, aún teniendo plata para gastar, como el caso de Real Madrid o de Chelsea, tampoco se logra siempre.

El Calcio, en cambio, tiene que volver a sus orígenes y encontrar en la astucia, la preparación táctica, el coraje, la fantasía y el ingenio las armas que alguna vez lo hicieron grande sin necesidad de ser el más rico.

Nosotros tenemos a nuestro hábiles cocineros, esos entrenadores que, en cuanto a táctica e inteligencia, no son inferiores a nadie al mundo. Como era antes de que esa falsa riqueza les hiciera perder la correcta perspectiva a los italianos, un pueblo tradicionalmente pobre si bien ingenioso, fantasioso y con enorme sentido artístico, ellos deberán emplear esa harina, esas gotas de aceite, esa pizca de queso, quizás alguna anchoa sobrada en otras ligas más ricas para volver a armar conjuntos que ganen por ser "equipo" y no una simple suma de jugadorazos.

Entonces, como por arte de magia, la gente volverá a comer en esa pizzeria llamada Calcio, hasta pagando mucho más de lo que haría por otro tipo de comida: porque la excelencia del sabor no está en los ingredientes sino en el genio de quien los cocina. Y todos deberemos agradecerle a Galliani por su precioso (cuanto involuntario) consejo.

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Calciópolis: ¿punto final?

martes, 5 de julio de 2011
05 jul
20:14
PM ET
por Vito De Palma
Luciano Moggi
APMoggi, el controvertido ex titular de la Juventus de Turín

BUENOS AIRES -- Hay cosas en la vida que parecen no acabar nunca. Capítulos tristes que uno quisiera olvidar para siempre pero que, sin embargo, periódicamente reaparecen con toda su dramática actualidad. Qué duda cabe, el famoso escándalo llamado Calciópolis es uno de ellos y, una vez más (espero realmente sea la última), me obliga a dedicarle un tiempo y un espacio que preferiría reservar para cosas mucho más lindas y agradables.

Para peor, hay tanta confusión al respecto que, cada vez, me veo obligado a volver a contar toda la historia, porque hay unos "vivos de café" que quisieran aprovechar los últimos acontecimientos para volver a cuestionar todo lo anterior que en cambio, por fin y de una vez, ya está juzgado, asumido y archivado.

Pero no tengo más remedio que empezar todo de vuelta: allá vamos. En varios años y hasta mayo del 2006, el señor Luciano Moggi, administrador delegado de la sociedad propietaria del club Juventus, sociedad que como mucho saben cotiza en la Bolsa de valores, creó junto a el presidente de la misma sociedad, Giraudo, a los dos designadores arbitrales, Bergamo y Pairetto, a un vicepresidente de la Federación misma, Innocenzo Mazzini, al designador de los jueces de línea, varios árbitros y jueces de línea y algunos importantes periodistas una asociación para delinquir, hecho por el cual de hecho esos señores están siendo juzgados por el tribunal penal de Nápoles.

Esta organización tenía como fin último el alterar los resultados deportivos para obtener ganancias materiales. En efecto, en el "sistema" estaban también representantes de jugadores, directores deportivos de otros equipos y algunos entrenadores, porque también se buscaba la valorización "artificial" de ciertos jugadores que estacionaban en la órbita de Moggi y su banda.

Lean lo que decía la relación oficial de los Carbineros (acá no hablamos de amigos de Moratti ni de nadie, sino de gente profesional y absolutamente imparcial): "Una asociación para delinquir, dirigida por Luciano Moggi, y dedicada a realizar una multéplice cantidad de delictos, todos ellos finalizados para alcanzar una posición de absoluto dominio y control del entero sistema del fútbol profesional".

La relación sigue explicando que "la organización, usando una estrategia esencialmente fundada sobre el chantaje, la violencia psicológica y sobretodo complicidades de todo tipo, tenía capacidad de condicionar la eleción de los máximos dirigentes de la Federación y de la Liga, y además de alterar el regular desarrollo del campeonato de Serie A, con la finalidad de conservar su nivel de poder y de capacidad financiera cuanto más tiempo posible".

En suma, un verdadero sistema delictivo, sólo incidentalmente deportivo. Como escribió el juez en las motivaciones de la sentencia de apelación, en los códigos de la ley deportiva ni siquiera estaba tipificado un ilícito tan articulado, siendo los únicos antecedentes casos de falta puntual de un club y nunca esa verdadera seguidilla de hechos que, en efecto, configuraban un verdadero sistema.

En la investigación (fundamentalmente escuchas telefónicas) se descubrió también otra cosa: que los representantes legales de otros equipos, es decir Milan, Fiorentina, Lazio y Reggina, también habían cometido ilícitos, pero de la categoría anterior, es decir la de los hechos puntuales. Hay que aclarar que la ley deportiva prohibe hablar con los encargados de los árbitros o con los referís mismos. Una sóla telefonada, pidiendo simplemente "que no haya errores", alcanza para condenar el club de apartenencia a la pérdida de categoría, que de hecho es lo que debería haberles pasado a esos equipos y, como sabemos oficialmente hoy (pero se supo desde un comienzo), también a Inter.

Yo siempre pensé que, en un momento en el que cualquier analista mínimamente imparcial se daba cuenta de lo que estaba pasando, no fuese otro que por la ley de los grandes números (personalmente, comencé a denunciar lo que pasaba casi un año antes de Calciópolis, y algunos hinchas de Juventus hasta llegaron a pedir en los foros que ESPN me despidiera), esos clubes hayan tratado de "defenderse" como podían. En efecto, la lectura de los llamados de Facchetti, Meani o Lotito tiene un sabor absolutamente diferente a las palabras grabadas de Moggi y su banda.

En el caso de Juventus, el único castigo "plausible" parecía ser la desafiliación, como en otros momentos les pasó por ejemplo (por razones económicas y por eso mucho menos graves) a Nápoli y Fiorentina, que tuvieron que cambiar nombre y recomenzar la aventura desde la primera categoría profesional, en su caso la Serie C2. Es interesante notar como la desafiliación, en los hechos, haya sido decidida para Moggi y Giraudo, un metro de juicio que nos permite deducir de manera inmediata que debía ser el destino del equipo Juventus también.

Pero los jueces se enfrentaron a graves problemas morales. En primer lugar, resultaba a todas luces evidente que la actividad delictiva beneficiaba a ese club, pero sólo porque eso le permitía sacar una ganancia a "la banda" (la Cúpula, como la llamaron algunos diarios). El hecho de cotizar en Bolsa aumentaba la dificultad de obtener ganancias, algo que en el fútbol es casi imposible, como por otra parte confirma la existencia de tantos tipos como Abramovich, Berlusconi y los varios príncipes árabes que se están volcando al fútbol: para ganar la plata hay que ponerla, no sacarla.

Giacinto Facchetti
APFacchetti, ex titular del Inter, estuvo bajo sospecha

Entonces, porqué millones de hinchas tenían que pagar por algo ajeno a ellos? Por encima, Juventus es por lejos el equipo con mayor hinchada de Italia, prácticamente una tercera parte del total: hubiera sido realmente una "mutilación" tremenda por todo el sistema desafiliarla. El propio abogado defensor del club, en el juicio deportivo de primera instancia, afirmó que "la Serie B con penalización de 30 puntos" le parecía un castigo congruente.

Obviamente, eso planteaba otro problema ético: si el castigo era la pérdida de la categoría por una organización tan articulada y reincidente, ¿cómo podía castigarse con la misma vara las faltas, graves pero infinitamente más "normales", de los demás?

Por eso, hubo de hecho un acto de clemencia: luego de dos procedimientos, primer grado y apelación, la justicia deportiva decidió no desafiliar a Juventus sino condenarla a la pérdida de categoría (Serie B) con 15 puntos de penalización, pero para compensar penalizó a los otros con muchos puntos de descuento en el torneo 2005-06 y también en el que tenía que comenzar, 2066-07, una cantidad variable caso por caso, pero no con el descenso.

Esa la historia. Ustedes dirán: ¿qué pasó con Inter? Desde un comienzo se supo que Inter estaba involucrado. En la primera tanda de escuchas que salieron publicadas, estaba la famosa llamada de Facchetti con Bergamo. Hubo varias, pero esa simple alcanzaba para poner a los nerazzurri en las mismas condiciones de Milan, Lazio, Fiore y Reggina.

Pero la primera tanda de escuchas había sido ordenada por el tribunal de Turín, en el marco de una diferente investigación (dopaje, el famoso fiscal Guariniello). Cuando el fiscal se dio cuenta que las escuchas contenían elementos que podían implicar otro tipo de delicto, decidió tranferirle todas las grabaciones a otro tribunal, el de Nápoles, que estaba investigando casos de ilícito deportivo.

El tribunal de Nápoles decidió hacer sus propias escuchas y, al no tener una estructura propia, le encargó a una compañía telefónica la tarea. En esa empresa, el director del departamento encargado de las escuchas era un ex vicepresidente nerazzurro. Por eso, inevitablemente Inter se enteró enseguida de lo que estaba pasando y, como por arte de magía, Facchetti dejó de llamar a los designadores arbitrales.

Luego el tribunal de Nápoles, cuando transmitió los actos procesuales a la Federación para el tratamiento disciplinario correspondiente, sólo envió las escuchas producidas por sí mismo, sin incluir las anteriores de Turín, donde sí aparecía Facchetti. En suma, Inter se "escondió" bien y zafó del castigo. Que hubiera sido, sin dudas, puntos de penalización también, como Milan y los demás.

Obviamente, el título 2006 no hubiera sido asignado o como máximo debió ir a la Roma (cuarta en la tabla detrás de Juve, Milan e Inter). Por encima Inter sacó otra importante ventaja, porque pudo hacer en ese verano un mercado excelente, incorporando importantes jugadores (Ibra y Vieirá, entre otros), mientras que otros tuvieron que esperar la sentencia definitiva para saber en qué categoría iban a jugar y no pudieron reforzarse de la misma manera (por ejemplo, Milan salió a buscar sobre la hora un delantero y compró a Olivera del Sevilla, además en un valor plurimillonario).

Ahora que algunos "encontraron" en los cajones esas primeras escuchas y las pasaron a la Federación, la verdad que todos sabíamos salta a la vista. La verdad es que Inter aprovechó una circunstancia favorable para quedarse con algo que no le correspondía y zafar del castigo que tuvieron los demás. Pero no cabe mínimamente la comparación con la "cúpula", así como es un engaño esa teoría "todos hacían lo mismo". No es cierto, a no ser que robar una mela sea igual que asaltar un banco (teoría muy cómoda por el autor del segundo robo).

Mis más fieles lectores recordan seguramente que desde hace años vengo afirmando en este blog que ese título jamás debió haberse asignado y que era muy probable que terminara siendo anulado, como el de 2005. Más allá de que ahora se encuentre un instrumento legal para que la quita no se pueda instrumentar (los tiempos de proscrición), todo sabemos que ese Scudetto es de cartón. Estoy convencido de que los propios interistas, en su gran mayoría, preferirían devolverlo. Para poder cerrar, y de una vez por todas, uno de los capítulos más tristes en la historia del Calcio.

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Más azul que negro

martes, 5 de julio de 2011
05 jul
20:01
PM ET
por Vito De Palma

BUENOS AIRES -- Fue necesario esperar hasta la realización de la final de Copa Italia como para poder trazar un balance serio de la temporada de Inter. En función del equipo, porque sin ese título al final Benítez habría ganado mucho más que Leonardo, y en función del propio entrenador, que hasta esa final había clamorosamente fallado todos los partidos decisivos disputados, tanto con Milan en la temporada anterior cuanto con Inter en la que acaba de terminar.

Leonardo
Getty ImagesLa final fue el único partido decisivo que ganó Leonardo

Vale la pena repasar todo lo dicho a lo largo de los últimos nueve larguísimos meses, porque las sensaciones de cada diferente momento se complementan para formar este balance actual.

Dije en un comienzo que Mourinho es gran piloto, pero te deja el auto fundido y abollado, máxime luego del segundo año. Ese efecto lo pagó Benítez, que sin refuerzos dignos de ese nombre y por encima perdiendo a Balotelli, sufrió una falcidia de lesiones y tuvo que encarar la situación hasta la Navidad en continua emergencia. Así y todo, ganó dos títulos importantes y se fue, en mi opinión, con la cabeza bien alta y un montón de plata.

Leonardo pareció cambiar la marcha, pero para eso pudo aprovechar de los cuatro importantes refuerzos conseguidos (Pazzini, Ranocchia, Nagatomo y Kharjá, tres titulares y medio; quizás que pensará Benítez al respecto) y de la recuperación de varios titulares.

Así y todo, sin Copa Italia hubiera sido un rotundo fracaso, porque Inter cerró la primera rueda a cinco puntos de Milan y la segunda a seis, es decir también perdió la vuelta, y eso que Milan jugó ante Roma y ante Udinese sin la necesidad de ganar. La tan mentada remontada, al final, fue sólo un espejismo y se quebró justo en el momento decisivo.

Ni que hablar de la Champions League. Está bien ser eliminados, pero perder ambos partidos de eliminación directa como local, uno inclusive por 5 a 2, no es una manera digna de despedirse por parte del campeón defensor. Esa marca de Leonardo es preocupante: en seis partidos, cuatro con Milan y dos con Inter, nunca logró ganar en el Meazza un partido de Champions, insólito.

Por eso, la victoria en Copa Italia fue fundamental también para decidir la continuidad del entrenador: si bien Palermo es sin duda un rival inferior, si bien la final se ganó jugando de contra y especulando con el mayor poderío de las individualidades (mientras que Palermo como equipo fue más), por primera vez en su carrera Leonardo ganó un partido decisivo y eso permite apostar a su maduración y crecimiento.

Ahora, si quieren mi opinión, yo no lo confirmaría aún así. Ganarle a Palermo no puede ser suficiente pergamino para olvidar la estadística europea que les comenté recién y los tres clásicos jugados y perdidos, 9 goles en contra y ninguno a favor. Benítez con el equipo diezmado y sin refuerzos perdió 1-0 de penal, Leo se comió tres goles y pudieron ser más.

Pero entiendo que Moratti prefiera darle confianza y, desde una óptica menos resultadista y más mirada a un proyecto hegemónico sostenible en el tiempo, hasta se puede condividir la decisión presidencial, mientras y cuando no se olvide que se trata de una apuesta, como por otra parte siempre pasa en el fútbol.

La base del equipo, razonando en función de los cuatro refuerzos llegados, está y es firme. Ahora a la dirigencia se abren dos opciones. La primera es la de mantener esa base lo más posible, retocando un par de puestos (remplazar a Pandev con alguien más fuerte y un volante más de envergadura, luego sólo suplentes). Quedaría de cualquier manera el problema de un equipo algo "veterano" en cuanto a promedio de edad.

La otra opción es más valiente pero también más riesgosa: "capitalizar" un par de jugadores de primera línea (Maicón? Milito? Quizás hasta Eto'o) y usar el dinero para traer a un par de refuerzos más jóvenes y de primera línea (Sánchez, Pastore, Tévez, Neymar o similares) y apuntar fuerte sobre Coutinho, que luego de una temporada de adaptación debería despegar.

La continuidad de Leonardo, y el énfasis que puso el brasileño para decir que el equipo estaba casi bien como está, dejarían pensar que se eligió la línea más prudente. Fair play financiario, continuidad técnica y de plantel, pocas inversiones pero miradas a mejorías efectivas de los sectores más débiles del equipo.

Pero las dinámicas de mercado, tan cambiantes por estos tiempos, pueden modificar la estrategia de un día para otro. La posibilidad de realizar un gran golpe, por ejemplo, o la aparición de una oferta irrenunciable para un jugador propio, pueden cambiar totalmente el rumbo de la acción en los próximos tres meses.

Nunca olviden que Ibra llegó a Milan dos días antes del cierre de mercado, es decir el 29 de agosto, tanto que no pudo jugar el primer partido con Lecce. Faltan casi tres meses para el cierre, esto estará apasionante y movido como lo fue el último torneo. También a nivel de mercado, el Calcio es el torneo más difícil del mundo.

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¿Dónde está la Vieja Señora?

martes, 5 de julio de 2011
05 jul
20:01
PM ET
por Vito De Palma

Antonio Conte
Getty ImagesLa Vecchia Signora encontró la regularidad de la mano de Conte
BUENOS AIRES -- Señores, esto va a ser un poco largo. Supongo que interesará principalmente a los juventinos, aún cuando contaré una historia que puede dejarle enseñanzas a cualquiera. Pero es un cuento algo largo, hay que tomarlo de lejos, entonces siéntense cómodos y ténganme un poco de paciencia, por favor.

Si hay algo que nunca estuvo en discusión en el Calcio es el rol que siempre tuvo Juventus, que por algo se le llama Vecchia Signora: vieja porque siempre estuvo y ganó, señora porque representaba lo más elevado del fútbol itálico.

Una señora elegante, que gana y sabe ganar pero también que, llegado el caso, sabe perder con elegancia. Gianni Agnelli y su hermano Umberto eran dos caballeros extraordinarios, con plata, pasión, pero sobre todo conocimientos técnicos importantes. De las capacidades manageriales ni hay que hablar, puesto que manejaban la más grande industria italiana, la FIAT.

¿Cómo ganaba esa Juventus? Compraba, con la fuerza de su poderío económico, lo mejor que había disponible sobre el mercado interno, a veces simplemente para quitarles un buen elemento a los rivales.

Recuerdo un caso famoso, de un defensor central que surgió en Bari, Caricola, quien fue comprado pero, puesto que estaba tapado por Scirea, prácticamente no jugó nunca por cuatro temporadas y terminó perdiéndose en la intrascendencia.

No es un caso que, por aquellos años, Juventus y selección nacional eran casi sobreponibles. Bianconero se casaba con el azzurro de manera casi perfecta, camaleóntica. Porque Juventus producía jugadores de selección pero también porque, si aparecían en otro lado, enseguida los agarraba. Además, claro, todos querían jugar en Juventus.

Un fenómeno común: Real Madrid en España, Porto en Portugal, Bayern Munich en Alemania, Ajax en Holanda, en todos lados hay un equipo que en la historia domina de manera bastante clara sobre el resto. Fijense que, en general, esos equipos le caen mal a la gran mayoría de las otras hinchadas: quien gana más siempre provoca envidias.

Lo cual no impide que haya habido largos tramos sin triunfos: Juventus estuvo nueve años sin ganar, en tiempos recientes, entre 1986 y 1995. Es decir que a esta mala racha actual aún le quedan dos años para ser peor que aquella.

"Mal común consuelo de tontos", reza el dicho. Sin embargo, hay que entender que la situación ahora es muy diferente a la de entonces. Cuando los dos caballeros se fueron, los herederos decidieron confiar en el management de la sociedad.

Inclusive, se tomó la discutible decisión de cotizar en la bolsa, lo cual de hecho le quita bastante el manejo de la empresa, porque obviamente implica unas obligaciones que el fútbol, pasión antes que negocio, puesto que para ganar hay que "dejar" plata y no ganarla, no puede aceptar.

La idea "moderna" de que el club se pudiese manejar como empresa, es decir ganar deportivamente dando ganancias económicas también, no puede funcionar sin ser propietarios de la cancha. Y aún así, para hacerlo hay que saber de fútbol, no de finanzas. Moggi ha sido un personaje nefasto en la historia del Calcio y, desde ya, para Juventus misma. Pero nadie en su sano juicio podría negar que supiera de fútbol. Por otra parte, había sido el director general del Nápoli en la época de Maradona (que de hecho dio positivo al control antidoping cuando Moggi quiso que así fuese, porque el consumo venía de mucho antes; pero esa ya es otra historia).

Entonces, con sus trampitas en todos los sectores del juego, desde la compra-venta de los jugadores hasta la capacidad de manipular la entera federación desde adentro, control antidóping y designación de árbitros incluídos, Moggi ganaba plata para él y para el club también: pero repito, podía hacer eso sólo porque de fútbol sabía.

Casi siempre, el que detiene el poder de forma oculta o absoluta termina vendiéndose a sí mismo. Si hubiera sabido mantener la medida, no exagerar, probablemente Moggi seguiría estando donde estaba y nuestro Calcio estaría aún profundamente enfermo. En cambio, la gran estafa se cayó cuando se volvió muy imprudente, como si fuese intocable.

La caída de Moggi arrastró también a Juventus, pero aquel fue tan sólo un instrumento. El error había sido el anterior, el de pensar más en el negocio que en el corazón del hecho deportivo. Un error que los ancianos caballeros jamás hubieran cometido, así como jamás les hubieran dejado un poder tan absoluto a la "tríada", es decir a Moggi, Giraudo y Bettega (quien, pobre, tenía muy poco que ver: su función era justamente la de darle credibilidad a la banda).

En suma, el desastre de la Serie B. Medio plantel se fue: Thuram, Cannavaro, Zambrotta, Vieira, Mutu, Ibrahimovic, fijense que los primeros cuatro estaban en la final del Mundial, apenas un mes después. Un daño económico tremendo, casi irreparable, pero necesario para sobrevivir sin tener que liquidar la sociedad o que la misma perdiera totalmente su valor a nivel de acciones.

Los primeros pasos de la nueva dirigencia, la generación actual de los Agnelli, no estuvieron mal. Motivaron a los campeones que se habían quedado (Buffón, Del Piero, Camoranesi, Trezeguet, también finalistas en 2006) y contrataron a un buen entrenador, Deschamps, quien hizo un trabajo excelente.

En suma, volvieron enseguida a donde pertenecen, la Serie A, de manera casi triunfal. Además, acertaron en otra cosa fundamental: metieron mano inmediatamente al tema estadio de propiedad y por eso, en apenas cinco años, la nueva cancha está a punto de estrenarse, lo que será una ventaja tremenda para el club.

Pero fíjense, amigos, que un par de fechas antes del final del torneo, Deschamps anunció que se iba. ¿Por qué? Porque consideraba los planes de la dirigencia imposibles de realizar o incompatibles con un buen proyecto deportivo. Nunca quiso explicar, sin embargo, a qué se refería exactamente.

El primer año de vuelta en la Serie A, Juventus gastó un montón de plata, pero lo hizo muy mal. Tiago y Andrade, pagados unos cuantos millones, fueron sólo el fracaso más estruendoso. Sin embargo esa Juve, sobre el envión de la anterior y con un entrenador razonable como Claudio Ranieri, no hizo mal papel y terminó conquistando la tercera posición detrás de un Inter inalcanzable y de una hermosa Roma.

Está claro que en Calciópolis hubo algunos derrotados (Juventus en mayor medida; luego Milan, Fiore, Lazio) y un gran ganador, Inter. Muchos usan este argumento para afirmar que ese proceso fue un complot organizado por Inter, lo cual es evidentemente una estupidez que una mirada aún superficial a los actos procesuales desenmascara fácilmente.

Inter fue beneficiado porque no sólo le fue entregado el título 2006, año en el que había finalizado tercero en la tabla, sino que sacó una ventaja decisiva en el mercado: mientras Juventus vendía y Milan, Fiore y Lazio no sabían que hacer (la sentencia definitiva salió el 26 de agosto, el 31 cerraba el mercado), Inter se compraba las mejores piezas, por ejemplo Ibra y Vieira.

No digo todo eso para criticar a Inter: la historia es conocida y cada uno se hará su propia opinión al respecto, pero sin suponer cosas sino simplemente considerando los hechos reales y probados. Si hay una sentencia, amigos, es inaceptable que alguien la desconozca, porque eso es violencia ideológica, es no aceptar las reglas.

Cerrado ese paréntesis, dije todo eso porque quiero transmitir la idea que la tercera plaza de Ranieri, al primer año de vuelta en la máxima categoría, fue un gran resultado. Como no fue nada malo el del segundo año, con Juventus escolta de un Inter aún un poco demasiado lejos de su alcance.

Increíblemente, con el proyecto plenamente en marcha y cerca del objetivo, (1ª en Serie B; 3º en A; 2º en A: ¿qué seguía?), a Ranieri se lo despide de manera abrupta. De ahí sólo hubo desastres: séptima en 2009, séptima otra vez (si es que en la última fecha Palermo no le quita eso también) en esta temporada.

A su vez, ésta tenía que ser la primera de un nuevo ciclo, porque el management fue radicalmente cambiado y los jóvenes Agnelli se han puesto directamente al mando del club, en primera persona. Se apostó al "modelo Sampdoria", siguiendo un razonamiento muy simple: si Marotta y Delneri pudieron llegar cuartos con ese plantel, nosotros con el nuestro seguro vamos al podio.

Es decir que se pensaba otra vez en términos de proyecto, no de ganar enseguida. Pero en el curso de la temporada se presenteron las lesiones, un problema más grave porque afectó a quien mejor estaba (pienso en Quagliarella) mientras que los que quedaron sanos, jóvenes y menos como Amauri, no respondieron como se pensaba.

Que las lesiones fueron un problema gravísimo lo demuestran los números. Entre el 26 de setiembre 2010 y el 6 de enero 2011, Juventus estuvo 18 partidos sin perder, 13 de campeonato y 5 de Europa League. Es verdad que hubo muchos empates, 11 en total, pero el equipo seguía estando en lucha para el campeonato, inclusive delante de Inter.

En enero se trató de ampliar el plantel (Matri, Toni, Barzagli), pero a costa de alejarse del proyecto de juego inicial. Por encima, comenzar el 2011 con dos derrotas consecutivas, en casa ante Parma y en Nápoles, fue un cachetazo mortal para un equipo que se estaba "re-armando" y que entró en un verdadero tobogán.

En efecto, luego vinieron dos triunfos y un empate, tres derrotas al hilo, dos victorias, otras tres caídas, luego una serie con cuatro éxitos y otras tantas igualdades para llegar al estruendoso derrumbe de Parma, que le puso la triste palabra fin a una temporada para el olvido.

Otra vez, se decide cambiar el proyecto. Sin cambiarlo, para ser sinceros: porque se echa al entrenador actual, Delneri, para casarse con alguien que tiene el mismo tipo de juego, Antonio Conte, pero la ventaja de llegar como escoba nueva y mucho más aceptado por todo el ambiente por sus gloriosos trascorsos juventinos.

¿Qué cabe esperarse ahora? A nivel mercado, Juventus deberá hacer un gran esfuerzo. Vale recordar que Matri, Quagliarella y Aquilani, piezas imprescindibles para el equipo, aún tienen que ser rescatados, con un precio total de casi 50 millones.

Claro, se tratará de monetizar a varios: Grygera, Melo, Amauri, Iaquinta, Sissoko probablemente (no estoy tan seguro), Pepe, Martínez (a ese Conte se lo queda, me parece) pueden ser vendidos para hacer caja o entrar en algún canje (¿Amauri por Pinilla, por ejemplo?).

Hace falta una punta ágil: a Falcao no le conviene ir (mejor la Champions con el Porto), por eso hay que pescar en equipos con la misma problemática, como Atlético Madrid, Agüero sería perfecto. También Benzamá e Higuaín, si se fueran de Madrid, podrían ambicionar a otros equipos de primera línea. Si Di Natale y Floro Flores rehusaron ir a Juventus, no vale ni la pena probar con un Drogba, por ejemplo.

Hace falta un cinco de verdad, pero que pueda jugar. Lo de Pirlo está hecho, yo creo que Pirlo doble cinco junto a Aquilani es demasiado liviano y frágil, mucho mejor sería Sandro (también Tottenham se deberá redimensionar) o, para quedarse en Italia, Montolivo de Fiorentina. Pilro por ahí puede tomar el puesto de Aquilani si no es rescatado, pero entonces igual haría falta un cinco.

Marotta, vale recordarlo, se mueve muy bien en el mercado interno, menos al exterior. Para el externo izquierdo, veo muy potable al peruano Vargas, un gran jugador. Robben es un sueño maravilloso, porque de todos los equipos italianos encaja perfectamente sólo en Juventus, pero ¿aceptaría un año sin Cheampions? Ojo, con "alas" como Krasic y el holandés se puede volar en serio.

Conte es perfecto también para tratar de relanzar el principal proyecto de Juventus, el de los jóvenes con futuro de selección. Sorensen, Motta, Traoré, De Ceglie no se pueden desperdiciar y tienen que seguir la senda trazada por Marchisio, Chiellini y Bonucci, por ejemplo, que anduvieron bastante bien.

No descarto que vuelvan algunos, pienso más en Lanzafame (con Conte en Bari, campaña triunfal y ascenso con primera posición) que en Giovinco, que no quiere volver y que Parma no dejará ir nunca. Otro que podría valorizarse con Conte es Martínez: el uruguayo es muy bueno y sólo necesita a alguien que sepa desarrollar un tipo de juego favorable para sus características.

En suma, el proyecto está en marcha. Si a mi se me ocurrieron estas, a Marotta que es un tipo mucho más profesional se le ocurrirán más y mejores. Confío mucho en las indicaciones del entrenador, obsesivo del fútbol y gran estudioso de táctica y de las características personales de los jugadores.

Nada de todo eso es, o podría ser, una garantía: para ganar en el fútbol, la química debe ser perfecta entre todos sus componentes y eso nunca está asegurado "a priori". Por eso los hinchas ayudan alentando, empujando pero sobre todo entendiendo que ganar no es un derecho divino sino simplemente un trabajo bien hecho.

Los viejos caballeros ya no están, demosles a estos jovencitos el tiempo para aprender: quizás nos devuelvan a la Vecchia Signora perdida.

PD: Mamma mía, ¡qué largo salió esto! Un gracias de corazón a quien tuvo la paciencia de llegar hasta este último renglón.

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Correr en punta

martes, 5 de julio de 2011
05 jul
20:01
PM ET
por Vito De Palma
Ibrahimovic
Getty ImagesLa prensa dice que el sueco sería la moneda de cambio

BUENOS AIRES -- Hace un tiempo, al comienzo del 2011, escribí un blog llamado "La remontada". Es interesante volver a leerlo, luego de cinco meses. Sin querer ser soberbio, digo que estoy muy satisfecho con aquel trabajo mío. En especial en el cálculo numérico: dije que Milan podía sumar 82 u 83 puntos y, con un empate en la última fecha en casa de Udinese, llegaríá justamente a 82. Dije que Inter podía sentir el desgaste de correr de atrás, sin poder nunca equivocarse, y en efecto en un momento al equipo nerazzurro se le cayó encima todo el peso de ese tremendo esfuerzo realizado entre enero, febrero y marzo.

Pero la frase que merece ser copiada tal cual es esta: "Hay un último aspecto para considerar: Leonardo, en su anterior experiencia al frente de Milan, demostró ser un excelente entrenador, pero perdió todos los partidos realmente importantes. Es hombre que no soporta mucho la presión y además no tiene ese "fuego" agonístico que, por ejemplo, caracterizaba a su predecesor José Mourinho".

Creo que la previsión se demostró absolutamente acertada y eso es algo que también debería servir para poner en discusión la eventual continuidad del brasileño al frente de Inter. Pero ese ya es otro tema, que seguramente miraremos en otra oportunidad.

No siempre es fácil correr en la punta, pero Massimiliano Allegri se demostró un verdadero maestro en eso. En especial, supo encontrar siempre la solución a sus problemas, que a lo largo del torneo fueron muchos. Con Pato, Pirlo, Ambrosini, Gattuso y Boateng que sumaron largas ausencias, Allegri supo mover el plantel muy bien, hasta en un caso poniéndolo a Silva como volante tapón delante de la defensa.

Eso sí, las numerosas lesiones le costaron la eliminación en Champions, donde los refuerzos de enero, Cassano, Van Bommel y Emanuelson, no podían jugar. Ustedes recordarán que Milan jugó el primer partido ante Tottenham con Silva de "cinco" y Nesta junto a Yepes en el fondo, y fue justamente un error del colombiano (la única mancha de una gran temporada) que permitió el gol de Peter Crouch, tanto que al final resultó decisivo en la serie.

Pero las soluciones fueron también tácticas. Al comienzo, cuando Milan dependía casi al 100% de Ibrahimovic, él se inventó una línea de tres volantes centrales y Boateng de enganche, los "tres medianos" como le llamaban en Italia. Esa fuerza al medio le daba solidez y seguridad al equipo e Ibra era el encargado, con Robinho o Pato, de desequilibrare en ataque.

Obviamente eso redondeaba en un juego de calidad discutible y por eso muy pronto se volvió a Seedorf. Además, a medida de que Ibra perdía importancia, se ponía más y más nervioso y el equipo tuvo que encarar seis partidos decisivos sin él, en dos casos por encima en diez en la cancha por su expulsión.

Hay una estadística que resume perfectamente todo esto, la tabla de goleadores, donde encontramos a Ibra, Binho y Pato todos con la misma cantidad de goles y en doble cifra, 14, símbolo perfecto no de una "democracia igualitaria" sino de una "excelencia" alternada en diferentes momentos de la temporada. En este sentido, no se puede dejar de reconocer que Robinho fue el más continuo a lo largo del torneo, sin lesiones ni rojas tontas.

Volviendo al discurso Ibra, que eventualmente podría volverse pieza de mercado, yo tengo la impresión que Milan podría estar mejor sin él, máxime si en su lugar llegara un jugador de igual valor técnico. Inclusive porque estadísticamente esa increíble racha que tiene, 8 títulos ganados en los últimos 8 años, contando obviamente también los que le quitaron a Juventus, inevitablemente se cortará (cuanto más larga e increíble una racha, tanto más cerca está su final, por simple lógica).

Pero más allá de estos aspectos cabalísticos, mi impresión fue que Milan jugaba mucho mejor sin ibra. Con Pato o Robinho o Cassano, el equipo mueve mucho más la pelota por el piso, mientras que con el sueco en la cancha la tentación al pelotazo se hace incontenible. Si bien eso resultó suficiente para ganar en Italia, con ese estilo de juego es casi imposible triunfar en Europa y quizás no haya sido un caso que Inter lograra la Champions, luego de tres títulos locales, justo cuando Ibra se fue.

En caso de decidir venderlo, haría falta un centrodelantero fuerte (Inzaghi ya es más un amuleto que otra cosa) y un "diez". Pudiendo gastar, Ganso y cambio Ibra por Balotelli con el City (Roberto Mancini aceptaría ya mismo). Para ahorrar algo, cambio Ibra con Kaká (la cosa más loca es que ahora, en Real, Ibra a Mourinho podría servirle muchísimo) y busco a Drogbá, que Chelsea seguramente dejará ir.

Cualquiera de las dos combinaciones, sumanda a lo que ya hay y a los dos refuerzos de la defensa, Mexés y Taiwo (buenas piezas), me da mejor equipo que el actual. Un equipo joven (Ganso, Pato y Balotelli) o algo más maduro (Kaká Drogbá y Robinho) pero en ambos casos en condiciones de merecerse mayor respeto sobre el escenario contiental, que es lo que el "patrón" Berlusconi realmente quiere.

A eso, obviamente, hay que sumarle el hecho de que también Van Bommel (una pieza que resultó vital), Cassano y Emanuelson podrán jugar en Europa. En suma, las líneas generales están trazadas para seguir corriendo en punta. Allegri es joven pero se demostró un técnico de gran personalidad y talento, el patrón prometió refuerzos importantes, la baste existente es óptima: están dadas todas las condiciones para repetir los ciclos exitosos de la era Berlusconi, que llevan los apellidos de Sacchi, Capello y Ancelotti.

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El "mal de Europa" del Calcio

martes, 5 de julio de 2011
05 jul
20:00
PM ET
por Vito De Palma

Es difícil encontrar una explicación al mal momento del Calcio sobre el escenario continental. Uno, que está acostumbrado a trabajar con eso y conoce bien los valores y los rendimientos de los equipos italianos, sabe que los resultados nos reflejan, inclusive por una pizca de mala suerte, las reales relaciones de fuerzas, pero el hecho en sí es indudable y comienza a ser repetitivo en el tiempo.

Diego Milito y Leonardo
Getty ImagesAnte Bayern, Inter extrañó al lesionado Diego Milito
No hablemos de Champions League, porque los resultados italianos en la última década no fueron nada mal y tampoco hay que olvidar que un equipo del calcio (aún cuando, por cierto, el menos italiano de todos, una verdadera multinacional con un portugués como entrenador) es el actual campeón.

Si bien también la manera italiana de encarar la Champions tiene un defecto. Inglaterra baja a la cancha cada temporada a cuatro equipos que pueden realmente soñar con el título, España por lo menos un par, Italia desde 2003 (final toda italiana, tres de cuatro en semifinales) siempre confió en una única punta de diamante, pero el resultado medio del pelotón era muy escaso.

Al punto de que, casi siempre, el cuarto italiano estaba más que conforme con disputar la primera fase (que, dicho sea de paso, vale unos 25 millones de euro, es decir un par de jugadores de buen nivel), es decir superar el preliminar.

Pienso por ejemplo en Lazio y Udinese, eliminados en la primera fase y luego casi condenados al descenso en el torneo nacional. Pienso en Chievo y Sampdoria, que ni siquiera superaron ese primer escollo, se quedaron en agosto y luego igualmente pagaron el precio de temporadas para el olvido.

Ma el verdadero problema, miren como estamos, es la Europa League. Nadie le da la más mínima bola. Juventus hizo seis empates en la primera ronda y quedó eliminada, increíble. No fuese otro que por la dignidad del grande club.

Sampdoria por encima tenía la desilusión del retroceso y jugó casi siempre con suplentes, mismo discurso por Palermo, que usó la competición para ir preparando e integrando a los recién llegados, tipo Ilicic, Bacinovic y Pinilla. De hecho, cuando jugó en el grupo de primera fase, Palermo tuvo su mejor momento en campeonato, es decir que usó la Copa a uso interno, como entrenamiento.

Nápoli, respaldado por una ciudad muy especial, se tiró con todo, al comienzo podía ser un objetivo muy bueno, pero en el momento mismo en el que se dio cuenta de que, con el plantel que tiene, estaba obligado a elegir, cuando se dio cuenta de que realmente puede tirarse al título local, inmediatamente soltó la copa o aún mejor, como hizo Palermo, la usó para entrenar.

Porque si Nápoli corre ante Milan el lunes cuanto lo hizo ante los españoles, tiene muchas posibilidades de ganar de verdad este Scudetto. Los más memoriosos recordarán que, al comienzo de la aventura, ahí por setiembre, yo avisaba que éste podía ser el torneo de un chico, de una sorpresa, y quizá no acabe siéndolo de verdad.

Pero volvamos a nosotros. ¿A quién le importaba la Europa League? A nadie. Yo mismo recién, hablando de la copa, casi sin darme cuenta me fui al campeonato local. El problema, entonces, ya está identificado.

El torneo italiano es demasiado duro. Veinte equipos son demasiados. Ya 18 estarían en el límite, mejor todavía 16, como en las épocas en las que el Calcio dominaba Europa, especialmente en la Copa UEFA.

Gennaro Gattuso
Getty ImagesGattuso se equivocó ante Tottenham... y pagó
La cantidad de lesiones que se está verificando en el Calcio no tiene antecedentes. No recuerdo en los años otro par de temporadas tan catastróficas a nivel salud de los jugadores, como lo han sido estas dos últimas.

En Italia casi todo partido es una final. El domingo Inter visita a Sampdoria y les apuesto que será un partído durísimo, que lo gane o lo pierda o lo empate, una verdadera final. Jugar partidos decisivos todas las semanas desgasta, lo cual antes rivales de excelencia se paga en resultados y además se cobra el precio en lesiones, como de hecho está pasando.

Después está el tema de los ingresos. Las canchas no son de propiedad y además dan asco. Lo poco que se salva es lo internacional, como San Siro y el Olímpico de Roma, que igual son obsoletos, y el San Nicolás de Bari, el más nuevo (hecho en el 1990, no ayer), que puede hospedar tranquilamente una finalita de UEFA, tipo justamente la Europa League.

No es un problema menor. Los estadios garantizan rentabilidad y la propiedad inmobiliara, puesta a balance, entrega un importante plus valor inicial, que le permite a uno dar el salto de categoría, para luego mantenerse más tranquilamente arriba gracias al nuevo nivel de ingresos que propio ese salto de categoría implica.

El estado debería hacer, y en un momento parecía intencionado a hacerlo, una ley para aportar el capital inicial para la construcción, como se hizo en todos los demás países, pero justo estamos en épocas de crisis económica y no se pueden gastar los dineros de todos en pavadas, dicen los que tienen en sus manos los cordones de la bolsa pública.

Otro problema que se adjunta a los anteriores es el tema arbitraje. En Italia los arbitrajes no son buenos y lo que me da más bronca, después, es que los referís italianos en Europa dirigen mucho mejor, ¿por qué será? Sigue habiendo demasido veneno en el aire luego de 2006, en las radios, los blogs y las chat eso se advierte claramente y al final ese veneno lo respiramos todos, equipos incluídos.

Lo cual provoca que en Italia se juegue con un reglamento, especialmente en su parte relacionada a las interacciones de cada jugador con el entorno, muy diferente del que se usa en Europa. Toda o casi todas las intervenciones de los jugadores de Tottenham del primer tiempo en el torneo local hubieran sido cobradas como faltas. Eso puso furiosos a los rossoneri y acabó como acabó, con Gattuso descontrolado, y eso que él jugó cien y pico de partidos continentales y ya debería estar acostumbrado.

Hay otro punto de vista. Si quieren una opinión más sentimental, más latina, allá va: Italia está en mala racha. Es como si pagara hoy el precio de otros momentos que, en cambio, han sido quizás demasiado generosos. Lo vimos claramente en el Mundial, porque ni un equipo del descenso hubiera jugado tan mal, lo estamos viendo en las competiciones de club a nivel continental.

Es como si todos los equipos italianos, selección compresa, jugaran siempre su peor partido y contemporáneamente lograran hacerles disputar a los rivales su mejor performance. Una mala racha, vamos. La Azzurra, con Prandelli, me parece que indicó el camino correcto para cambiar de rumbo, hay que comenzar a seguirlo también en el torneo local, en todos los sentidos.

Lo más increíble de todo esto es que, aún cuando los tres equipos de Champions, Inter, Roma y Milan, que perdieron como locales sus partidos de ida de octavos por la mínima diferencia, lograran el pequeño gran milagro de pasar todos la ronda, todo lo dicho anteriormente seguiría siendo absolutamente válido y coherente.

El pueblo italiano, en la historia, se ha acostumbrado a esos pequeños, grandes milagros. Que se llamen Ferrari o Ducati, Juventus o Milan, Dolce & Gabbana o Armani, Fendi o Gucci. Pero esa capacidad de superar los problemas planteados por un medio particularmente conflictivo no significa que esos errores no puedan y deban ser eliminados: el resultado final será aún mejor. Ojalá logren verlo con claridad los que aprietan los botones del poder.

A como sea, el hecho es que los problemas existen y hay que resolverlos. Por lo pronto, esta "política de avestruz", la de meter la cabeza debajo de la arena, nos costó un puesto en Champions y eso es un importante recurso menos para todo el movimiento.

Dicen que la identificación del problema es el primer paso para resolverlo. Yo digo que también se necesita, luego, como segundo paso, la voluntad política de encontar la solución. Italia pasa por un momento istitucional difícil y eso se refleja en todos los sectores del hacer nacional.

Mientras tanto, esperemos en el pequeño gran milagro: los Ibrahimovic, los Eto'o, los Ménez y los Totti aún están con nosotros y tienen la capacidad para asombrarnos. A condición de que tengamos bien claro que los problemas habrá, de cualquier manera, que encararlos y resolverlos: en este caso y en este momento histórico, las victorias hasta podrían terminar retardando la búsqueda de esas soluciones.

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Un mercado más movido que nunca

martes, 5 de julio de 2011
05 jul
20:00
PM ET
por Vito De Palma

Pato, Cassano e Ibrahimovic
Getty ImagesCassano ya empezó a aportar en el Milan
BUENOS AIRES -- Pocas horas después del cierre del mercado de pases de enero, llamado en Italia "mercado de reparación", es inevitable ponerme delante del teclado para trazar un rápido balance de lo ocurrido. Pero primero van a tener que bancarse un largo prefacio, porque hay un par de temas que me gustaría aclarar antes de profundizar el análisis.

En primer lugar, muchos hinchas me tienen cansado: creen que todos los problemas de sus equipos, aún de los que andan bien, se resuelven fichando algún que otro refuerzo.

Por ejemplo, Milan está puntero cómodo y tiene un plantel de casi 30 jugadores, pero varios me preguntaban: "¿No compramos a nadie más?". Eso después de las llegadas de Cassano, Emanuelson, Van Bommel y Legrottaglie: claro, total los sueldos del plantel no los pagan ellos...

Yo pregunto a mi vez: ¿vieron jugar a Udinese? ¿A quién compró en junio? Armero, Benatía y Denis. ¿Y en enero? Vendieron a Floro Flores. Y sin embargo, son el equipo que mejor juega en Italia, hoy por hoy. Mismo discurso podría hacerse por Nápoli, por ejemplo, o por Roma y Lazio.

En suma, el que compra en enero "repara", como dice el sugestivo nombre de esa ventana invernal (en Europa, claro) de mercado. Sin garantías que esa reparación sirva de algo: caso evidente el de Luca Toni, que llegó a Juventus entre bombos y platillos y se lesionó enseguida.

En segundo lugar, es un grosero error juzgar una adquisición por el nombre o el valor del jugador, porque mucho más importante es ver como se integra en los esquemas y en los planes del entrenador que va a dirigirlo.

Un botón de muestra: la llegada de Pazzini a Inter ha sido saludada por enorme entusiasmo y, de hecho, el delantero debutó con dos goles y un penal ganado que valieron tres puntos de oro. En cambio, muchos hinchas de Juventus lamentaron la llegada de Matri. Uno me escribió: "¿No podía Marotta buscar a alguien de mayor jerarquía?".

Bueno, ese ejemplo me encanta. En mi opinión, Matri le servía a Inter mucho más que Pazzini (quien por encima no puede jugar en Champions), por ser un atacante más versátil, que también puede hacer la segunda punta y que puede "girar" alrededor de un nueve de área. De la misma manera, Pazzini era más apto para Juventus, que de verdad necesita a un buen cabeceador por el tipo de juego de Delneri. Todo eso más allá del valor absoluto de ambos.

El tema del valor nos lleva a otro punto que me gustaría aclarar: cada club tiene que gastar lo que tiene, el balance económico es tan importante cuanto el deportivo, hoy por hoy, máxime con la gran novedad del "fair play financiero" en la puerta. Ojo también a otro detalle: muchas veces el hincha mira el valor de compra, olvidando por completo el contrato. Por ejemplo, Cassano a Milan llegó casi gratis, pero el club rossonero pudo ficharlo tan sólo porque se fue Ronaldinho: el brasileño cobraba 16 millones brutos por año y era imposible meter otro contracto oneroso sin liberarse de aquel.

Pazzini
Getty ImagesPazzini no tiene las características que necesitaba el Inter
Dicho todo esto, vamos a mirar rápidamente lo realizado por cada uno, siguiendo como guía la tabla de posiciones. Voy entonces a comenzar por Milan que, en mi opinión, hizo un excelente campaña de refuerzos, por varias razones: veamos. En primer lugar, Cassano ocupa perfectamente el lugar dejado libre por Dinho, pero es un par de años más joven, es italiano y no está de vuelta como el otro: muy por el contrario ésta, a todas luces, parece la última posibilidad de no desaprovechar su enorme talento.

La emergencia en el medio de la cancha, del todo coyuntural porque debida a una insólita serie de lesiones, Milan la encaró con "usados seguros" como Legrottaglie y Van Bommel, mientras que Emanuelson y Didac Vilá llegaron para cubrir la falta de zurdos en el plantel. También volvió el joven delantero Adiyiah, del que se habla muy bien.

En suma, Milan metió un golpe sensacional (Cassano gratis, negoción) realizó y algunos retoques de "reparación" necesarios, sin gastar prácticamente nada y bajando también un poco la edad promedio del plantel. Otro detalle: está claro que Milan le apunta al torneo local, puesto que sus tres refuerzos más importantes no podrán jugar en Champions League.

Nápoli está muy bien como está, máxime porque acaba de recuperar a Lucarelli, quien justo el domingo volvió a jugar luego de una grave lesión. De yapa, De Laurentiis le regaló a Mazzarri un excelente defensor zurdo, Víctor Ruiz, un veterano de gran talento como Mascara y dos Fernández, el joven Lautaro (ex Tigre) que llega ya mismo y Federico (Estudiantes LP), que en cambio se sumará en julio. En suma, el equipo está mucho más completo, sin gastar mucho y con compras "miradas".

Lazio habló mucho pero realizó muy poco: lo único realmente relevante fue la llegada de Sculli quien, ya en el primer partido, se demostró muy útil. Lazio, sin embargo, no merece una buena nota porque tiene un plantel "monstruoso", casi 40 profesionales, y hubiera tenido que achicar brutalmente esa cantidad.

Lo que hizo Roma, que por los conocidos problemas económicos no podía comprar pero, por lo menos, "alivianó" su budget de sueldos con las ventas de Julio Baptista, Cicinho y Okaka Chuka. Con lo que tiene, a Roma le sobra para centrar sus ambiciosos objetivos.

Mucho más complicado examinar el mercado realizado por Inter, que en algún momento pareció más querer "contestar" a los golpes de Milan que pensar efectivamente en sus necesidades.

Esa sensación, sin embargo, disminuyó el último día, con la llegada de Nagatomo, la gran revelación de este torneo y pieza realmente indispensable en el tablero táctico nerazzurro. También muy valiosa fue la compra de Ranocchia, futuro titular de la Azzurra de enorme talento, y bastante útil la de Kharja, talento muy subestimado que yo aprecio mucho desde sus épocas en Reggina.

Matri
Getty ImagesMatri puede llegar a ser un valor importante para Juventus
Con respecto a Pazzini, ya dije que este excelente jugador no me parece lo que Inter necesitaba, máxime porque "costó" la ida de Biabiany, el único capaz de ir por afuera en ese plantel. Posiblemente la llegada de Pazzini se explique con la idea de vender en el próximo mercado a uno de los otros dos "nueve", Milito o Eto'o, que tienen varios años más, tratando de capitalizar su enorme trayectoria cuando aún sea posible hacerlo.

Además, Inter se sacó de encima a Muntari y Mancini, dos lastres, y trató de "salvar" a un chico interesante como Santón, enviándolo a préstamo a Cesena, antes de que esa gran promesa del Calcio se eche definitivamente a perder.

Sobresaliente, más allá de la mala suerte, lo realizado por Juventus. Mala suerte por la lesión de Toni, claro, pero aún así haberse podido sacar de encima a Amaurí y su pesadísimo contracto (8 millones brutos por año), con la llegada de Toni mismo y de un elemento interesante y versátil como Matri, sin gastar casi nada debe considerarse un trabajo espectacular por parte de Marotta.

Menos claro queda el cambio entre Barzagli, que llegó de Alemania, y Legrottaglie: ambos tienen valor similar, Barzagli es más joven pero Nicola ya estaba en el plantel. Probablemente, juzgando también por las declaraciones, había un problema entre Delneri y el jugador.

No hay mucho más que decir. Catania se vuelve aún más argentino con las llegadas de Bergessio y de Schellotto, este último realmente muy interesante y en abierta pelea con el entrenador Ficcadenti, pero la venta de un ídolo como Mascara, especialmente en caso de descenso, provocará las vehementes protestas de la hinchada.

Por lo demás, muy poco de Fiorentina (Behrami), bien Parma con Palladino, Modesto y Amauri, que en la provincia podría volver a brillar, loco como siempre el presidente de Genoa, que vendió a nueve y trajo a diez nuevos (interesante la llegada del argentino Mauro Boselli de Wigan, pero también las de Floro Flores, Paloschi y Konko; pero se fueron Ranocchia, Sculli, Toni y Palladino), peligroso lo de Palermo (llegó Paolucci pero se fue Maccarone, el resto es irrelevante), desastroso lo de Sampdoria, que perdió a la mejor pareja ofensiva de Italia, Cassano y Pazzini, a cambio de un doble Mac, (Macheda y Maccarone), mientras que los involucrados con el descenso, como siempre, cambiaron figuritas al por mayor, total peor que así no les puede ir.

En suma, fue un mercado bastante movido, mucho más de lo que había pasado en los últimos años. Pero, si me permiten un consejo, no se hagan demasiadas ilusiones: en mi experiencia, salvo casos contados, en enero no se ganan ni se pierden campeonatos.

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