Matthysse fue pura dinamita
Análisis: Nace una estrella
La batalla duró menos de lo pensado, Lucas Matthysse (34-2, 32 KOs), hizo lo que correspondía y Lamont Peterson (31-2-1, 16 KOs), Campeón de la FIB peso welter junior, no se ajustó a su plan de pelea. Resultado, victoria por KOT del argentino en tres asaltos. Esa sería la breve historia de la batalla en la que no había títulos en juego, sin embargo para pocas preguntas son muchas las respuestas que dejó este combate
La primera y más importante: ya nadie debe dudar del poder en la pegada de Matthysse. Otra respuesta ineludible, si alguien dudaba del triunfo del argentino ante Zab Judah y Devor Alexander, es bueno que borren esa duda de su memoria. Otra respuesta a una pregunta inevitable: si se confirma para el 7 de septiembre el esperado combate contra Danny García debemos reconocer que será un verdadero choque de trenes.
El combate de este sábado en su primer asalto dejó en claro el tipo de plan con que ambos subieron al cuadrilátero. Lamont Peterson desde el inicio trató de establecer el jab, cuidar la distancia y desde la seguridad de su mejor extensión de brazo, buscó conectarlo lanzando golpes desde los ángulos.
Lucas Matthysse comenzó como siempre, agresivo, impetuoso y por momentos ansioso. No se ajustó de entrada al ritmo de la pelea, y tuvo problemas para cortar el ring, aunque sobre el final del asalto consiguió acortar el espacio y cerró agresivo golpeando al estadounidense.
Para el segundo round, el argentino consiguió arrinconar a su oponente sobre una esquina, falló una derecha, pero lo encontró con la izquierda que impactó contra la frente de Peterson y se vino a la lona luego de perder el balance. La campana lo salvó esa vez del KO.
En el tercero, Lamont Peterson cometió la locura de pararse en el centro del cuadrilátero a intercambiar y ocurrió lo esperado. En un cruce violento, él golpeó primero, pero la izquierda poderosa de Matthysse lo mandó a la lona. El referee cumplió la cuenta de protección y pese a que Peterson se veía totalmente mareado, lo autorizó a proseguir en la batalla. Unos segundos después volvió a la lona y se terminó la historia.
Nada impide ahora que Lucas Matthysee defina el reinado de las 140 libras ante Danny García, que estaba presente presenciando la pelea y dejó en claro que había asistido para conocer su próximo rival. Habrá tiempo de analizar lo que sucederá con esa pelea, pero, por lo pronto, la división comenzó a limpiarse. Peterson quedó por el camino y ahora entre García y Matthysse definirán quien es el número uno.
Este sábado en el Boardwalk Hall de Atlantic City, NJ. ganó el favorito y aumentó su impresionante colección de KOs, pero también nos mostró algo que debe servir como un aplauso al perdedor: Lamont Peterson. Eso después de ver como Adrien Broner eludió enfrentar a los mejores en 140 libras (Márquez, García, Matthysse) y saltó de de su título en 135 libras a un desafío al más inofensivo de los campeones en 147 libras: Paulie Malignaggi.
Matthysse y Peterson no pelearon por títulos, salieron a fajarse solamente por dar espectáculo y como ambos lo reconocieron antes del combate: por el simple deseo de probarse ante los mejores. Esa es la imagen que me llevó de una pelea breve, pero de mensaje largo: pese a todos los pesares el boxeo sigue vivo y goza de buena salud.
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La encrucijada de Canelo y Mayweather
Getty ImagesDeciden esta semana si habrá o no Floyd Mayweather vs. Canelo Álvarez.Para Floyd Mayweather y Saúl Canelo Alvarez, la elección de su rival del 14 de septiembre entró esta semana en una verdadera encrucijada de incierto final y que ha servido para alimentar los rumores sobre las consecuencias que provocaron los malos números de PPV en la pelea de Floyd ante Robert Guerrero.
Las señales son inocultables. Antes del pasado 4 de mayo, todos sabíamos que para Canelo se negociaba la batalla contra Miguel Angel Cotto para ese día 14. También sabíamos que Floyd no tenía mucho interés en cruzar guantes con el joven campeón mexicano y se daba como un hecho que enfrentaría a Amir Khan. El guión de las negociaciones así estaba establecido, sin embargo, en forma coincidente a los rumores de fracaso comercial en los números de la primera pelea del multimillonario contrato de Mayweather con la cadena Showtime, las cosas cambiaron. Golden Boy Promotions reconoció que iniciaban conversaciones para que el 14/9 se enfrentaran Floyd y Canelo.
Desde nuestra perspectiva, esa pelea (Floyd vs. Canelo) no estaba previsto que ocurriera tan temprano. Es natural imaginar que si el mexicano pierde, su derrota afecta el negocio y lo mismo sucede si el vencido es Mayweather. ¿Qué ocurrió entonces? Posiblemente lo obvio, Showtime no tiene rollo como para arriesgar un fracaso mayor y exige que en el próximo PPV al ring suban los rivales que garanticen buenos números de audiencia. Y eso parece ser lo que está sucediendo esta semana, porque lo que nadie debe dudar es que hubo pérdidas y no por una mala venta, sino por la astronómica cifra que gana Floyd en cada pelea.

Los números actuales de lo que arrojó el Mayweather-Guerrero llegan a 950.000 hogares, a los que deben sumarse pequeñas compañías que lo comercializan por sistemas de cables no tradicionales y que permitirán llegar al millón de hogares lo cual debe ser considerada una excelente venta. Por la simple regla de multiplicar costo de boleto por cantidad de hogares, tenemos un total superior a 60 millones de dólares de recaudación incluyendo las entradas de boletería al evento. Pero, si observamos los costos que generó esa batalla, incluyendo la bolsa de los peleadores, los gastos de promoción, los porcentajes de ganancia de las compañías de cable y satélite, además de toda lo que consume una producción de ese volumen, nos da una idea del tamaño de las pérdidas. Las estimo en más de 15 millones de dólares, aclarando que es una suposición personal.
Y la pregunta es lógica: ¿Están dispuestos a seguir perdiendo? Por increíble que parezca, en este mundo del entretenimiento no siempre la pérdida es pérdida ni la ganancia es ganancia. Tener exclusivo en su pantalla al número uno del segundo deporte de mayor audiencia, para Showtime ya es una ganancia que repercute en toda su programación. O sea, lo que se pierde por un lado, a veces, se gana por el otro. Pero es solo una teoría, también vale aclararlo.
Lo único cierto es que el negocio montado alrededor de Floyd Mayweather no empezó bien y las tres empresas involucradas en ese negocio, como en los juegos de cartas, están barajando para repartir nuevamente los naipes. ¿Qué ocurrirá? Difícil predecirlo, pero veamos los escenarios más probables luego de esta intrincada incógnita. Antes recordemos que Floyd Mayweather es mejor negociante que boxeador y que su primaria y lógica intención es ganar dinero sin arriesgar. Y el producto principal de todo este entramado es precisamente el Rey Libra por Libra
ESCENARIO 1
Floyd Mayweather enfrenta a Amir Khan en Inglaterra. Es cierto que perderá audiencia en América, pero romperá los récords en Europa donde Khan es ídolo y además, tiene un enorme contrato con otra compañía líder: Sky Sports que sería parte de la millonaria pelea. La batalla además, sería parte del PPV de Canelo Alvarez vs. Miguel Angel Cotto, en el MGM Grand que ya fue reservado por GBP para el 14 de septiembre.
GANADOR: Golden Boy Promotions porque Canelo será estelarista y tendrá su primer PPV, con el respaldo de Mayweather. Mejor imposible.
ESCENARIO 2

Saúl Canelo Alvarez y Floyd Mayweather en un mismo programa en Las Vegas. En este caso, todo pasa por convencer a que los manejadores de Canelo acepten que sea protagonista del primer respaldo, posiblemente bajo promesa o contrato firmado de que en una fecha del futuro cercano habrá sí un evento que los enfrente a ambos (Floyd y Canelo). De todas maneras es difícil articular un plan que permita a todos ganar en este escenario, el costo será muy alto.
GANADOR: Floyd Mayweather, que garantiza un respaldo de lujo para su cartelera si aspira a que la misma supere por lo menos el millón y medio de hogares, puede enfrentar a un rival de poco cartel y reserva a Amir Khan para el siguiente PPV, ya que en principio el británico habría puesto objeciones para pelear el 14/9 debido a que el impase por el mes del Ramadán (julio) afectaría su preparación.
ESCENARIO 3
Floyd Mayweather vs. Saúl Canelo Alvarez. Es el menos probable de los escenarios. No es conveniente para Floyd, a quien le convendría esperar antes de cruzarse con Canelo y dejar que primero el mexicano se desgaste probando que puede encabezar grandes eventos fajándose con oponentes de primer nivel. Tampoco le conviene a Canelo, por el riesgo de perder y romper su verdadero ascenso en el arranque mismo.
GANADOR: SHOWTIME: En principio le conviene a Showtime, que podría superar fácilmente los dos millones de hogares con un exitoso PPV. La pregunta es si es conveniente recuperar lo perdido en septiembre, pero arruinar el futuro del negocio, haciendo pelear entre sí tan temprano a sus mayores figuras.
CONCLUSION
Es imposible apostar por lo que sucederá luego de las negociaciones que se producen en estos días. Como en todos los deportes, siempre es más difícil administrar el futuro luego de una derrota que después de una victoria. Y la primera realidad es que el pasado 4 de mayo Floyd Mayweather ganó su pelea y una enorme bolsa, pero con los números a la vista no todos terminaron con una sonrisa de oreja a oreja. Por esa razón llegó la hora de medir cada paso, porque es verdad que Showtime parece ser el gran perdedor, pero no olvidemos que tanto Floyd como Golden Boy Promotions apostaron todas sus fichas a esa cadena. Si le va mal a uno hoy, les ira mal a todos mañana. Seguramente esa debe ser la consigna bajo la cual se está conversando y a todos nos mantienen expectantes. ¿Habrá Mayweather vs. Canelo el próximo 14 de septiembre? Esta vez prefiero no apostar.
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PPV: Los riesgos del mínimo riesgo
AP Photo/Julie JacobsonSe aguarda con expectativa el nombre del próximo rival de Mayweather.Los rumores sobre el resultado económico que dejó el PPV de la pelea entre Floyd Mayweather y Robert Guerrero no son buenos, pero tampoco son buenos los rumores sobre el futuro rival de Mister Money para el 14 de septiembre.
Empecemos por lo sucedido el pasado fin de semana. De antemano había coincidencias de que la expectativa previa a la nueva presentación del Rey Libra por Libra no se asemejaba a las de batallas anteriores. Los pésimos números de audiencia que cosechó la serie previa All Acces de Showtime, una copia del 24/7 de HBO, mostraban que los decibeles de la posible audiencia no eran los deseados.
Hasta en los foros se notó el desencanto adelantado, con mínima respuesta de los lectores, que no mostraban ni siquiera ánimo para debatir, lo cual llevó a uno de los foristas a preguntar sorprendido ¿Dónde están los fanáticos de Floyd?
Pese a todo, las confiadas presunciones consideraban que las ventas de PPV superarían el millón de hogares. Sin embargo, de acuerdo con datos no confirmados que manejan varios especialistas, entre ellos Dan Rafael de ESPN, las ventas no habrían llegado al millón. En medio de esos rumores, un alto ejecutivo relacionado al mundo del boxeo y la televisión fue más sombrío y me dijo que las ventas "anduvieron muy por debajo de los ochocientos mil hogares".
Como sucede habitualmente, los números finales se conocerán un par de semanas después del evento, sin embargo hasta hoy ha sido común que los responsables de las empresas promotoras adelanten cifras cuando la venta ha tenido éxito, cosa que aún no ha sucedido.
Si esos rumores se confirman, necesariamente este episodio provocará un número importante de reflexiones y conclusiones que los promotores, seguramente, también estarán analizando. La primera y más importante: la actitud del fanático ante aquellos espectáculos donde los campeones del PPV prefieren enfrentar a rivales de poco riesgo y evitan exponerse a una posible derrota. Había mucha gente, en su mayoría mexicanos, que esperaban una pelea aburrida y de pocas emociones, entonces su reacción fue no comprarla. Y la audiencia latina, en su mayoría mexicana, es el mayor sostén del negocio boxístico en los Estados Unidos.
Floyd Mayweather, que ha subido al ring hasta con un enorme sombrero de charro en su cabeza, promueve y organiza sus eventos pensando en el público mexicano. Si así no fuera, ¿por qué elige pelear un 4 de mayo y un 14 de septiembre? Teniendo en cuenta ese detalle, hasta los nenes de pecho, saben qué tipo de pelea gusta ver la fanaticada mexicana: pura emoción e intercambio. El estilo elusivo, técnico o aquel que prioriza la defensa por encima del ataque, genera respeto pero no provoca empatía con la audiencia azteca. La conclusión es que la gente comienza a cansarse de que le prometan emoción y les vendan puro bostezo. La caída en la audiencia debe ser mirada como un llamado de atención, una enorme silbatina o un abucheo hacia la pobreza del evento.

Y pese a todas esas señales : ¿Qué ocurrirá el 14 de septiembre cuando Floyd Mayweather protagonizará su nuevo PPV por Showtime? Todo parece apuntar hacia otro aburrido evento, de resultados previsibles y con más ruido que nueces. Aún no hay rivales, pero son varios los candidatos en la lista. Golden Boy Promotions ya instaló el nombre de Amir Khan en la nómina de supuestos rivales, aunque el impase provocado por el Ramadán durante el mes de julio, puede afectar su preparación y por ello no aceptaría pelear en septiembre como lo dice un artículo del diario inglés The Guardian. Sin embargo, hubo dos claros indicios de que pese al Ramadán, Amir Khan es el favorito: asistió como invitado a la pelea Mayweather-Guerrero en Las Vegas y de manera sorpresiva, aparece como número 2 en el ranking welter del CMB.
El otro nombre, a mi juicio favorito, para enfrentar a Floyd el 14/9 podría ser el campeón welter FIB, Devor Alexander, imaginando que el 18 de mayo no tendrá problemas en su próxima defensa contra Lee Purdy en New Jersey. La tercera opción parece peor que las dos anteriores unidas: enfrentar al número uno en la clasificación welter del CMB; el argentino Luis Carlos Abregú que sería el próximo retador mandatorio.

Ninguno de esos rivales, despierta pasiones entre los fanáticos mexicanos. ¿Entonces que les queda? Si tenemos en cuenta que Golden Boy Promotions ya reservó el MGM Grand para el 14 de septiembre con la idea de que Saúl Canelo Alvarez haga su primer PPV, seguramente contra Miguel Angel Cotto, es natural imaginar que todo terminará en un doble programa con Canelo y Mayweather en el mismo evento. No fue por acaso que el presidente del CMB, José Sulaimán le aconsejó a Canelo ir despacio con su aspiración de millones y ser el principal atractivo en grandes eventos.
Las señales son inequívocas. Top Rank develó este lunes, el día y el próximo rival de Manny Pacquiao (el 24/11 en Macao contra Brandon Ríos). Antes había anunciado que solo si Floyd Mayweather peleaba el 14/9, trasladarían el combate entre Juan Manuel Márquez y Timothy Bradley para el mes de octubre, lo que terminará ocurriendo sin duda alguna.
Finalmente el show del fin de semana festivo para todos los mexicanos de septiembre, será ocupado por un doble evento con el sello de Floyd Mayweather, donde habrá mucho ruido previo pero no se romperá ninguna nuez y los ganadores se conocerán de antemano. ¿Seguirán bajando las ventas de PPV? Esa pregunta, seguramente, no dejará dormir a los promotores, que pese a todo seguirán confiando en que la respuesta de los fanáticos mexicanos será superior al rechazo que puedan causar dos peleas sin atractivo. En síntesis, seguirán amparando a sus campeones bajo la ley del mínimo riesgo, aunque ello signifique correr riesgos.
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No hubo sorpresa, no hubo pelea, no hubo emoción. Robert Guerrero (31-2 con 18 KOs) no fue un guerrero y a Floyd Mayweather (44-0 con 26 KOs) le alcanzó con la mitad de su velocidad para ganar sin sudar los más de 32 millones que por contrato, ya se encuentran en su abultada cuenta bancaria. La batalla principal del sábado cuatro de mayo cerró una jornada para el olvido.
Tuvimos victorias previsibles por KO como las de Leo Santa Cruz sobre Alexander Muñoz o Abner Mares ante Daniel Ponce de León. Tuvimos un robo en la decisión dividida que le dio la victoria a J'Leon Love sobre Gabriel Rosado.
Por la tarde, en otro programa, desde Alemania, llegó un somnífero de combate donde Wladimir Klitschko,en cámara lenta, venció al peor rival de todos los que yo pueda recordar. Se llama, Francesco Pianeta, un invicto y ex sparring del campeón ucraniano, que previo a su oportunidad de título, sus únicos rivales ilustres, habían sido Frans Botha de 44 años y Oliver McCall de 48. La pelea de Floyd Mayweather y Robert Guerrero, que le puso la cereza al pastel de un aburrido sábado, terminó con un exagerado juicio unánime en las tarjetas a favor de Floyd.
Como se preveía, Floyd Mayweather hizo lo que mejor sabe hacer moverse, esquivar, lanzar golpes para el aplauso y divertirse como los toreros. Guerrero lo persiguió al comienzo, después prefirió quedarse tranquilo, esperarlo y lanzar tibios contragolpes. Cuando Floyd se lo permitió trató de golpear y no supo cómo, el resto del tiempo se la pasaron abrazados.
Al igual que en la pelea de Canelo Alvarez - Austin Trout, el referí les pidió en algún momento que pelearan. En otro asalto, el séptimo, Guerrero estaba golpeando en corta distancia y Robert Byrd, mandó separar en forma anti reglamentaria y en clara protección a Mayweather que estaba recibiendo castigo en la zona media.
No ocurrió nada que no se hubiera vaticinado, excepto lo poco, lo poquitísimo, que le vimos a Robert Guerrero. Esperábamos, al menos, una mayor rebeldía, más tenacidad, más volumen de golpes lanzados. No supo cortar el ring, no supo poner presión y lo peor, no supo qué hacer con sus manos. O sea, no tuvo ni idea de cómo debía golpear a un rival que, pese a su velocidad, lució hasta más lento que de costumbre.
Así y todo, considero que la diferencia en las tarjetas fue una exageración. La batalla fue tan poca cosa, que pese a la nada de su boxeo, varios asaltos se los llevó Guerrero. Asaltos donde Floyd fue inoperante por completo o se subió a su conocida bicicleta. Los abucheos y silbidos de la platea, fueron el reflejo de ese desencanto.
En mi tarjeta personal, vi ganar a Floyd los asaltos 2, 3, 4, 5, 6, 8 y 11, mientras que a Robert Guerrero le otorgué los rounds 1,7, 9, 10 y 12. De acuerdo con esos números, Floyd Mayweather debería haberse llevado una victoria de 115-113. Aunque esto es más que nada una anécdota, lo de Floyd es show y dinero, el rival siempre será secundario y, mientras le den la victoria, el resultado también.
Lo único rescatable de la jornada, quizás, haya sido lo que promete el invicto Leo Santa Cruz (24-0-1, 14 KO's), que venció por KO al venezolano Alexander Muñoz (36-5, 28 KO's) y se consagró Campeón Supergallo de la USBA en su primera pelea en la división y seguramente seguirá de largo rumbo a las 126 libras. Lo otro rescatable es la victoria de Abner Mares sobre Daniel Ponce de León, logrando el título pluma del CMB también en su primera pelea en los plumas. El triunfo era previsible y tal vez lo más importante, sea el poder que demostró Abner Mares en su pegada en este peso .
Por último la pelea que abrió el PPV, a mi juicio terminó con una lamentable injusticia para el que todos vieron (yo incluido) como el legítimo ganador: Gabriel Rosado (21-7, 13), que cayó en decisión dividida ante otro miembro del Tem Mayweather: J'Leon Love (16-0, 8 Ko's).
En resumen una jornada tediosa, donde las emociones se tomaron la noche libre y los grandes protagonistas poco hicieron para merecer sus millonarias bolsas. Y así como lo dice el título, lo repite el epitafio: un sábado para el olvido.
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14/9: La tormenta perfecta - Parte II
La tormentosa noche de boxeo que se anuncia para el 14 de setiembre, sigue sumando participantes y novedades. La más reciente, fue el anuncio de que el máximo aspirante a transformarse, algún día, en el Rey del PPV, Saúl Canelo Álvarez, también peleará ese día, posiblemente en el Cowboys Stadium de Dallas, Texas, ante el ex campeón mundial Miguel Ángel Cotto. La noticia se conoció horas después de que el presidente de Top Rank, Bob Arum, confirmara para esa misma noche en Las Vegas, la batalla por el cinturón welter de la OMB entre Timothy Bradley y el mexicano Juan Manuel Márquez.
Recordemos que esa fecha ya está reservada desde hace un buen tiempo por Floyd Mayweather, para lo que sería la segunda de las seis peleas pactadas en un multimillonario acuerdo con la cadena Showtime. Sobre esa eventual pelea, Bob Arum ya aclaró que desea evitar un conflicto con Golden Boy Promotions por segundo año consecutivo. Entonces, si pelea Floyd, el Bradley-Márquez se trasladaría al comienzo de octubre. "Si (el ejecutivo principal de Golden Boy Richard) Schaefer va a cambiar gato por liebre y tratar de colocar otra pelea el 14 de septiembre, no se va a salir con la suya. Pero si Mayweather pelea entonces, bien. Nos movemos". dijo Arum.
Esa es la realidad al día de hoy y evidentemente tiene muchas lecturas. La primera y más importante: el anuncio de Oscar de la Hoya (la pelea de Canelo en un gran estadio de Texas) es un claro contragolpe a la primera estrategia de TopRank-HBO. El 14 de septiembre es un trofeo que nadie quiere soltar y es obvio que mucho, demasiado, de lo que se juega Showtime, en términos de recaudación, requieren de ese PPV y de que como sea en la cartelera estén presentes Floyd Mayweather Jr. y Saúl Canelo Alvarez. No es descabellado pensar que si Mayweather pelea en Las Vegas y Canelo ante cincuenta mil personas en Dallas, ese PPV no tiene rivales. Y Bob Arum, lo sabe, por eso ya avisó que si Floyd pelea, ellos renuncian al 14 de septiembre.
La otra lectura son los rivales que podrían enfrentar. De Mayweather solo puede haber especulaciones, que se disiparán luego de su pelea contra Robert Guerrero el próximo 4 de mayo. En mi caso, me juego por Devor Alexander como rival cantado para el 14/9. No fue ninguna casualidad que antes de confirmarse lo de Robert Guerrero, el propio Floyd lo había apuntado como oponente en sus cuentas de Twitter y Facebook.
En cuanto a Canelo Alvarez, en términos comerciales y de impacto mediático la batalla contra Miguel Angel Cotto es una buena jugada, si va adosada al plato principal de esa noche: la pelea de Mayweather. Sin embargo en lo deportivo, es una verdadera decepción ya que los créditos que obtuvo el mexicano en su victoria contra Austin Trout, los puede perder por enfrentar a un rival ganable y que venía de perder sin atenuantes, precisamente, ante Trout.
¿Dónde quedó el anuncio de Alvarez de que solo quería enfrentar a los mejores? Peor aún, si a Canelo le siguen buscando rivales a modo, habrá que preguntarse si Austin Trout no fue también un rival sorprendentemente a modo. Porque más allá de lo que mejoró el mexicano, el estadounidense (como lo marqué en mi crónica de la pelea) por momentos fue una sombra de sí mismo y se olvidó de todo lo mostrado en peleas anteriores. "Sus jabs más que golpear acariciaban"- escribí ese día. Hablando claro: Canelo aún está en deuda con los fanáticos que lo quieren ver pelear en serio.
En resumen, Golden Boy Promotions puede ganar buen dinero y quitarse del camino hacia el 14/9 a su archienemigo (Top Rank), pero al final, su credibilidad puede terminar perdiendo por KO. Por el bien del boxeo, espero que Canelo acepte enfrentar algún rival de los adecuadamente listados en el ranking, como Sergey Rabchenko, Erislandy Lara, Alfredo Angulo o James Kirkland, por nombrar algunos. Su condición de doble campeón no merece otra cosa que seguir probando y probándose ante los mejores.
Con relación a la otra pelea metida en el embrollo (Márquez vs.Bradley) en lo previo se ve sumamente atractiva, aunque plantea dos preguntas muy difíciles de responder y que determinarán si efectivamente tendremos una pelea competitiva o un combate para el olvido. ¿Juan Manuel Márquez subirá al ring tan fuerte, pero más lento, como ante Manny Pacquiao o será el de antes, no tan sólido pero más rápido? ¿Veremos acaso al mismo Timothy Bradley fajador y agresivo de su último pelea contra Ruslan Prodovnikov o volverá al estilo aburrido, elusivo, pero efectivo de antes?
Sea como sea, esa batalla pactada para el 14 de septiembre, es superior en términos de convocatoria a la que, eventualmente, realicen el mismo día y a la misma hora Saúl Canelo Alvarez y Miguel Angel Cotto, pero no más que una doble cartelera con Floyd y Canelo en las batallas estelares. ¿Qué pasará entonces? Top Rank ante esa eventualidad, ya tiene previsto correr hacia octubre el Márquez- Bradley, aunque ¿Qué ocurre si HBO y Top Rank deciden adelantar su PPV para el comienzo de septiembre? Si eso ocurriera, le romperían la expectativa previa al programa de Showtime, con una imprevisible consecuencia en la venta de sus boletos de PPV.
Por el momento, son todas especulaciones, ya que recién será después del 4 de mayo que se sabrá el tamaño de la tormenta en que amenaza convertirse el 14 de septiembre. Porque, no olvidemos que además del anuncio que sobre su siguiente rival realizaría Floyd si vence a Robert Guerrero, se aguarda para los próximos días la decisión sobre el próximo rival de Manny Pacquiao y la fecha de esa batalla. ¿También será el 14 de septiembre o conformaría un doble programa con el Márquez vs. Bradley? Se aceptan apuestas.
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Con menos trabajo del esperado, en la que era considerada la pelea más difícil de su carrera, Saúl Canelo Alvarez (42-0-1 con 30 KOs) venció con autoridad del estadounidense Austin Trout (26-1 con 14 KOs) y se consagró como monarca unificado de los superwelter CMB-AMB, en una batalla de guante blanco.
El mexicano tenía de antemano sobre sus hombros, la responsabilidad de ratificar sus cualidades ante un rival complicado y soportar la presión de casi cuarenta mil fanáticos coreando su nombre. Canelo no solo superó esa prueba, también mostró una notoria superación en su calidad boxística, herramientas con las cuales consiguió sorprender a su oponente.
Aclaro que más allá de la emoción que despierta Canelo entre los fanáticos, el combate no fue atractivo. Austin Trout se apegó a su plan de trabajo, distancia, movimiento y jab sin arriesgar un ápice, mientras que Alvarez lo esperaba por momentos para contragolpear, lanzaba poderosos ganchos de derecha y disfrutaba con una novedosa defensa en base a movimientos de cabeza, con la que esquivaba los golpes que en cuenta gotas le enviaba Trout, pero no fue agresivo a la hora de imponer el ritmo, más bien lo hizo en forma esporádica.
En el asalto seis fue conmovido con un aislado golpe de Trout a la zona media, pero en el séptimo round con una derecha solida a la barbilla, mando a la lona por primera vez en su carrera al estadounidense. Sin embargo, cuando todos esperábamos que saliera a rematar, increíblemente le permitió recuperarse. Esa actitud demostró que Canelo aún tiene cosas por resolver.
De todas maneras, lo más importante fueron las mejoras que mostró el estilo del mexicano. Más rápido que en peleas anteriores, con notorios progresos en la defensa, ya que no se mostró tan estático si no que utilizo el cuello para trabajar elegantes esquives durante toda la pelea. Lució fuerte a la hora de asimilar los pocos golpes recibidos y no arriesgó en momentos que podía quedar expuesto al contragolpe. Lucio sereno, concentrado y hasta se permitió algún gesto de suficiencia al constatar su superioridad sobre el adversario.
Austin Trout mostró poco, demasiado poco para lo que se esperaba. Su principal carta, la rebeldía en casa ajena, la dejó en los camarines. Solo arriesgó en el último asalto. No trabajó bien el movimiento de piernas, ya que pocas veces lo vimos moverse hacia la mano contraria de Canelo, por el contrario siempre quedo expuesto a los derechazos anunciados del mexicano. No le vimos soltar combinaciones como en peleas anteriores y por momentos su jab más que golpear acariciaba al oponente.
Los rostros inmaculados de los dos protagonistas al final del combate, fueron el fiel reflejo de lo que vimos dentro del ring: una batalla de guante blanco. Dentro de esa realidad, emergió el mexicano con mucha, demasiada superioridad la que no le alcanzó, de todas maneras, para cerrar el pleito por KO.
Los jueces marcaron correctamente la diferencia en las tarjetas donde el triunfo fue unánime y Alvarez quedó listo para realizar su primer Pago Por Evento, para alivio de Golden Boy Promotions y la cadena Showtime.¿Ante Floyd Mayweather? Difícil respuesta. La solidez que muestra el mexicano, junto a su lentitud de movimientos haría una pelea poco atractiva. Peor que eso sería recordar que el que pierda de los dos afectará la apuesta comercial que los tiene a ellos como primeras figuras. No imagino un rival adecuado, aunque posiblemente sea el ganador de Alfredo Angulo-Erislandy Lara aunque para el fanático el ideal sería Sergio Maravilla Martinez.
Las apuestas y la mayoría de las previsiones acertaron, el negocio millonario que empuja la promisoria figura del Canelo luce más vivo que nunca y sus dos cinturones lo impulsarán hacia el Top Ten de los libra por libra. Y si bien es cierto que aún quedan cosas por corregir, a los 22 años Saúl Canelo Alvarez ha demostrado que ya puede volar por cuenta propia, enfrentar y derrotar a los mejores, como lo dijo al final de la contienda.
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Rigondeaux: ¿Tiene futuro su estilo?
Aunque parezca una contradicción, la victoria unánime que consiguió Guillermo Rigondeaux sobre Nonito Donaire este sábado en la unificación del título supergallo OMB-AMB, no le garantiza un gran futuro. Las primeras declaraciones del promotor Bob Arum, luego de la batalla celebrada en el Radio City Music Hall de Nueva York, son un reflejo de la impresión mayoritaria.
Arum criticó el estilo del cubano ya que su plan táctico determinó una pelea lenta y aburrida. También reconoció que habrá dificultades para encontrarle rival al cubano: "por su poco fascinante estilo no habrá mucho de donde escoger" fue la frase del promotor.
Antes de ello, el presidente de Top Rank afirmó que esperaba una función más entretenida y parecida a las guerras vividas recientemente. La razón de su queja esta en los números, el cubano conectó apenas 129 de 396 golpes lanzados y Donaire sobre 235 lanzados apenas conectó 82. Basta solo recordar que en la pelea deBrandon Ríos y Mike Alvarado cada uno superó los 800 golpes lanzados.
La queja de Bob Arum debe ser tomada en cuenta, por más que le pese a quienes defienden el boxeo técnico y elusivo que practica Guillermo Rigondeaux. Hoy la afición se divide entre quienes defienden al estilista y los que apuestan por el boxeo de choque, de intercambio, el "toma y daca". Para nadie es novedad que estos últimos son la mayoría. Y a esa mayoría apuestan las cadenas de televisión, porque el boxeo mis amigos, es un negocio con todo lo que ello implica de bueno o de malo.
Y considero que no se trata de un problema de escuelas como se pretende hacer creer. El legendario entrenador cubano Alcides Sagarra, un verdadero formador de profesionales y verdadero padre del mejor boxeo cubano, solía estimular a sus dirigidos a que pelearan, a que fueran al choque: "esto es boxeo chico, esto no es una carrera con obstáculos" solía gritarles desde la esquina del ring.
En Panamá, en Cuba, en Puerto Rico, en República Dominicana o en México, los que rodean el cuadrilátero en el momento de la batalla quieren ver a dos individuos golpeándose. Alentar al que soporta, agrede y luego sale aplaudido en el triunfo o la derrota. Es un deporte salvaje, debemos aceptarlo. Es así como le gusta a la mayoría.

Por cierto que las grandes trilogías o los combates que de inmediato son declarados como "pelea del año", no son aquellos donde abunda la técnica, el boxeo elusivo, el golpe esporádico y el eterno movimiento de piernas esquivando el ataque adversario. Las inolvidables guerras de Arturo Gatti (f) con Micky Ward, Juan Manuel Márquez con Manny Pacquiao o los increíbles duelos de Diego Corrales (f) con José Luis Castillo, por nombrarle algunas de esas peleas, son bien elocuentes sobre lo que prefiere el fanático.
Al final de su pelea contra el filipino, a Rgondeaux le cuestionaron ese punto y él alegó que hizo su trabajo y al referirse a su rival, fue contundente: "no se gana una pelea con un solo golpe". A su manera tuvo razón, pero también nos dio la razón. Ganar una pelea con un solo golpe, siempre dará mas dividendos que ganarla sin dar golpes.
Es necesario preguntarse, entonces, a donde llegará Guillermo Rigondeaux con su estilo técnico, defensivo y de pocos golpes lanzados. Aceptemos que como doble campeón tendrá rivales en la fila, aunque dudo que pueda sentarse a negociar con los más taquilleros en igualdad de condiciones. Así como ante Donaire aceptó una bolsa cuatro veces inferior a la de su rival, no dudo que en una hipotética revancha en 126 libras ocurrirá exactamente lo mismo.Los boxeadores que arriesgan, los que dan espectaculo, los que sudan sangre, son los que mandan en la taquilla. Para mal o para bien, esa es la realidad.
El boxeo vive un momento de profundos cambios. La exposición mediática lo ha convertido en un negocio multimillonario, no es un dato menor que en la última lista Forbes de los deportistas que más dinero ganaron en el año se encuentren dos boxeadores: Floyd Mayweather y Manny Pacquiao. Las grandes cadenas de televisión han iniciado una guerra por la audiencia y en otras partes del mundo le nacen competidores a la otrora meca del boxeo: Las Vegas. Entre los mexicanos, que ocupan cerca del 80% del mercado latino en USA, después del fútbol el boxeo es su deporte predilecto. Y por si fuera poco, a las nuevas generaciones se les ofrece la alternativa de las Artes Marciales MixtaS (MMA) con su componente infalible: violencia al cien por ciento.
Lo que decide la mayoría, marca las tendencias del rating televisivo, a más emoción más televidentes. Y en ese aspecto, las peleas de MMA están haciendo escuela en aquello de atender lo que reclama el espectáculo. Si dos luchadores demoran mucho en iniciar las acciones, el propio réferi les advierte y conmina a luchar. En el boxeo, esa práctica aún no ha tomado vuelo, pero este sábado en el combate Rigondeaux-Donaire, el réferi Benji Estévez ,fastidiado con la pasividad de los dos rivales, por dos veces durante la batalla les pidió que se golpearan. Ese es un reflejo de los nuevos tiempos y un detalle que Guillermo Rigondeaux deberá tomar muy en cuenta, si aspira a ganar buen dinero en este negocio.
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En una demostración de concentración, dominio técnico y estrategia, el cubano Guillermo Rigondeaux (12-0 con 8 KOs) dominó durante doce asaltos al filipino Nonito Donaire ( 31-2 con 20 KOs) y lo derrotó por decisión unánime para consagrarse como campeón unificado AMB-OMB de las 122 libras.
La batalla que, que enfrentó a dos contragolpeadores, por momentos provocó abucheos debido a las precauciones que tomaron los dos rivales para evitar cometer un error que pudiera resultar fatal. La diferencia estuvo en que el cubano no se apartó de lo que de el se esperaba y Nonito Donaire no supo interpretar su libreto. Lució lento, desorientado y hasta temeroso de recibir un golpe a contrapié.
La pelea fue transcurriendo de manera tediosa.Rigondeaux se movía en forma permanente, lanzaba golpes quirúrgicos y con una defensa hermética no permitía ningún espacio para que Nonito lanzara sus golpes. El filipino no consiguió nunca establecer el jab, pareció apostar a un solo golpe y ese golpe recién lo encontró en el décimo asalto cuando abandono las precauciones y salió a buscar el KO. Rigondeaux cayó a la lona, pero no se vio afectado por el impacto.
Por el contrario el cubano, no mudó su estilo ni Nonito se animó a apurarlo. En el último asalto, Rigondeaux logró conectarlo con una poderosa izquierda sobre el ojo derecho del filipino que acusó el impacto y le permitió al rival llevarse el asalto.
Para los analistas de HBO, Rigondeaux había ganado por un amplio margen,mientras que en mi conteo el cubano se llevó los asaltos 1,4,6,9,11 y 12. A Nonito le anoté los episodios 2,5,7 y 10, este último 10 a 8, mientras que consideré empates los asaltos 3 y 8. Por ese conteo personal, Rigondeaux ganaría por un punto. Los jueces confirmaron lo que todos vieron, el triunfo del cubano, aunque efectivamente el resultado tuvo diferentes visiones por parte de los jueces. Julie Lederman 111-116, Tom Schreck 112-115 y John Stewart 113-114.
El combate, entre otras cosas, despejó una de las grandes incógnitas: ¿podría Guillermo Rigondeaux superar su primer gran desafío, luego de apenas once peleas profesionales? Lo consiguió y a muchos hizo callar la boca, entre ellos a este servidor que en ningún momento lo vi como favorito para vencer este combate.
Otra de las conclusiones importantes de este combate es que tanto Robert García, entrenador de Nonito, y el ex campeón filipino, no valoraron en su justa medida la peligrosidad del cubano. Prueba de ello fue su falta de estrategias. No hubo plan B, ni tampoco una estrategia que imaginara una pelea que terminaría en la distancia. Como lo dijo Rigondeaux al final del combate: "No se gana una pelea con un solo golpe". Tuvo razón.
La gran virtud de Rigondeaux fue la calidad técnica y serenidad para aplicar su estrategia. No cometió errores, devolvió cada golpe que le lanzaron, se mostró confiado, superior en todo momento y ganó la batalla mental. Es decir, impuso su plan, al obligar a su oponente a tomar la iniciativa.
La pelea no gustó y el resultado fue justo. Nonito Donaire deberá ahora irse a las 126 libras, esperar que nazca su hijo, pasar por una cirugía de hombro y seguramente no pelear más por este 2013. Ese tiempo le hará bien para mejorar en muchos aspectos de su técnica y regresar con otras herramientas que este sábado demostró que aún carece.
Guillermo Rigondeaux, llegó a las grandes ligas. Ya nadie le podrá cobrar su poco pasado profesional. Le ganó al mandamás de la categoría y eso le da la respeto y estatura de campeón. Ahora, deberá ratificar que es el mejor de la categoría como lo dijo en sus declaraciones y buscar otros rivales que puedan caer en su trampa técnica. Por eso lo del título, El Chacal puso su trampa en el Radio City Music Hall de Nueva York y cazó al ex campeón filipino. Felicitaciones.
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Márquez: El Campeón en su laberinto
Chris Farina/Top Rank Juan Manuel Márquez deberá decidir a quien enfrenta en septiembre.La decisión que por estos días debe tomar Juan Manuel Márquez con el futuro de su carrera, como en la novela que Gabriel García Márquez escribió sobre Simón Bolívar, se asemeja a un laberinto sin salida, pero que en este caso, sí tiene más de una salida: Manny Pacquiao en 2013 o Manny Pacquiao en 2014.
Pero vamos por partes. Por donde se le mire y si nos atenemos a la realidad, esa quinta guerra contra el filipino parece inevitable, incluso si Dinamita decide retirarse sin aceptar el desafío, la guerra se trasladara al legado histórico y que las discusiones o las crónicas periodísticas lo harán interminable por muchas generaciones.
Tal como hoy está servida, la mesa tiene muchas patas. ¿Cuál razón sustenta la afirmación de que la quinta pelea es inevitable? El primer factor el dinero y el segundo la historia: nada prueba aún que Márquez sea o haya sido mejor que el filipino. Por lo pronto la estadística favorece al Pacman pese al impresionante KO sufrido por este en el último combate.
RAZONES DE MARQUEZ PARA PELEAR
1- La bolsa de la quinta batalla superaría los veinte millones de dólares, al menos Márquez puede aspirar con derecho a ganar eso o más que eso. ¿Hay algún rival hoy, que le permita ganar esa cifra? No, no hay ninguno. Siendo generoso en el vaticinio, ni siquiera el diez por ciento de esa cantidad.
2- Juan Manuel Márquez alega que ese KO de la última pelea probó que él había ganado en las anteriores y no tiene nada que demostrar. Yo entiendo que se equivoca. Las tres peleas fueron cerradas desde mi punto de vista. Yo lo vi ganar en la tercera, pero ilustres colegas y fanáticos lo vieron perder esa noche y su opinión debe ser respetada. El criterio de cada uno nunca tiene el mismo ADN.
Pero además, hay que recordar las tres caídas en el primer round de la primera pelea y el error en la tarjeta de uno de los jueces que permitió el empate, cuando el triunfo fue del filipino (juez Burt Clements marcó 10-7, cuando debió haber marcado 10-6) Y con relación a la última batalla, el KO de Márquez llegó en su peor momento de la pelea y cuando estaba debajo en las tarjetas. Entonces, lo que dice la realidad, lo que demuestran los números, niega la afirmación del mexicano. Solo ganar la quinta pelea a Márquez le permitirá romper esa lógica ineludible.
RAZONES DE MARQUEZ PARA NO PELEAR
Pero puede haber razones para no enfrentar al filipino, las que no dejan de ser también un callejón sin salida. ¿Conseguirá Juan Manuel Márquez el mismo estado físico e increíble poder que logró para la pelea anterior? ¿Tendrá la misma sintonía con su entrenador, el cual no dudó en denunciar que a su pupilo se le subió el dinero a la cabeza? ¿Resistirá la presión de su familia y el temor a que el resultado esta vez sea diferente? No nos olvidemos del rostro de Juan Manuel Márquez (muy lastimado) cuando terminó la cuarta pelea.
LO QUE NO SE DICE

Lo anterior es lo que se muestra, lo que se sabe. Ahora vamos a especular con lo que no se sabe ni se dice, pero existe bajo el imperio de lo obvio. Esa primera negativa de Márquez a una nueva reyerta contra Paquiao puede ser también una herramienta de presión para negociar las ganancias con mejores condiciones. También sus declaraciones pueden ser parte de la astuta estrategia de un viejo zorro como Bob Arum, que espera los resultados de Canelo-Trout y Mayweather-Guerrero para saber quien ocupa la cartelera de Showtime el 14 de septiembre y decidir su propio programa.
Si finalmente Álvarez y Floyd se enfrentan ese día, la única manera de superarlo en audiencia, sería una doble cartelera de PPV con Manny Pacquiao, Juan Manuel Márquez, Timothy Bradley y quizás Brandon Ríos o Mike Alvarado en el mismo cartel. En ese caso, los alaridos de Manny clamando por la quinta pelea o las negativas de Márquez son parte ensayada del marketing previo a ese multimillonario negocio.
MI PREVISION
En primer lugar, en Macao o en México, el 14 de septiembre habrá función promovida por Top Rank, en la que incluirá a Pacquiao, Bradley, Ríos o Alvarado y posiblemente Márquez. La apuesta lógica, sería enfrentar en un doble programa a Juan Manuel Márquez contra Brandon Ríos o Mike Alvarado y a Manny Pacquiao contra Timothy Bradley. Si lo vemos bajo la perspectiva del valor económico lo ideal sería que esas batallas se cumplieran en el Estadio Azteca de la capital mexicana. Y si tenemos en cuenta que Juan Manuel será favorito contra Ríos o Alvarado, mientras que la pelea Pacquiao-Bradley tiene pronóstico incierto, como directa consecuencia, en mayo del 2014, se repetiría otro mega cartel en el Estadio Azteca donde Juan Manuel Márquez realizaría su última batalla, contra Bradley o Pacman.

Por el momento parece que todo apunta a Macao, ya que las cifras que se pierdan por PPV (debido a la diferencia horaria desfavorable) se ganarían sobradamente gracias al apoyo comercial y a la reducción del pago de impuestos. El único problema, parece ser el laberinto en el que se encuentra Márquez que sigue deshojando la margarita antes de dar el sí o aceptar la propuesta de Bob Arum.
Mi opinión es que la lucha de ofertas y contraofertas terminara pronto. Juan Manuel Márquez aceptará seguramente enfrentar en primera instancia a Bradley, Ríos o Alvarado y luego toparse con el filipino en el 2014 para encerrar su carrera con dos grandes bolsas libres de impuestos estadounidenses. Mi duda pasa por el lugar de esos combates. Tal vez Macao el 14 septiembre y el estadio Azteca de México el sábado 3 de mayo del 2014. Son especulaciones claro, pero ¿puede acaso Juan Manuel Márquez tener una mejor despedida que una última batalla arropado por 100 mil fanáticos? Por ello, si bien es verdad que la decisión de Dinamita por estos días transita por un problemático laberinto, él tiene "millones" de razones para estar muy feliz por tener ese problema.
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Ganó la técnica y habrá trilogía
La revancha de Brandon Ríos, (31-1; 22 KO's) y Mike Alvarado (34-1 23 KO's) cumplió lo prometido y otra vez asistimos a una verdadera guerra en el Mandalay Bay de Las Vegas y con el título interino de peso Superligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en juego. Ganó Alvarado por decisión de las tarjetas y quedó abierta la puerta para una tercera batalla que permitiría disfrutar a los fanáticos de una épica trilogía.
Pero veamos primero, porque ganó Alvarado. La primera batalla entre ambos, el pasado 13 de octubre, fue una verdadera pelea de perros, a puro intercambio, donde Ríos sobresalió por su mayor cualidad: el acoso y la pelea por dentro en un mínimo espacio. Esa vez, Alvarado aceptó el tú por tú y le fue mal. Esta vez cambió el libreto, como lo anunciamos en nuestras claves, y le fue bien.
Pero aclaremos, que al comienzo le costó cumplir ese repertorio. En los dos primeros asaltos lo vimos tratando de bailar una pieza desconocida: pelear de lejos, jabear, intentar a distancia, moverse lateral. Tan mal le fue que estuvo a punto de ser derribado y se vio en problemas, cuando fue alcanzado una y otra vez por el jab de Ríos.
En el tercer episodio, el panorama comenzó a mudar. Empezó a golpear desde los ángulos y encontró un ritmo intermedio. Por momentos aceptaba el intercambio, por momentos daba el paso atrás y regresaba con su derecha en gancho. Alcanzó más de una vez a su rival y lo puso en problemas. Desde ese momento, Ríos bajó su intensidad de acoso.
Desde ese crucial tercero asalto, la batalla tuvo momentos de control de uno y otro, ráfagas de intercambio y mucha asimilación por parte de ambos. Alvarado cambio varias veces de derecho a zurdo, pero ello no hizo diferencias. Una de las claves que le marqué a Mike Alvarado,sería cerrar bien los asaltos y eso hizo, sus mayores ráfagas se produjeron al final. Otra virtud, fue insistir en la zona hepática de Ríos aquien conmovió con repetidos dobles ganchos a las costillas.
Cuando se vio mal, Alvarado cumplió a la perfección otra de las órdenes del equipo y no dudó amarrar para romper el ritmo en la ofensiva de Ríos en el espacio reducido o lo paseó por todo el cuadrilátero antes de atacarlo por ráfagas violentas que siempre encontraron la cara y la cabeza del rival.
Los asaltos de campeonato fueron una prueba de resistencia física, motivación y capacidad de mantener la concentración en la estrategia y en ese aspecto, Mike cumplió lo prometido. El jab de Brandon lo complicó por momentos, pero las piernas lo salvaron en esas oportunidades
Otra vez un combate que le hace bien al boxeo, con dos pugilistas que dejaron todo sobre el cuadrilátero. Otra vez, sin embargo, quedó demostrado que la técnica siempre será superior al empuje. Y allí estuvo la diferencia, Alvarado arregló los errores de la primera pelea, sin renunciar al ataque. Como lo establecimos en las claves, utilizó todo el ring, golpeó en ráfagas por momentos y cuando fue al intercambio lo hizo sobre seguro. A eso le agregó una resistencia increíble, una motivación que no dejó dudas de su determinación y la inteligencia necesaria para trabajar la presión que le puso su oponente durante toda la pelea.
Brandon Ríos, por su parte, tuvo una gran lección, mostró aguante, pero también mostró que le cuesta establecer el ritmo en base a estrategias. Es un acosador, es agresivo, asimila, pero no es técnico, no supo cortar el ring, no tuvo el plan B que reclamamos en las claves y el resultado fue justo. Tan justo como esa tercera pelea que ambos se prometieron al final de una batalla que también es candidata a pelea del año.
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