Los mejores duetos de bateadores en el béisbol

miércoles, 22 de mayo de 2013
22 may
13:52
PM ET
por David Schoenfield
Joey VottoAP Photo/Lynne SladkyJoey Votto es segundo en todo el béisbol en carreras creadas para los Rojos.
OK, vamos a discutir nuevamente. En un escrito anterior, catalogue los cinco mejores dúos de lanzadores. Hoy, vamos a hablar sobre los mejores dúos de bateadores en las Mayores.

Hacer un ranking de lanzadores fue difícil porque hubo varias parejas excelentes que tuve que dejar fuera. Y ahora seleccionar a los bateadores es difícil debido a la falta de candidatos obvios. Pero aquí les van. ¡Pueden dejarme sus comentarios abajo!

1. Miguel Cabrera y Prince Fielder, Tigres
Para mí, son la selcción obvia en el primer puesto. Tienes al mejor bateador en el béisbol en Cabrera y una máquina de poder y de embasarse como Fielder. Uno batea a la derecha, el otro a la zurda. Nunca se pierden un juego y el hecho de que no pueden correr es un inconveniente menor. Cierto, Cabrera está primero en wOBA y Fielder en el puesto No. 21. El año pasado fueron primero y sexto.

2. Joey Votto y Shin-Soo Choo, Rojos
Han sido la mejor pareja hasta ahora, ubicándose tercero y cuarto en wOBA (Chris Davis de Baltimore está segundo). Ellos se han combinado para crear la mayor cantidad de carreras de cualquier pareja -- Votto es segundo en las mayores y Choo tercero en carreras creadas, solo detrás de Cabrera. A pesar de lo buenos que han sido, no los puedo poner en el puesto No. 1 por un par de razones. Primero, es poco probable que Choo mantenga su nivel de juego (luego de batear .337 en abril, promedia .250 en mayo, aunque con poder y boletos recibidos). Pero es difícil decir que esta pareja es la No. 1 cuando Choo es completamente indefenso ante los zurdos -- .146/.317/.188. Bateó .199 contra ellos el año pasado, así que fácilmente se podría decir que él debería formar parte de un comité.

3. Buster Posey y Pablo Sandoval, Gigantes
Ahora los Gigantes son impulsados por este par, y no por su rotación de abridores. Sus números crudos quizás no impresionen, pero parte de su efectividad está siendo escondida al tener que jugar la mitad de sus partidos en el AT&T Park. Por ejemplo, el año pasado Posey conectó 17 de sus 24 jonrones en la carretera (a pesar que este año está bateando .367 en casa y .227 en la carretera). Sandoval ha sido inconsistente a través de su carrera  sus OPS anuales desde el 2009 han sido .943, .732, .909, .789 y .832 hasta ahora en el 2013  pero luego de haberse roto un hueso en cada mano en las últimas dos temporadas, luce encaminado a una gran temporada. Y nos referimos a una bien grande. Es el bateador de pelotas malas con mal cuerpo, y aunque quisiéramos que recibiera más boletos, Posey y él se han logrado desarrollar en un combo letal. Colóquenlos en un estadio diferente y sus números podrían ser mejores.

4. José Bautista y Edwin Encarnación, Azulejos
Ambos tuvieron inicios de temporada lentos, pero se han combinado para conectar 21 jonrones. Cada uno tiene la habilidad de pegar 40 bambinazos (Encarnación conectó 42 el año pasado, Bautista pasó la marca de los 40 en 2010 y 2011). Ambos batean por debajo de los .260 ahora mismo, pero reciben tantos boletos que conseguirán excelentes porcentajes de embase. Si Bautista termina bateando cerca o por encima de la marca de .302 que logró en el 2011 y Encarnación batea .280 como lo hizo el año pasado en vez de su actual .256, ellos podrían terminar retando a Cabrera y Fielder por la cima de esta lista.

5. Mike Trout y Albert Pujols, Angelinos
Oh, sí, Trout está bateando ahora .293/.373/.558, incluyendo .343/.434/.757 en mayo, y prove valor ofensivo añadido con su velocidad. La pregunta es: ¿Qué trae Pujols a la mesa? Ha tenido sus problemas y tiene números de .247/.318/.420, incluyendo 10 dobles matanzas, líder en la liga en ese renglón. Claramente su pie le sigue molestando y quizás no vaya a mejorar. Quizás Pujols no logre mejorar aún si su pie logra recuperarse. Pero no quiero descartarlo todavía.

OK, sé que voy a escuchar las quejas de los fanáticos de los Rockies por no haber incluído a Troy Tulowitzki y Carlos González -- pero los voy a incluír en la encuesta en nuestra sección de béisbol en vez de Trout y Pujols. Por primera vez en su carrera, CarGo está bateando en la carretera, unos robustos números de .325/.407/.625. Su tasa de boletos ha aumentado también, así que podríamos estar viendo un González mejorado este año. Si CarGo sigue bateando lejos de casa, entonces los podría colocar entre los cinco mejores.

Otros que vale la pena mencionar:

-- Ryan Braun y Carlos Gómez/Jean Segura, Cerveceros. Gómez y Segura han tenido grandes inicios de teporada, pero esperaremos a ver si son buenos de verdad.

-- Carlos Santana y Mark Reynolds, Indios. Dos razones para entender porqué los Indios han anotado muchas carreras.

-- David Ortiz y Dustin Pedroia, Medias Rojas. Ortiz tiene 29 remolcadas en 27 juegos desde que volviera de la lista de lesionados, y Pedroia tiene porcentaje de embase de .420.

-- Adrián González y Matt Kemp, Dodgers. Si Kemp sigue bateando.

-- Chris Davis y Manny Machado/Adam Jones, Orioles. Machado cae en la misma categoría de Gómez/Segura: Esperaremos a ver si siguen así por un largo periodo de tiempo.

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Los Marineros tienen el mejor dúo 1-2 de lanzadores

miércoles, 22 de mayo de 2013
22 may
12:03
PM ET
por David Schoenfield
Felix Hernandez and Hisashi IwakumaAP PhotoHernández e Iwakuma son dos de los puntos brillantes de los Marineros.
Las Grandes Ligas tienen tanta profundidad en la calidad de sus pitchers abridores, que ustedes probablemente podrían argumentar a favor de nueve o 10 combinaciones, como la mejor dupla en la actualidad. Aquí están mis cinco mejores duplas:

1. Félix Hernández e Hisashi Iwakuma, Marineros

Esto quizá los sorprenda, pero Hernández e Iwakuma tienen el promedio WAR (victorias por encima de reemplazo) más alto de cualquier dupla de lanzadores en las Mayores. Y antes de que descartemos el notable inicio de campaña de Iwakuma, diciendo que es una casualidad, aquí están los líderes de efectividad en la Liga Americana remontándonos al 1 de julio, cuando Iwakuma se unió a la rotación de los Marineros.

Iwakuma: 2.54
Hernandez: 2.69
Justin Verlander: 2.77
James Shields: 2.86
Hiroki Kuroda: 2.97

Así que los Marineros tienen a Hernández, uno de los mejores pitchers del béisbol, un hombre que ha lanzado 230 o más entradas los últimos cuatro años y quien ha sido tan efectivo como cualquier abridor en el juego por casi un año. Y tienen a Iwakuma, quien admitirá algunos jonrones, pero que solamente ha caminado a 11 bateadores en 10 salidas, y su splitter se convirtió en un lanzamiento que aniquila los bateadores promedian .184 ante ella, con un jonrón, 35 ponches y dos bases por bolas en 79 apariciones al plato que terminan con ese lanzamiento.

Si los Marineros quedan fuera de la carrera por el comodín, quizá buscarán canjear a Iwakuma mientras sus bonos se mantienen elevados, pero tengo miedo que eso podría ser un error, y harían un canje como el de Doug Fister que les salió caro. Iwakuma es una realidad.

2. Justin Verlander y Aníbal Sánchez, Tigres

La rotación de los Tigres es tan buena que ustedes podrían poner a Fister o a Max Scherzer aquí y tener una dupla igual de buena. Scherzer todavía me agrada como el segundo hombre en la rotación conforme avance la temporada, pero Sánchez ha estado magnífico hasta el momento, y se ha elevado sus promedio de ponches a nuevas alturas, más de un 9 por ciento respecto a la temporada pasada (68 en 55.1 entradas). Su efectividad es de 2.77, y mientras su promedio de cuadrangulares es probablemente insostenible (solamente ha permitido dos), su promedio BABIP es muy alto, con .356. Caminando hacia adelante, esos dos resultados deben anularse mutuamente llegando a rangos normales, y Sánchez debe permanecer notable.

3. Clayton Kershaw y Zack Greinke, Dodgers

Kershaw es el mejor lanzador del béisbol actualmente -- suma 22 aperturas consecutivas permitiendo tres carreras limpias o menos, la racha más larga desde que Pedro Martinez tuvo 23 en 1999-2000 -- y Greinke podría ser el as en muchos equipos. Ahora que Greinke volvió tras fracturarse la clavícula, veremos si todos descartaron a los Dodgers de forma muy anticipada.

4. CC Sabathia e Hiroki Kuroda, Yankees

De alguna manera, Kuroda todavía logra pasar desapercibido pese a jugar en Nueva York. No es llamativo, pero los bateadores tienen números de .201/.254/.292 contra él. Hay un poco de suerte aquí, ya que su BABIP de .229 probablemente se incrementará, pero su slider ha sido intocable: los rivales batean de 61-8 (.131) contra él, sin extra bases. Mientras tanto, Sabathia ha perdido algo de velocidad en su recta, pero él lanza en la zona más, lanza strikes y mantiene a los Yankees en los partidos. Ya que sus conteos de lanzamientos han sido altos en ocasiones y por eso promedia solamente 6.5 entradas por apertura, quizá sus días como un caballito de batalla que trabaja 230 episodios ya quedaron atrás (él se perdió algunos inicios la temporada pasada, recuerden, y lanzó únicamente 200 innings). Recuerden también que estos dos hombres tienen que lanzar la mitad de sus partidos en Yankee Stadium, donde los elevados de rutina pueden aterrizar en las tribunas de jardín derecho.

5. Jordan Zimmermann y Stephen Strasburg, Nacionales

Sí, los jóvenes Shelby Miller y Matt Harvey han impulsado a Strasburg fuera de los reflectores, pero él todavía lanza muy bien y todavía lanza duro (el mejor promedio de velocidad de la recta entre los pitchers abridores). Sin embargo, él ha sido rebasado por Zimmerman como el as del equipo.

Zuimmerman no acumula esos grandes totales de ponches, por eso las métricas avanzadas como FIP y xFIP sugieren que su promedio de carreras limpias se incrementará (bueno, lo hará, ya que actualmente está en 1.62). Pero él lanza strikes con la precisión de Maddux (nueve pasaportes en nueve aperturas) y aunque había preocupaciones antes de la temporada acerca de su habilidad para sostenerse hasta el último tercio del juego, su eficiencia le ha permitido lanzar tres juegos completos sin efectuar más de 107 lanzamientos. Él marcha con récord de 7-2 y podría estar 9-0 -- en los dos partidos que perdió, permitió dos carreras.

Ahí está mi Top 5, y no pude encontrar espacio para Adam Wainwright y Miller, Clay Buchholz y Jon Lester, Cliff Lee y Cole Hamels, Chris Sale y Jake Peavy, Matt Moore y David Price, Matt Harvey y quien sea. Es un juego dominado por los pitchers actualmente, eso es seguro.

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Cabrera imparable...¿Y los Tigres?

lunes, 20 de mayo de 2013
20 may
18:02
PM ET
por David Schoenfield
Miguel Cabrera
Rick Yeatts/Getty ImagesMiguel Cabrera fue una máquina demoledora para Detroit Tigers
Bueno, ya le tocaba a Miguel Cabrera.

Digo, se había ido durante cuatro partidos sin pegar cuadrangular. Había remolcado solamente dos carreras en sus ocho partidos previos. Estaba tomando práctica de bateo adicional antes del partido el domingo. Qué ocioso.

Cabrera fue una máquina demoledora para los Detroit Tigers el domingo, al irse de 4-4 con tres cuadrangulares, una base, cuatro carreras y cinco producidas. Desafortunadamente, los Texas Rangers tuvieron un arsenal completo y ganaron 11-8 para quedarse con la primera serie de la temporada entre los dos equipos que muchos consideran son los mejores de la Liga Americana, ganando tres de cuatro partidos, incluyendo una paliza a Justin Verlander el jueves.

Más de eso, en un momento. Primero, apreciemos la grandeza de Cabrera. Lo que más asusta de su encendido inicio batea .387 con 11 jonrones y 47 producidas, encabezando la Liga Americana en bateo y remolcadas mientras está uno atrás de los líderes en cuadrangulareses que la temporada pasada se encendió después de mayo. Él pegó nueve cuadrangulares y remolcó 42 anotaciones hasta finales de mayo, dos meses muy buenos para la mayoría de los jugadores, pero luego bateó .336 con 35 vuelacercas a partir del 1 de junio. ¿Qué pasa si todavía no se ha encendido? Digo, este hombre va con paso para 181 producidas, poniéndolo muy cerca del récord de Hack Wilson, con 191. Hace posible que pueda ganar otra Triple Corona.

Sí, estamos a mediados de mayo, pero Cabrera es tan bueno que no suena ridículo mencionar cosas como ésta. ¿Cómo logras retirarlo? Batea .405 contra rectas. Batea .375 contra lanzamientos adentro. Batea .314 contra lanzamientos fuera de la zona de strike (con unos cuantos pasaportes ya que, bueno, es de ahí donde proceden las bases por bolas). Consigan dos strikes contra él, y aun así batea .299, comparado con el promedio de Grandes Ligas de .194. Incontenible actualmente. Incontenible.

Pero los Vigilantes le robaron la atención, al conseguir 18 imparables en la victoria. Cuatro partidos nada malos para Texas, que noquearon a Verlander en la tercera entrada el jueves, a Anibal Sanchez en la tercera el sábado y a Doug Fister en la quinta el domingo.

Lo que me hace preguntar: ¿Qué es lo que tenemos exactamente con estos Tigres? La Central de la Liga Americana luce mucho más fuerte que la temporada pasada, cuando los Tigres llegaron cojeando al título divisional pese a la Triple Corona de Cabrera y grandes temporadas de Verlander, Prince Fielder y Austin Jackson.

Estamos viendo algo similar actualmente. Cabrera es el mejor bateador del béisbol, Fielder hace cosas típicas de Fielder, Torii Hunter, Jhonny Peralta y Omar Infante batean por encima de .300 y la rotación había estado excelente en general antes de esta serie.

Pero, por alguna razón, todo eso no se ha sumado, y los Tigres tienen récord de 23-19, dos juegos atrás de los Indios. Están debajo de .500 contra equipos no llamados "Astros" (17-18). Su diferencial de carreras es +47, segundo mejor de la Liga Americana atrás del +54 de los Vigilantes, pero solamente +11 contra equipos no llamados "Houston". Y los Tigres ya no se enfrentarán contra los Astros.

Y no, no pueden culpar al bullpen (aunque cargo con la derrota el domingo). La efectividad del bullpen es 3.91, la número 21 en las Mayores, pero mejor que los Medias Rojas, Rays o Cardenales. Su OPS permitido es de hecho el quinto mejor en las Mayores. El récord de los relevistas es 3-8, empatado por la menor cantidad de victorias en las Mayores, pero eso habla de la ineficiencia de la ofensiva para anotar en las últimas entradas, y también del récord de 2-4 de Detroit en extra innings.

No hay dudas acerca de Cabrera, pero esta serie ciertamente nos dejó con algunas preguntas acerca de sus compañeros.
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Por ahí viene Jurickson Profar

lunes, 20 de mayo de 2013
20 may
15:58
PM ET
por David Schoenfield

Jurickson ProfarLisa Blumenfeld/Getty ImagesQuizás no tenga el impacto inmediato de otros novatos, pero es claro que Jurickson Profar tiene las herramientas
Una rápida advertencia acerca del llamado de Jurickson Profar a las Mayores para reemplazar al lesionado Ian Kinsler: No esperen a Mike Trout; no esperen a Bryce Harper; no esperen a Manny Machado.

Sí, las actuaciones de esos tres chicos maravillas han elevado, desafortunadamente, las expectativas de todos los prospectos, especialmente uno señalado como el mejor al comenzar esta temporada.

Con el tiempo, Profar quizá se unirá al grupo de talentos generacionales (ya puedo ver un apodo trillado: "Los cuatro primeros"), pero sería injusto creer que Profar bateará como los otros tres lo han hecho, al menos de entrada. Recuerden, sólo tiene 20 años y, aunque se ha sostenido en Triple-A, bateando .278/.370/.438 con cuatro jonrones, ÉL SOLAMENTE TIENE 20 AÑOS. La mayoría de los jóvenes de 20 años todavía aprenden cómo batear las curvas en la Liga del Atlántico Sur.

Dicho eso, estoy emocionado por ver jugar al muchacho durante un par de semanas. Aunque Profar no inició el domingo, y Ron Washington dijo que él dividiría tiempo de juego con Leury Garcia, no estoy seguro que los Vigilantes promovieron a Profar para que jugara tres veces por semana. Profar tiene buen alcance en el plato, particularmente para alguien tan joven, consiguiendo 21 bases por bolas en 37 juegos en Round Rock, así que es una buena señal de que llegará a las Mayores, pero no se meterá en problemas por ser muy agresivo. Y, como le agrada decir a Washington, "Él no está asustado por el juego".

Kinsler había sido uno de los mejores peloteros en la liga hasta el momento, bateando .302 con siete jonrones, 20 producidas y 24 carreras anotadas, así que los Vigilantes extrañarán su producción como primero en el orden. Pero tienen una ventaja cómoda en el Oeste de la Liga Americana y no había motivo para presionarlo con la lesión.

Lo más probable es que Profar vaya de vuelta a Triple-A una vez que Kinsler salga de la lista de lesionados. Por supuesto, quién sabe, quizá Profar batee tan bien que no le deje otra opción a los Vigilantes que buscarle un lugar. No sé qué pasará, pero tampoco estaría tan ansioso por apostar en su contra.

RESTO DEL FIN DE SEMANA

Tres estrellas

1. Matt Joyce, Tampa Bay Rays. Perdiendo 4-0 luego de una entrada ante los Baltimore Orioles el sábado, Joyce pegó jonrón de dos carreras en la tercera para acercar a los Rays, y luego conectó un doblete productor de dos anotaciones para tomar la ventaja en la novena. El domingo, el vuelacercas de Joyce dio la carrera que aseguraba la victoria por 3-1, mientras los Rays barrían a los Orioles.

2. Dexter Fowler, Colorado Rockies. Los Rockies tuvieron muchos héroes al ganar tres de cuatro en casa ante los San Francisco Giants, pero Fowler detonó la ofensiva todo el fin de semana, con 10 hits y siete carreras anotadas. Cuatro días nada malos: elevó su promedio de .252 a .286.

3. Justin Masterson, Cleveland Indians. Masterson lanzó su segunda blanqueada consecutiva, ponchando a 11 cifra máxima del año- durante siete episodios contra los Seattle Mariners el domingo, en la victoria 6-0. Masterson mejoró a 7-2, mientras redujo su porcentaje de carreras limpias admitidas a 2.83. Ésta es una versión diferente del Masterson que habíamos visto las últimas dos temporadas, con un porcentaje de ponches mucho más alto (25 por ciento contra 18 por ciento el año pasado), pero manteniendo los jonrones al mínimo (solamente tres). Aunque ha batallado en el pasado contra los zurdos, él los ha contenido a un promedio de .226 esta temporada, con una relación de 36/19 en ponches y bases por bolas, comparada con el 72/56 de 2012. Y no es únicamente el promedio BABIP (promedio de bateo en bolas en juego), que es un normal .285 hasta el momento. Si logra seguir retirando a los zurdos, podrá seguir ganando los partidos.

Mención honorífica, estrella del fin de semana

Se debe mencionar a Joey Votto por embasarse en seis ocasiones durante la victoria del sábado para los Cincinnati Reds se fue de 4-4 con dos bases, un doble y un jonrón. Sólo dos jugadores habían tenido un día "de 6-6" la temporada pasada -- Aaron Hill de los Arizona Diamondbacks y Neil Walker de los Pittsburgh Pirates. Ambos se fueron de 5-5 con una base y, al igual que Votto, pegaron doblete y se volaron la barda.

Una mención honorífica más para estrella del fin de semana

Los Diamondbacks le ganaron a los Miami Marlins el sábado, con Brandon McCarthy lanzando la blanqueada de tres hits (¡sin salvamento!), pero tuvo mucha ayuda de Gerardo Parra, quien en el primer turno del juego hizo esto con el primer lanzamiento, y luego hizo esto en el cierre del primer capítulo. Parra tiene uno de los mejores brazos en las Mayores, pero su bat es una gran razón por la que los D-Backs están en primer lugar, ya que batea .320/.385/.494 con 28 carreras (sitio 11 en la Liga Nacional). Esa línea de bateo, combinada con su notable defensiva, tiene a Parra en primer lugar de la Nacional en promedio WAR (victorias sobre reemplazo), empatado con Matt Harvey y Clayton Kershaw. ¿Justin quién?

Actuación clave del fin de semana

Evan Gattis, novato de los Atlanta Braves sigue encontrando maneras de colocarse en los resúmenes del partido. El sábado, bateó como emergente en la octava entrada contra Kenley Jansen de Los Angeles Dodgers, con los Bravos perdiendo 1-0 y un corredor a bordo, e hizo esto con una recta en cuenta de 2-2. La mejor parte del resumen en video es la reacción de "no puedo creerlo" que tuvo Freddie Freeman en la caseta.

Mientras tanto, el bullpen de los Dodgers sigue explotando. La derrota del sábado fue seguida de otra el domingo, permitiendo cuatro carreras en la octava, para caer 5-2. Tienen 13 derrotas, tres más que cualquier otro equipo, y su efectividad de 4.61 sólo es mejor que los New York Mets y los Houston Astros.

Actuación menos clave del fin de semana

Aroldis Chapman, te hablamos a tí. Chapman entró al juego con ventaja de 2-1 en el marcador el domingo, y le dio base a Delmon Young con un out. Eso fue malo, pero Cliff Lee entró a correr como emergente por Delmon (sí, un hombre que juega regularmente en los jardines fue reemplazado por un pitcher)& y fue sorprendido fuera de base para el segundo out de la entrada. Se acabó el partido, ¿cierto? Nope. Erik Kratz pegó jonrón a una recta de 98 millas en cuenta de 3-2. Y luego Freddy Galvis (¡Freddy Galvis!) conectó el dramático cuadrangular de la victoria a una recta de 95 millas.

Mejor partido

OK, es muy difícil superar ese juego. Hubo algunos partidos salvajes este fin de semana -Tampa Bay derrotó a Baltimore 12-10 el viernes, los Indios permitieron dos cuadrangulares en la novena entrada a Seattle el sábado, solamente para ganar en la parte baja del noveno episodio- pero el juego del viernes entre los Washington Nationals y los San Diego Padres fue uno muy duro para San Diego. Adam LaRoche pegó dos cuadrangulares ante el novato Burch Smith, pero los Padres empataron con dos carreras en el cierre de la novena ante Rafael Soriano con la ayuda de otro tiro errático de Ryan Zimmerman (una situación que se está convirtiendo en un problema serio para los Nacionales, ya que son nueve errores para Zimmerman con su promedio de fildeo en .897, similar al de Mark Reynolds). Bueno, Chad Tracy pegó un cuadrangular como emergente ante Huston Street en la décima entrada, para darle a los Nacionales una victoria por 6-5. Ya son seis jonrones permitidos por Street, cuyo valor de canje disminuye con cada vuelacercas.

Bateador en ascenso: Jason Kipnis, Indios

Tuvo un cuadrangular de tres carreras en el cierre del décimo episodio, y dos imparables tanto en sábado como en domingo, que sumaron nueve en los últimos cuatro desafíos, todos ellos triunfos para Cleveland. Los Indios marchan 17-4 desde el 28 de abril, y Kipnis ha bateado .305 con siete jonrones y 21 remolcadas en los 20 desafíos que ha jugado. Ya que Robinson Cano está en la Liga Americana, y que este circuito está plagado de talento en la intermedia con Kinsler, Dustin Pedroia y Jose Altuve, Kipnis difícilmente será titular en el Juego de Estrellas, pero no sería una sorpresa verlo ahí.

Lanzador en ascenso: Jeff Locke, Piratas

No estoy comprando necesariamente, pero el zurdo va 4-1 con una efectividad de 2.73, tras lanzar siete entradas en blanco el sábado contra los Astros en la victoria por 1-0. Su relación ponches/bases por bolas es una ordinaria 32/22, pero los rivales le batean sólo .219, gracias a un BABIP de .230. Con ese número tentativamente en ascenso, Locke necesitará conseguir unos cuantos ponches más para mantener un éxito cercano a este nivel. Aun así, ya son tres blanqueadas esta campaña, y una llegó contra los Cardenales. Pese a que él no es tan bueno, si puede darle a los Piratas 175 entradas sólidas como el cuarto abridor de la rotación, ellos lo tomarán.

Equipo en ascenso: Piratas

Los Piratas ganaron dos de tres ante los Astros, para mejorar a 11-6 en mayo, y 26-18 en total. Son segundos de las Mayores en efectividad, y eso no es necesariamente una gran casualidad, ya que son terceros en ponches. Una cosa para poner atención: solamente los alicaídos Astros han necesitado más entradas de su bullpen, entonces aunque los hombres de Pittsburgh han estado notables, la carga de trabajo podría ser una preocupación al final.

Equipo en picada: Dodgers

Sus dos momentos brillantes de la semana fueron el regreso de Zack Greinke y la gran atrapada de Matt Kemp el sábado, pero tres derrotas en Atlanta reiteraron que éste no es solamente un equipo mermado por lesiones: Es un mal equipo, con un mal bullpen que encuentra maneras de perder los partidos. El mánager Don Mattingly dijo que no quiere culpar a su bullpen. "Agreguen una carrera aquí o allá, le quita mucha presión a un hombre que no puedes permitir un imparable que cambie todo el partido. Creo que debemos asumir esto como grupo".

OK, entonces lo llamaremos un esfuerzo de equipo para un equipo en picada.

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Ortiz se labra el camino a ser candidato a Cooperstown

miércoles, 15 de mayo de 2013
15 may
15:10
PM ET
por David Schoenfield
El 5 de junio del 2009, David Ortiz bateaba .187 con apenas un cuadrangular y se había ponchado 48 veces en 46 juegos. Apenas dos temporadas antes, había bateado .332 con 35 jonrones al ayudar a los Medias Rojas de Boston a conquistar su segunda Serie Mundial en cuatro temporadas.

Ortiz se revisó sus ojos ese día a pesar de que había dicho que esa no era la razón para su mala racha, de la cual no había salido en toda la temporada. Eran predicciones de su salida inminente. Algunos alegaron que era más viejo de lo que decían sus papeles. Bill Simmons bromeaba diciendo que los fanáticos de los Medias Rojas necesitaban enviarle por correo algo de hormonas de crecimiento humanas a Ortiz.

En cambio, los Medias Rojas apostaron a la suerte. El gerente Theo Epstein y el consultor Bill James concluyeron que tales malas rachas eran normales para alguien con la edad de Ortiz. Ortiz bateó .266 con 27 jonrones el resto de esa temporada. Desde el 2010, ha compilado números de .298/.390/.562. Los únicos bateadores con un wOBA mayor desde ese entonces han sido Miguel Cabrera, Joey Votto, José Bautista y Ryan Braun.

El martes en la noche, Ortiz conectó un jonrón de tres carreras ante Matt Moore en la primera entrada, pero luego Moore controló la ofensiva de los Medias Rojas en la victoria de Tampa 5-3. A los 37 años, Big Papi sigue aterrorizando con fuerza, con números de .333/.370/.613. El mismo tipo que se ponchó en el 21 por ciento de sus apariciones en el plato en el 2009 y en un 24 por ciento en el 2010 ahora se poncha menos del 15 por ciento del tiempo y se mantiene como uno de los bateadores más temibles del deporte, parecido a su mejor época entre el 2003 al 2007, cuando terminó entre los mejores cinco en la votación del Más Valioso por cinco años consecutivos.

Es conocido por su poder, y por ser la cara jovial de los dos equipos campeoniles de los Medias Rojas, y es posible que David Ortiz llegue a Cooperstown antes que Edgar Martínez.

David Ortiz Medias Rojas
Jim Rogash/Getty ImagesDe seguir el ritmo que lleva, Ortiz podría llegar a Cooperstown antes que Edgar Martínez.
Este renacimiento post-2009 y su caliente inicio de temporada en el 2013 ha colocado a Ortiz de nuevo en el centro del escenario: ¿Es el mejor bateador designado de todos los tiempos? ¿Cómo se ven sus posibilidades de llegar al Salón de la Fama?

Con las consabidas disculpas a Paul Molitor (más juegos en el terreno que como designado), Frank Thomas (sus mejores años fueron cuando jugó la primera base), Jim Thome (igual) and Harold Baines (gran longevidad), el mejor bateador designado de todos los tiempos es Edgar Martínez. Por lo que supongo que algunas personas lo colocarían en algún punto por encima del mejor especialista en zurdos de todos los tiempos, pero por debajo del jugador sustituto del cuadro de todos los tiempos.

Martínez y Ortiz fueron firmados originalmente por los Marineros y ambos tuvieron su primera temporada estelar a los 27 años-- Martínez cuando finalmente tuvo oportunidad de jugar y Ortiz cuando fue dejado en libertad por los Mellizos y se fue para los Medias Rojas.

He aquí sus números de por vida:

Martínez: .312/.418/.515, 309 HR, 1,261 RBI, 147 OPS+, .405 wOBA, 68.3 WAR Ortiz: .285/.380/.549, 406 HR, 1,346 RBI, 138 OPS+, .392 wOBA, 40.2 WAR

De hecho, ese es el WAR de Baseball-Reference. El de FanGraphs tiene una diferencia parecida. ¿Cuál es la razón para la diferencia en números? Algunos alegan que simplemente es por la extension de sus carreras; Martínez tiene cerca de 900 apariciones adicionales en el plato, así que Ortiz cerrará la brecha un poco -- pero no por completo -- si sigue jugando. Un poco de eso es el fildeo -- B-R le acredita a Edgar con más-17 carreras defensivas de sus días en la antesala y Papi un menos-13 carreras. Esas son unas 30 carreras de diferencia, valoradas en tres de esas 18 victorias. Martínez obtiene un poco más de valor en los ajustes por posición -- él jugó en la tercera base por algunos años mientras Ortiz jugó en la primera base.

Pero la gran diferencia es simplemente que Martínez fue un mejor bateador. Sí, Ortiz tiene más poder, pero Martínez fue una máquina de embasarse. Creó carreras mientras provocaba menos outs que Ortiz, y eso crea mucho valor. Martínez tuvo 11 temporadas con un porcentaje de embase por encima de los .400, incluyendo tres en las que fue líder de ese departamento en la Liga Americana y siete más en las que se ubicó entre los primeros cinco. Ortiz ha tenido solo tres de esas -- incluyendo la temporada parcial del 2012y se ha ubicado entre los primeros cinco en tres ocasiones. El porcentaje de embase sigue siendo el rey, y Baseball-Reference coloca a Martínez con ocho temporadas con WAR de 5.0 o más, Ortiz apenas ha tenido un WAR de 5.0 en tres temporadas.

Aquí les damos otra manera de verlo: Ortiz ha creado cerca de 1409 carreras mientras ha provocado 4970 outs; eso es 7.6 carreras por cada 27 outs. Martínez creó 1631 carreras mientras provocó 5273 outs, o 8.3 carreras por cada 27 outs.

Martínez fue mejor, y eso no es realmente debatible. No lo estoy diciendo porque sea un fanático de Martínez (que lo soy); lo digo porque los números no mienten. Y antes de que mencionen "¡PERO Y QUÉ TAL EL BATEAR EN SITUACIONES DE CLUTCH! ¡BIG PAPI ES EL MEJOR EN ESE TIPO DE SITUACIONES!" & bueno, Ortiz ha bateado .264/.376/.514 en esas "situaciones cerradas"; Martínez bateó .312/.449/.471. Ortiz es temible; Martínez fue temible, y los lanzadores le tenían mucho respeto, igual que se lo tienen a Ortiz ahora.

Ortiz ha lucido mejor en las votaciones del JMV con esos cinco finales entre los mejores cinco; Martínez solo tuvo una. Pero la percepción del valor no es lo mismo que el valor real.

Dicho esto, es posible que Ortiz termine siendo un mejor candidato al Salón de la Fama, dependiendo de cómo le afecten a lo largo del camino las alegaciones de uso de sustancias para mejorar el rendimiento. Él va a terminar con más jonrones y más remolcadas, y los votantes del Salón de la Fama adoran esos jonrones y esas impulsadas. Las votaciones para el JMV le van a ayudar. El bateo oportuno en situaciones importantes -- especialmente en la postemporada -- le ayudará a definir las memorias sobre él. Se va a ganar puntos por ser uno de los mejores jugadores -- sino el mejor -- o al menos la cara de la franquicia en dos campeonatos de Serie Mundial. Y más importante aún, Ortiz fue, simplemente, más famoso que Martínez, uno de los jugadores más famosos de la década de los años 2000. Ortiz jugó para los Medias Rojas; Martínez para los Marineros. Ortiz es grande y jovial y posee ese gran óper de izquierda; Martínez era quieto, callado y opacado por Ken Griffey Jr., Randy Johnson y Alex Rodríguez.

Por supuesto, me gusta Martínez, Ortiz tendrá en su contra el prejuicio contra los designados, y eso podría ser un obstáculo mayor que el de los esteroides. Personalmente -- y sí, de nuevo, estoy parcializado -- creo que Martínez es un tipo que pertenece al Salón de la Fama. Mucha gente no cree que los bateadores designados deban estar en el Salón de la Fama, pero yo no tengo problemas con eso. El pico de 10 años de Edgar como uno de los mejores bateadores en todo el deporte es digno de Cooperstown, y el WAR de por vida justifica su inclusión.

Ortiz está un peldaño más abajo, y aun dándole crédito por sus acciones heróicas en la postemporada lo veo con problemas para entrar al Salón de la Fama. Va a tener problemas para llegar a un WAR de por vida de 50, incluso con un par de temporadas fuertes adicionales, lo que lo convertiría en un débil candidato al Salón de la Fama usando esa estadística. Pero si llegase a los 500 cuadrangulares y a las 1,600 carreras impulsadas, veo a Ortiz llegando a Cooperstown antes que Martínez.

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Estos Yankees no se rendirán pronto

martes, 14 de mayo de 2013
14 may
16:55
PM ET
por David Schoenfield

Entre 1949 y 1964, los Yankees de Nueva York ganaron la admirable cifra de 14 banderines de la Liga Americana en 16 temporadas, una dinastía que alcanzó a varias generaciones, desde Joe DiMaggio y Yogi Berra, a Mickey Mantle y Whitey Ford, a Jim Bouton y Tom Tresh.

Luego de ese periodo dominante -que realmente se remontaba a 1920, con la adquisición de Babe Ruth-, el desplome llegó de forma repentina, de 99 victorias en 1964, a 77 en 1965, a 70 - y el último lugar- en 1966.

¿Los Yankees en el sótano? Eso era algo impensable para los fanáticos del béisbol en la década de los años 60.

En algún momento, los Yankees caerán de nuevo. Muchos esperan que esa caída sea tan rápida y dolorosa como lo fue luego de que los Yankees perdieron la Serie Mundial de 1964, y muchos esperaban que eso ocurriera en 2013. ¿De 95 victorias y el mejor récord en la Liga Americana al sótano en la División Este? Con Derek Jeter, Alex Rodriguez, Curtis Granderson y Mark Teixeira en la lista de lesionados para iniciar el año, y la partida en agencia libre de Nick Swisher y Russell Martin, eso no sólo parecía imaginable, sino que lucía como muy probable.

No tan rápido, mis amigos beisboleros. La alineación de los Yankees en la victoria 4-2 el domingo ante los Reales incluyó a Vernon Wells, un chiste con los Angelinos hace un año, bateando tercero; Ichiro Suzuki, un hombre al que los aficionados de los Marineros vieron partir con gusto, bateando quinto; Jayson Nix, cortado a través de los años por los Rockies, Medias Blancas, Indios y Azulejos, bateando sexto; Lyle Overbay, quien bateaba .300 hace siete años, bateando séptimo; Chris Nelson, obtenido el 1 de mayo de los Rockies luego de que fuera designado para asignación, bateando octavo; y, bateando noveno, el receptor Chris Stewart, quien fuera liberado por los Vigilantes y los Yankees, recuperado por los Yankees procedente de los Medias Blancas, cortado de nuevo por los Yankees, liberado por los Padres y recuperado por los Yankees procedente de los Gigantes.

Como dijera alguna vez Al López, ex timonel de los Indios y los Medias Blancas, "Todo mundo dice que odiábamos a los Yankees. No odiábamos a los Yankees. Sólo odiábamos la forma en cómo nos derrotaban".

Una cosa es perder ante Robinson Cano y una alineación plagada de estrellas; otra más frustrante es perder ante un orden al bat con Canó y un equipo parchado con elementos que ya vieron sus mejores años o que nunca han dado el ancho. Pregúntenle a los Reales, que llegaron a la serie con récord de 18-13 y con su mejor racha de béisbol en una década. Los Yankees ganaron 11-6, 3-2 y se apoyaron en la sólida actuación de Hiroki Kuroda para completar la barrida el domingo.

Los Yankees marchan con récord de 23-13, empatados por la segunda mejor marca en las Mayores, atrás de los Vigilantes. Ellos están haciendo eso con una alineación llenada básicamente con el talento que estaba disponible vaya, si quieren incluyan en ese grupo al bateador designado Travis Hafner. Es un logro sobresaliente, considerando que la ofensiva es la mitad de la ecuación. ¿Le damos crédito a Brian Cashman y su equipo por movimientos astutos y por encontrar la aguja correcta y el hilo para unir las piezas? ¿O simplemente encontraron la aguja en el pajar?

Quizá sea el momento de darle a Cashman el crédito más allá de solamente ser un hombre que gasta demasiado dinero (y no es que eso no haya ayudado a través de los años).

Como Billy Beane, gerente general de los Atléticos, dijera recientemente a ESPNNewYork.com:

"Pienso que él es castigado mucha veces, en cierto sentido, porque por la nómina la gente da por un hecho todo lo que él ha logrado. No es tan fácil. Siempre le hago bromas al respecto. Es una pena que no haya sido el ejecutivo del año. Muchas veces, él probablemente lo merecía".

Una vez atendidas las lesiones, Cashman sabía que el pitcheo debería ser la base el equipo al inicio, y hasta el momento ha sido soberbio, superado solamente por los Vigilantes en la Liga Americana, en cuanto a carreras permitidas por encuentro.

Brian Cashman
Tim Fuller/USA TODAY SportsBrian Cashman merece crédito por el buen arranque de los Yankees
La defensiva ha sido sólida, empatando en el puesto 12 de las Mayores en DRS (Carreras Defensivas Salvadas), nada malo considerando que los Yankees esencialmente juegan con su tercer torpedero (Nix) y su tercer antesalista (Nelson) en estos momentos.

¿Esa ofensiva? Lo suficientemente buena, novena en la Liga Americana en carreras por partido. No es que todos los hombres de relleno hayan brillado -aunque Wells se ubica décimo séptimo en OPS y Hafner sería el número 11 si tuviera turnos suficientes para calificar- pero ninguno de ellos está matando el equipo. Ichiro es básicamente un bateador de sencillos sin los suficientes sencillos actualmente, pero al menos está jugando buena defensiva. Overbay tiene .290 de promedio de embasarse, pero ha bateado seis jonrones y remolcado 20 carreras. Nix no está haciendo mucho al batear.242/.311/.305, pero al menos está al nivel de un reemplazo, no debajo de dicho nivel.

Y los Yankees no necesitan que estos hombres mejoren; sólo necesitan que mantengan las cosas unidas hasta que todos los titulares estén sanos. Granderson regresará esta semana para ayudar a que el mánager Joe Girardi tenga flexibilidad en los jardines, puede empezar por sentar a Ichiro contra lanzadores zurdos, por ejemplo, o usar a Wells como designado contra los zurdos. Kevin Youkilis podría regresar en breve. Teixeira tentativamente volverá a principios de junio.

Girardi felizmente pondrá esos nombres en la tarjeta de alineación (y démosle mérito por mover a Canó como segundo bate, resistiendo la tentación de ponerlo como tercero o cuarto simplemente porque en ese sitio es donde se "supone" que el mejor bateador del equipo debe estar). Un golpe de suerte para los Yankees ha sido el calendario. El único equipo en la División Este contra el que han jugado más de una serie hasta el momento es contra los alicaídos Azulejos. Solamente han jugado tres partidos contra los Orioles, tres contra los Medias Rojas y tres contra los Rays, significando que les restan 48 encuentros contra esos tres oponentes 38 por ciento del calendario restante.

Sin embargo, lo más destacable de este equipo: una vez que toma la delantera, gana el partido. Sólo han perdido un encuentro en todo el año luego que se han ido arriba en la pizarra. Vean su marca cuando encabezan al comienzo de cada entrada:

Segunda: 4-0
Tercera: 9-0
Cuarta: 13-0
Quinta: 14-0
Sexta: 16-1
Séptima: 18-0
Octava: 20-0
Novena: 20-0

Esa marca en los últimos innings, por supuesto, es un legado al gran Mariano Rivera, quien ya llegó a 15 rescates el domingo, y al preparador David Robertson, pero también denle mérito a la rotación abridora por batallar durante esas entradas intermedias para darle la bola a Robertson y Rivera. Los Yankees van 11-6 en juegos donde anotan tres o cuatro carreras. Es un equipo que no se derrota a sí mismo.

Quizá no es sostenible. Este orden al bat deberá aguantar unas cuantas semanas más. La rotación aún cuenta que Kuroda (de 38 años) y Andy Pettitte (quien cumplirá 41 en junio) para que permanezcan sanos. Rivera eventualmente desperdiciará uno o dos partidos, aunque no necesariamente lo daría por hecho.

"Con los Yankees, siempre dábamos por un hecho que siempre habría béisbol en octubre", dijo Ford en una ocasión. Sólo hemos tenido un octubre sin los Yankees desde 1995, y ocurrió en 2008. La mayoría de nosotros creíamos que veríamos otro octubre sin los Yankees este próximo otoño. Pero quizá la afirmación de Ford sea cierta: te unes a los Yankees y empiezas a jugar mejor simplemente porque juegas con los Yankees.

Todavía no apostaré por los Yankees pienso que la exigencia del calendario en el Este de la Liga Americana y la edad del roster eventualmente harán mella en ellospero también he aprendido a no apostarles en contra.

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10 cosas increíbles sobre Miguel Cabrera

viernes, 10 de mayo de 2013
10 may
14:11
PM ET
por David Schoenfield
Miguel Cabrera TigresAP Photo/Alex GallardoCabrera es uno de los bateadores más aterradores de todo el béisbol... y apenas tiene 30 años.
Miguel Cabrera lidera la Liga Americana en promedio de bateo (.382) y carreras impulsadas (37) mientras sigue su persecución de otra Triple Corona. Parece injusto el siquiera sugerir que eso puede ser posible, pero si su poder se enciende y se mete en la contienda por el liderato de cuadrangulares, no podemos descartarlo.

Así que vamos a hablar de 10 cosas sobre Miggy mientras sigue encendiendo los pizarrones de los estadios a través del país.

1. ¿Cuán increíble sería tener tres cetros de bateo de forma consecutiva?
Por "título de bateo" queremos decir promedio de bateo, así que si no están de acuerdo con esto, pueden saltarse esta sección e ir a la siguiente. Los siguientes jugadores han logrado tres cetros de bateo de forma consecutiva: Tony Gwynn (1994-97), Tony Gwynn (1987-89), Wade Boggs (1985-88), Rod Carew (1972-75), Stan Musial (1950-52), Rogers Hornsby (1920-25), Ty Cobb (1917-19), Ty Cobb (1911-15), Ty Cobb (1907-09), Honus Wagner (1906-09) y Nap Lajoie (1901-04). Gwynn, Boggs, Carew y Musial eran zurdos, así que el último bateador derecho en lograrlo fue Hornsby hace casi 90 años. Los únicos bateadores derechos desde la Segunda Guerra Mundial en lograr al menos tres cetros de bateo en sus carreras fueron Bill Madlock y Roberto Clemente, quienes ganaron cuatro cada uno. Así que, sí, bastante increíble.

2. ¿Realmente tiene oportunidad de romper el record de remolcadas en una temporada?
Realmente no. Con 37 impulsadas en 32 juetgos, Cabrera está en ritmo para terminar con 187, a cusatro del record impuesto por Hack Wilson con los Cachorros en 1930. Pero requeriría un esfuerzo sobrehumano para incluso acercarse a la marca de Wilson, impuesto en una era de altos promedios de bateo y porcentajes altos de embase. Desde 1950, solo en nueve ocasiones un jugador ha remolcado 150 carreras, siendo la mayor cantidad las 165 de Manny Ramírez en 1999. Los Tigres se ubican apenas en el puesto 15 en porcentaje de embase desde el puesto de primer bate (.335) pero están primeros en OBP desde el puesto No. 2 (.419), así que incluso sí Austin Jackson comienza a embasarse más, Torii Hunter probablemente se embasará menos.

Ahora mismo, Cabrera está segundo en las mayores (detrás de su compañero Prince Fielder) para la mayor cantidad de corredores en base mientras batea y conecta para .533 con corredores en posición de anotar. Quiero decir, es bueno, pero estoy seguro de que no seguirá bateando .533 con corredores en posición de anotar. Wilson bateó .356 mientras fue cuarto bate de los Cachorros en 1930, pero una gran ventaja en comparación a Cabrera es que conectó 56 cuadrangulares, así que se empujó a si mismo muchas veces. Además, jugó en un equipo que anotó 998 carreras, así que tuvo muchas más oportunidades que las que probablemente recibirá Cabrera -- los primeros bates de los Cachorros tuvieron un OBP de .332 en 1930, pero los segundos bates tuvieron un OBP de .425 y los terceros bates lograron un OBP de .424. Esos son muchos corredores para traer a la registradora.

3. Es duradero. Eso debe ayudar.
Cierto. Wilson se perdió apenas un juego en 1930 y el mejor activo de Cabrera es su durabilidad. Quizás su cuerpo esté lleno de carne roja, pero échenle una mirada a los partidos que ha jugado desde su primera temporada completa: 160, 158, 158, 157, 160, 160, 150, 161, 161. El único tiempo prolongado que se ha perdido varios partidos fue en la semana final de la temporada 2010 cuando se lastimó un tobillo.

4. ¿Qué es lo que lo convierte en algo tan aterrador?
Por una parte, Cabrera ha logrado adaptar su swing en temporadas recientes. Comparen sus gráficos de bateo desde el 2009 versus 2012-13. Ahora, en el 2009 ya era grandioso, con promedio de .324 y 34 jonrones, pero casi la totalidad de sus cuadrangulares fueron halando la pelota. Ahora tiene más habilidad para empujar la pelota al otro lado -- pero con el poder suficiente para sacarla. Su porcentaje de líneas es de 26 por ciento -- más de 4 por ciento más alto que el año pasado. Es posible que siga mejorando en el plato.

Miguel Cabrera gráfico de bateo TigresEstadísticas e Información ESPNLos HR de Cabrera ya no se van todos por el lado izquierdo, como solía suceder en el 2009.
5. ¿Tiene alguna debilidad?
Créanlo o no, Cabrera tiene problemas con los pitcheos "altos" en la zona. Batea .200/.400/.200 este año con pitcheos calificados como tal (36 apariciones en el plato); el año pasado, bateó .208/.453/.429. El problema con los pitcheos altos en la zona es que es más probable que termine recibiendo boleto gratis. Y si le pones el pitcheo bajito, estás justo en su zona de comodidad. Y Cabrera no suele fallar esos pitcheos.

6. ¿Recuerdan al flaco Miggy?
Por supuesto, Cabrera ha sido un bateador devastador por años, desde sus días en los Marlins. Cabrera debutó con los Marlins el 20 de junio de 2003, e iba de 4-0 cuando se paró en el plato en la parte baja de la entrada 11 ante Al Levine de Tampa Bay con uno en base. Levine le hizo el primer pitcheo, una recta, y Cabrera destrozó dicho lanzamiento y lo envió por encima de la cerca del jardín central. Quizás tenía unas 40 libras menos que ahora, pero siempre ha tenido ese poder natural. Y también sabe como batear. "Ellos me lograron dominar en las primeras cuatro ocasiones, pero me dije a mí mismo que me estaban lanzando demasiadas rectas, así que voy a ir tras el primer pitcheo en recta", dijo luego de su batazo victorioso en su debut.

Cabrera jugó en el jardín izquierdo y bateó octavo en ese juego. Para el momento de la Serie Mundial, ya era limpiabases.

7. OK, ¿dónde podemos ubicar a Cabrera entre los mejores bateadores derechos de todos los tiempos?
Ahora mismo está jugando con 30 años de edad. Ya tiene 327 jonrones, lo que lo ubica en el puesto 11 -- más que los conseguidos por Willie Mays hasta sus 30 años, pero menos que Andruw Jones o Juan González. Se encuentra quinto en remolcadas, solo detrás de Jimmie Foxx, Alex Rodríguez, Albert Pujols y Hank Aaron, y es una buena apuesta que sobrepasará a Aaron y quizás Pujols (se encuentra a 70 de él).

8. Esas son estadísticas de la vieja escuela. ¿Cómo luce con las nuevas estadísticas sabermétricas?
OK, echémosle un vistazo al OPS+ de Baseball-Reference.com -- el porcentaje de embase de un jugador sumado a su slugging, pero ajustado al estadio y a la era en que jugó. A Cabrera no le va tan bien aquí, con un OPS+ de 152, el 16º mejor desde 1901, y detrás de Frank Thomas, Pujols, Jeff Bagwell, Ramírez y Mike Piazza, entre otros jugadores más recientes (pero mejor que A-Rod). Recuerden, la parte temprana de la carrera de Cabrera ocurrió durante el periodo de alto número de anotaciones que no terminó sino hasta el 2008, cuando los números ofensivos comenzaron a decaer.

Si utilizamos la estadística wRC+ de FanGraphs, Cabrera se ubica en el puesto 19 entre los bateadores derechos desde el 1901.

Eso convierte a Cabrera en un pelotero élite, pero no necesariamente en un bateador más valioso que otros que hemos visto en las últimas dos décadas. Por ejemplo, no puede igualar el porcentaje de embase de Thomas (.443) o Pujols (.426) conseguidos hasta los 30 años. (el de Cabrera es de .396). Incluso si lo comparamos con Ramírez, los mejores porcentajes de slugging de Miggy han sido de .622 y .606 mientras que Manny tuvo temporadas de .697, .663, .647 y .609 hasta los 30 años, y tres más por encima de los .600 luego de cumplir las tres décadas.

9. ¿Tiene oportunidad de igualar el record de remolcadas de por vida de Aaron?
Definitivamente es una posibilidad. Cabrera tiene 1,160; Aaron llegó a 2,297, por lo que necesita 1,137 más. Así de increíble fue Aaron: Cabrera ha logrado nueve temporadas consecutivas de 100 impulsadas y a está a mitad del record de Aaron. La matemática es bien sencilla: Cabrera necesita promediar 114 impulsadas por 10 temporadas para llegar a ese número. Incluyendo este año, eso lo colocaría en sus 39 años. Igual que Aaron, tendría que mantenerse productivo y libre de lesiones mayores hasta que llegue a los 40 años.

10. ¿Podrá ganar el premio de JMV de nuevo? Bueno, los votantes adoran las carreras remolcadas, así que tengo que decir que él es el favorito ahora mismo.

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Todo luce bien para Norichika Aoki

martes, 7 de mayo de 2013
07 may
17:42
PM ET
por Christina Kahrl
Norichika Aoki CervecerosAP Photo/Jeffrey PhelpsAoki ha sido todo lo que los Cerveceros esperaban de él cuando llegó a la liga en el 2012.
Digamos que tienes a un jugador que acumuló más de 50 hits de extrabases como novato y robó 30 bases. Entre bateadores con 450 o más turnos al bate como primer bate, este jugador terminó quinto en las mayores en porcentaje de embase, embasándose a un promedio de .355.

Ves a un jugador hacer todo esto como novato y uno podría esperar que se va a llevar a casa algunos trofeos. Hay jugadores que se han ganado premios de la Asociación Americana de Escritores de Béisbol por menos que eso. Pero no el año pasado. Algo gracioso le sucedió a Norichika Aoki de los Cerveceros de Milwaukee en camino hacia el podio de la historia: Bryce Harper, específicamente, en un grupo lleno de talento que llevó al electorado clasificar a Aoki quinto en la boleta del 2012 para los honores de Novato del Año en la Liga Nacional.

Nada de eso cambia el hecho que Aoki era exactamente los que los Cerveceros necesitaban cuando lo firmaron lejos desde las ligas japonesas. Les está proveyendo con algo de seguridad en una alineación que lucha por mantenerse con tres fuentes poderosas potencialmentes en la lista de lesionados: Aramis Ramírez por un tiempo, Corey Hart por ahora y Mat Gamel por la temporada.

Desde el momento en que fue nombrado Novato del Año en la Liga Central en Japón (2005), Aoki inspiró comparaciones con Ichiro Suzuki mientras disfrutaba de una inmensa popularidad en su país natal. Participó en siete ocasiones del Juego de Estrellas, ganador en seis oportunidades del Guante de Oro. Pero ¿a dónde lo llevó eso? A un contrato por dos años y $2.25 millones con una opción de club barata de $1.5 millones o una salida de su contrato de $250,000 para el 2014. Para un jugador estrella que afirmó tan temprano como el 2006 que esperaba estar algún día en MLB, tuvo que haber sido una cachetada de humildad; una década a tras, un importado de tercera clase como Tsuyoshi Shinjo estaba ganando esa cantidad de dinero con los Mets. No la gran cosa para ser el próximo Ichiro.

Aoki inicialmente no tenía garantizado un trabajo de todos los días cuando vino a los Estados Unidos, ni tan siquiera la misma oportunidad que consiguió Shinjo. El gerente general Doug Melvin pareció genuinamente sorprendido de que tuvo la oferta ganadora luego de que Yakult Swallows lo postearan. Obviamente, las expectativas inicialmente fueron modestas- ¿quizás Aoki podría ser un buen cuarto jardinero? Solamente consiguió cuatro aperturas en todo abril el año pasado, y fue casi en junio que los Cerveceros finalmente abrieron para él el puesto de jardinero derecho cuando movieron a Hart a primera base para reemplazar al constantemente lesionado de Gamel.

Los Cerveceros deben de estar contentos de que finalmente le dieron a Aoki una oportunidad, porque como resultado encontraron al primer bate que perfectamente encajaba con las tácticas agresivas en el juego del manager Ron Roenicke, ciertamente uno que les costó mucho menos de su valor en el mercado abierto.

Es más sorpresivo aún cuando uno considera que de acumuló un pobre OPS de .718 para Yakult en su última temporada allá, y luego un OPS de .787 como un novato de la MLB. Generalmente, los números para los jugadores que llegan a los Estados Unidos se suponen que bajen, no que suban, pero el índice de bases por bolas de Aoki se quedó prácticamente igual, yendo de un 7.8 por ciento a un 7.3 por ciento en los Estados Unidos, mientras que duplicó su Poder Aislado (Isolated Power o ISO por sus siglas en inglés) entre el 2011 y el 2012. Dado al tamaño pequeño de la mayoría de los parques japoneses, uno no puede echarle la culpa de todo eso a las dimensiones que hacen felices a los bateadores del Miller Park. Claro, su temporada del 2011 en Japón fue inusualmente pobre -- acumuló un OPS que circuló por los .940s en tres de los cuatros años previos- situándose en el rango de los precios baratos cuando llegó a los Estados Unidos.

Luego de un buen comienzo de temporada este año, Aoki no se estaba emocionando mucho cuando le preguntaron acerca de ello cuando los Brewers pasaron por Chicago para jugar contra los cachorros. "Me siento bien de que he tenido una buena racha, peor también sé que la temporada será una larga", dijo Aoki. "Voy a tener mis altas y mis bajas, al igual que todo el mundo".

Estaba igualmente tranquilo con las posibilidades de una mala racha. 'Es una cuestión de mantener lo que soy capaz de hacer y ser consistente".

Eso puede sonar como que Aoki simplemente ha dominando sus clichés en una temporada en los Estados Unidos -- aún a través de un traductor. Pero para un jugador japonés, la temporada más larga de la MLB obliga incluso a un veterano de la liga japonesa a repensar su estrategia del día a día sobre su oficio.

"Básicamente, en términos de preparación, comencé a realizar menos ejercicios- la temporada aquí es más larga. Tuve que cambiar eso para ajustarme por la fatiga que viene con eso. Así puedo mantener mi condición durante la temporada completa", dijo Aoki.

Aoki podría ser la encarnación ideal de los que Roenicke quiere hacer en todas las fases del juego: no un tipo predecible, sino un jugador de béisbol que añada carreras y victorias de varias maneras, en el campo y en las bases, cuando no esté creando oportunidades para anotar para el corazón del orden de bateo. El año pasado, Aoki estaba tercero entre los jardineros derechos en la Liga Nacional en Carreras Salvadas con un más-8 a pesar de abrir solamente en 99 partidos. Acumuló otras seis carreras en las bases, la mayoría de esas por robos, costándole a los Brewers algún beneficio de su velocidad -- pero ese es un riesgo que viene con Roenicke dispuesto a hacer que su equipo corra.

Más temprano en la temporada, durante la primera serie entre los Cachorros y los Cerveceros, el compañero veterano de las ligas japonesas, Kyuji Fujikawa de los Cachorros, se dio cuenta de que Aoki no es el mismo bateador que solía enfrentar cuando ambos protagonizaban en la Liga Central. Aoki era de Yakult Swallow mientras que Fujikawa cerraba para los Hanshin Tigers.

"Ha subido de nivel bateando. Ha mejorado", observó Fujikawa. Esto probablemente es la última cosa que un lanzador quiere escuchar, porque el Aoki de los Estados Unidos está en una alineación con Ryan Braun, Rickie Weeks, Ramírez y eventualmente, Hart.

Meditando sobre ese desafío, Fujikawa dijo que, "Es diferente, mirándolo desde una perspectiva de la alineación. Aoki era uno de los mejores bateadores en Japón, así que era más bien tratar de ponerlo fuera, pero aquí uno tiene a muchos buenos bateadores detrás de él. Ahora no puedes enfocarte solamente en ese bateador en particular".

Esa especie de inteligencia del béisbol puede desplazarse en otras áreas, naturalmente. Si Fujikawa retoma la responsabilidad de cerrar para los Cachorros, no espera tener ninguna ventaja enfrentándose a los Cerveceros. "Por más que lo conozca, él sabe qué tipo de lanzador soy y les da esa información a sus compañeros de equipo", dijo Fujikawa. "Creo que tengo que mostrarle una nueva versión de mí".

Sonriendo luego de recibir la traducción de que Fujikawa fue preguntado acerca de que si Aoki había cambiado como bateador desde sus días de rivalidad en la NPB, Aoki fue diplomáticos acerca de su antiguo y futuro rival, aquí como lo fue en casa.

"Estoy muy emocionado de enfrentarme con él nuevamente ahora que es uno de los rivales de la división", dijo el Cervecero feliz, esperando con ansias el futuro. ¿Lo pueden culpar?

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Estamos en una era dorada para los primeros bates

martes, 7 de mayo de 2013
07 may
17:29
PM ET
por David Schoenfield
"Creo que nunca recibí el reconocimiento apropiado por mi inteligencia sobre el deporte". -- Rickey Henderson

¿Cuándo fue la época dorada para los primeros bates?

Bueno, el 1965 fue bastante bueno. Joe Morgan era un novato ese año y bateó para ganarse el puesto de primer bate, donde acumuló un OPS de .943. Felipe Alou abrió 108 partidos en la posición del primer bate y bateó para un promedio de .303 con 20 cuadrangulares. Zoilo Versalles fue el Jugador Más Valioso de la Liga americana y abrió 155 partidos ahí para los Twins y lideró la liga en carreras, dobles, triples y total de bases. Pete Rose y Lou Brock abrieron muchos partidos desde esa posición. Maury Wills se robó 92 bases.

¿Qué tal el 1975? Rose, Ken Singleton y Bobby Bonds tuvieron cada uno más de 400 apariciones al plato desde el primer puesto y porcentajes de embasarse (on-base) sobre .400. Davey Lopes se robó 72 bases y Brock se estafó 56. Jugadores como Bernie Carbo, Roy White, Don Money y Al Bumbry fueron productivos bateando desde ahí.

También el 1987. Henderson, Tim Raines, Paul Molitor, un chico en su segundo año llamado Barry Bonds, Brett Butler, Brian Dowing, Lou Whitaker. ¿Se acuerdan de Kal Daniels? Abrió 74 partidos para los Rojos como el primer bate ese año y bateó para un promedio de .337 con 22 cuadrangulares.

Y el 2004 pareció ser una buena temporada. Ichiro Suzuki bateó para un promedio de .377 con 251 hits como primer bate. Johnny Damon anotó 123 carreras y empujó 94, Ray Durham, Jimmy Rollins, alguien llamado Derek Jeter, Juan Pierre bateando para un promedio de .336, Rafael Furcal. Craig Biggio bateó para un promedio de .281 con 23 cuadrangulares y 46 dobles como primer bate. Un grupo estelar.

Todos muy buenos años. Quizás creciste en los 80s, cuando parecía que la mitad de los equipos tenían primer bates que podían robarse 50 bases o más -- Vince Coleman, Juan Samuel, Willie Wilson, Omar Moreno. Quizás esa se sienta como la mejor era para los primer bates.

No lo es. La era dorada es ahora.

Revisé todas las temporadas desde el 1950 y comparé las producciones de los primeros bates con los totales de bateo en general en las Grandes Ligas. Seguro, estamos solamente a principios de mayo, pero en su índice actual los primeros bates nunca batearon mejor cuando los compararon con sus pares. Aquí una tabla listando las 10 mejores temporadas por primer bates (desde el 1950), usando el OPS comparado con el OPS de la liga. También incluido están el promedio de carreras de la liga por partido y el número de bases robadas y carreras anotadas por 650 apariciones en el plato.

Utilizar el OPS es un método imperfecto porque no cuenta con el factor velocidad ni el robo de bases. Es por eso que incluí el total de bases robadas y carreras por 650 apariciones en el plato. Las bases robadas realmente no tienen mucho efecto sobre las carreras anotadas. Comparen el 2013 con el 1990; el ámbito de las carreras anotadas es prácticamente el mismo (4.3 carreras por partido) y mientras que en el 1990 los jugadores robaron 10 bases más por 650 apariciones, anotaron menos carreras. Las bases robadas están un poco bajas en el 2013, y ciertamente las lesiones de jugadores que acumulan muchas bases robadas como Jose Reyes y Michael Bourn han arrastrado ese total de bases robadas un poco hacia abajo.

Si hubo una era dorada antes del 2013, parece ser ese periodo de 1990-1992, donde protagonizaron primer bates como Henderson, Molitor, Lenny Dykstra, Wade Boggs, Tony Phillips, Bip Roberts, Butler, Delino DeShields, Raines, Biggio, Brady Anderson y Devon White.

Pero nunca antes habíamos visto profundidad en primer bates de calidad que estamos viendo este año. Sí, algo de esto es el resultado de reajustes de los niveles de ofensiva en los años recientes: desde el 1993 al 2006, los primer bates nunca acumularon totales de OPS sobre el promedio de la MLB; mientras los totales ofensivos despegaron, los de los primer bates lucieron peor comparados con sus pares. Pero el declive en números ofensivos ha acercado al resto de los otros bateadores a los números de los primer bates, pero aún el total crudo de un OPS para el 2013 de .759 está empatado por el cuarto más alto detrás del 1987 (.764), 2006 (.762) y 2007 (.760).

Miren a los mejores primer bates en el deporte en estos momentos- un grupo que ni tan siquiera incluye a Mike Trout, quien ha abierto solamente ocho partidos en el primer puesto, o el lesionado Reyes: Shin-Soo Choo (liderando las mayores en OBP), Austin Jackson (31 carreras en 30 partidos), el subestimado Alex Gordon, Ian Kinsler también inmerso en un gran inicio de temporada, Carl Crawford luciendo saludable y mejor nuevamente, Jacoby Ellsbury, el que emerge ahora Dexter Fowler, el subvalorado Norichika Aoki y Starling Marte, quizás una estrella en proceso de desarrollo en Pittsburgh. Nate McLouth de Baltimore es un jugador de pelotón, pero tiene un OBP de .423 bateando como primer bate.

Pero lo que realmente hace del 2013 una era dorada es la calidad detrás de esos jugadores. Otros que han bateado con regularidad en esa posición hasta ahora incluye a Coco Crisp, José Altuve, Denard Span, Ángel Pagán, Gerardo Parra, Michael Brantley, David DeJesús and Brett Gardner, todos quienes han provisto una sólida producción.

Una cosa sobre la cual los managers tienen más sensatez -- en la mayor parte -- es que colocar como primer bate a un corredor veloz no vale la pena si su OBP está por debajo del .300. Coleman acumuló 670 apariciones y robó 107 bases con los Cardenales en el 1986, pero solamente anotó 94 carreras. Los días de los jugadores como Brian Hunter (.282 OBP en el 1999 mientras abrió 102 partidos con los Marineros en la posición de primer bate) acumulando un PAs de 500, ya no existen. Los managers ya no se quedan con un jugador por tanto tiempo. (Bueno, Dusty Baker puede que sí, pero por suerte Walt Jocketty adquirió a Choo para él este año.)

Así que no, quizás no haya un jugador que equivalga a Henderson (claro que no, eso es como decir que no existe nadie que batee como Babe Ruth) o Raines, o un Dykstra en el 1993 o un Ichiro en su plenitud, pero aprecien a los jugadores que están allá fuera: hay mucha calidad.

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¿El mejor derecho? Yu Darvish, sin duda

lunes, 6 de mayo de 2013
06 may
19:47
PM ET
por David Schoenfield

Hay peores maneras de pasar la tarde de un domingo que ver lanzar a Yu Darvish y Justin Verlander. Especialmente, si no estás en el parque de pelota, y puedes preparar una computadora, absorber los primeros cálidos rayos solares de inicio de mayo e imaginar qué se siente lanzar la pelota como esos dos hombres.

Darvish enfrento a los Medias Rojas y ponchó a 14 bateadores en siete entradas y, en algunas maneras esta fue una mala salida para él, ya que permitió dos cuadrangulares y tres carreras. Pero mostró por qué ha sido tan duro esta temporada: cuatro ponches con su recta, seis con el slider, tres con su curva y un décimo cuarto en un lanzamiento clasificado como splitter (un pitcheo de 93 millas que abanicó David Ortiz en la sexta entrada). Quién sabe; pudo haber sido una gyroball (bola de espiral) o algún otro lanzamiento exótico que Darvish se sacó de la manga. En su último lanzamiento, el número 127 del juego, ponchó a Pedro Ciriaco con un slider en cuenta de 3 y 2, que se alejó habilidosamente del plato. El mánager de los Vigilantes, Ron Washington, lo sacó del partido y Darvish se fue sin decisión en la victoria de Texas por 4-3, aunque no dudo que podía haber lanzado una o dos entradas más.

Mientras tanto, Verlander pasó sin problemas ante la alineación de Triple-A conocida como los Astros de Houston Astros, llevando un partido sin hit hasta la séptima entrada, y en donde en rara vez subió la velocidad de su recta. No tuvo necesidad. Promediaba 92.8 millas con su recta, pero en este día, eso fue suficiente. Colgó el cero en siete entradas, permitió dos imparables y ponchó a nueve.

Le ofrecemos disculpas a Clay Buchholz (gran salida pero tiene una trayectoria inconsistente), Matt Harvey (demasiado pronto), Jordan Zimmermann (se va acercando), Adam Wainwright (control sorprendente hasta el momento) y unos cuantos más, la batalla por ser el mejor abridor derecho en el béisbol actualmente es entre Darvish, Verlander y Félix Hernández, quien lanzó su propia joya imperdible el viernes, blanqueando a los Azulejos de Toronto por espacio de ocho entradas.

Demos un vistazo a cómo les ha ido a los tres en 2013

Las estadísticas

Darvish: 5-1, 2.56 PCL, 45.2 IP, 27 H, 15 BB, 72 K, 3 HR, .169 AVG

Verlander: 4-2, 1.55 PCL, 46.1 IP, 38 H, 13 BB, 50 K, 1 HR, .222 AVG

Hernandez: 4-2, 1.60 PCL, 50.2 IP, 39 H, 7 BB, 51 K, 3 HR, .212 AVG

Hernández ha lanzado la mayor cantidad de entradas; Verlander y Hernández tienen la efectividad más baja; pero Darvish ha sido el más dominante, promediando 14.1 ponches por cada nueve entradas, una marca que sacudiría el récord de Randy Johnson para abridores, con 13-4 impuesta en 2001. Darvish también ha sido el más difícil de batear, con ese promedio de .169 contra él y, de los tres, es quien debe lanzar en el parque más amigable para los bateadores. Sin embargo, Hernández ha enfrentado un grupo de ofensivas un poco más difíciles, sobre todo porque ha tenido que lanzar contra los Vigilantes y los Tigres, mientras que los otros dos no lo han hecho. Los tres ya tuvieron una apertura contra Houston& y ninguno permitió carrera.

Ventaja: No podemos poner demasiado énfasis en la efectividad tan temprano en la campaña. Hernández tiene la ventaja en durabilidad y control, pero el promedio de ponches para Darvish ha estado fenomenal. Ventaja para Darvish.

Problemas para iniciar la temporada

Darvish: Control, especialmente de la recta; debe probar que puede ser un caballito de batalla que trabaje 200 entradas (lanzó 191.1 en 29 aperturas el año pasado).

Hasta el momento, hay división de opiniones con esto. Su promedio de bases por bola disminuyó de 11.9 a 8.4 por ciento, así que eso es bueno. Su porcentaje de rectas en la zona de strike, sin embargo, es de sólo 42 por ciento, una disminución de 10 por ciento respecto a la temporada previa. Tiene lanzamientos letales cuando llega a dos strikes 20 ponches en 31 apariciones al plato que terminan con su curva, 29 ponches en 69 viajes al plato con su slider-, y eso asusta, ya que ha estado bien sin lanzar consistentemente su recta para strikes. En parte, esto funciona a su favor un salvajismo natural que dificulta a los bateadores para atacar su recta (o su recta cortada, que no ha sido un gran lanzamiento para él), pero puede llevar a conteos de lanzamientos altos y menos entradas.

Verlander: Durabilidad tras encabezar a la Liga Americana en entradas las últimas dos temporadas, y actuar durante más de 50 en la postemporada. ¿Habría alguna decepción luego de dos grandes temporadas?

Diría que una efectividad de 1.55 responde la segunda pregunta. Todavía no ha lanzado más de siete entradas, algo inusual para él, pero no se trata porque esté maniatado. Ha tenido partidos de 126, 116, 114, 111 y 111 lanzamientos. En 2012, tuvo nueve partidos con 120 o más pitcheos, así que quizá Jim Leyland ha sido un poco conservador hasta el momento, pero Verlander ha lanzado en muchos climas fríos. Además, Leyland quizá se está conteniendo, intentando asegurarse que Verlander permanezca fuerte para unos posibles playoffs en octubre.

Hernández: Preocupación acerca de la velocidad en declive de su recta y el bache al final de la temporada pasada (0-4, con efectividad de 6.62 durante seis aperturas en septiembre).

Hasta el momento, el promedio de su recta es una milla menos que el año pasado (92.1 a 91.1), que es dos millas menos que 2011 y por debajo de las 93.9 que promedió en 2010 la campaña cuando ganó el Cy Young.

Póngalo de esta manera: su recta más rápida esta temporada fue 94.1 cercano al promedio de hace tres temporadas. Dicho esto, ha estado tan bien como siempre, gracias a ese imbateable cambio de velocidad y al mostrar que lo que haya ocurrido el pasado septiembre, fue una aberración.

Ventaja: Aunque ya no lanza tan duro como antes, Hernández luce mejor que nunca con una de sus mejores rachas en su carrera. Seguro, ayuda lanzar en los parques de la Costa Oeste, y quizá algún día la falta de separación entre su recta y su cambio lo alcanzará, pero todavía no llegamos a ese momento.

Repertorio

Darvish: Increíble. Ha estado básicamente intratable cuando llega a dos strikes, gracias a ese combo de curva/slider. En 112 apariciones en el plato con dos strikes, los bateadores promedian .088 con 72 ponches, ocho bases y dos extrabases. Ouch.

Verlander: Hablando de velocidad con la recta, Verlander todavía no echa mano de uno de sus famosos lanzamientos candentes de 100 millas, y sólo ha promediado 92.2 millas, con una velocidad máxima de 97.1. Eso no significa que ha sido fácil conectarle: los rivales batean .192/.289/.256 contra su recta, que de hecho es peor que la línea de .215/.291/.362 en 2011.

Hernández: Quizá no haya mejor lanzamiento actualmente en el béisbol que el cambio de velocidad de Hernández, que se aleja de los zurdos y aprieta a los derechos. Los oponentes batean .130 contra ese pitcheo. A veces mezcla sliders y curvas, convirtiéndolo en un hombre con cuatro lanzamientos, con gran comando en todos.

Ventaja: Es difícil sugerir que alguien tiene mejor repertorio que Verlander, pero actualmente ese es el caso con el arsenal profundo de armas que tiene Darvish. Verlander no necesariamente tiene que subir regularmente su velocidad a 95 millas sabemos que él aprendió a guardarla hasta que sea necesario--, pero hasta que él haga algo más, nadie puede igualar el arsenal electrizante de lanzamientos que Darvish posee.

¿Quién es el mejor?

Es como elegir entre Mays y Mantle en la cima de sus trayectorias. Sólo hay una manera de responder: si los tres lanzan al mismo tiempo y sólo puedes ver a uno sin el interés de apoyar a alguno de los equipos en específico- ¿a quién verías? Ahorita, yo veo a Darvish. Pónganlo en un estadio neutral y pienso que él es el mejor abridor derecho en el deporte. Pero quizá cambie de parecer la semana entrante.

RESTO DEL FIN DE SEMANA

Tres estrellas

1. Marcell Ozuna, Marlins. Una promoción controversial a inicios de la semana, considerando que él sólo había jugado 10 partidos en Doble-A (aunque había conectado cinco jonrones), Ozuna no lució inferior en su primera semana en las Mayores, bateando .478 con cinco extrabases en sus primeros seis partidos. Pegó su primer cuadrangular ante Cole Hamels en la victoria del sábado por 2-0 un swing fácil ante una recta de 92 millasy luego se fue de 5-4 con dos dobles, tres carreras y tres remolcadas el domingo.

2. Jeremy Guthrie, Reales. El acuerdo de Guthrie por tres años y $25 millones fue ampliamente cuestionado, pero hasta el momento todo está bajo control. Guthrie lanzó blanqueada de cuatro imparables en la victoria 2-0 el sábado ante los Medias Blancas sí, ¡un mánager que dejó a su abridor lanzar toda la ruta en un partido apretado!y mejoró su marca a 4-0 con efectividad de 2.40.

3. Jon Jay, Cardenales. Hace algunos días, Jay bateaba .204 y había perdido su lugar como primer en el orden. Ahora, ha tenido cuatro partidos consecutivos con dos imparables, y batea un respetable .252/.339/.393. Produjo dos carreras el viernes, conectó cuadrangular de tres carreras ante Yovani Gallardo el sábado y anotó dos carreras más el domingo. Los Cardenales barrieron la serie de cuatro desafíos en Milwaukee.

Actuación clave del fin de semana

Staff de lanzadores de los Vigilantes. Los Medias Rojas llegaron al fin de semana encabezando la Liga Americana en promedio de embasarse, slugging y wOBA (promedio de embasarse ponderado) en otras palabras, la mejor ofensiva en la liga. Derek Holland, Alexi Ogando y Darvish contuvieron a los Medias Rojas a cuatro carreras en 21 entradas, ponchando a 27, mientras los Vigilantes barrían la serie. Esas son tres aperturas impresionantes contra cualquier alineación, pero especialmente contra un orden al bat encendido, en un parque que favorece a los lanzadores como el de Texas. Los Vigilantes igualaron a los Medias Rojas con el mejor récord en la Liga Americana, y todo se ha tratado de su pitcheo han permitido la mejor cantidad de carreras en la Americana. Una felicitación de nuevo al instructor de lanzadores, Mike Maddux, por construir un staff que parecía tener algunos huecos al inicio de la temporada (especialmente cuando Matt Harrison se sometió a una cirugía en la espalda).

Mejor partido

Gigantes 10, Dodgers 9, 10 entradas (Sábado).

La noche del viernes, Buster Posey pegó un cuadrangular ante Ronald Belisario, al batear una recta en cuenta de 3 y 2, para la victoria de los Gigantes por 2-1, dejando tendidos a los Dodgers. El sábado por la noche, fue un héroe improbable para los Gigantes: el receptor suplente Guillermo Quiroz se voló la barda bateando como emergente, en cuenta de 0-2 contra Brandon League y le dio a los Gigantes un triunfo por 10-9. Ese partido de locura incluyó a los Gigantes desperdiciando una ventaja de 5-0 y 6-1, los Dodgers anotando siete carreras en la quinta entrada, los Gigantes empatando el juego, los Dodgers convirtiendo una doble matanza a Posey con las bases llenas en el cierre de la novena y Quiroz conectando el sinker de League justo por encima de la barda en jardín izquierdo para su tercer jonrón de por vida y el primero contra un pitcher derecho. No fue un mal lanzamiento de League, como pueden apreciar en la gráfica; a veces, el bateador logra colocar bien el bat ante un buen lanzamiento.

Y por los Gigantes, ellos siguen ganando pese a actuaciones pobres de su rotación. Ryan Vogelsong fue la víctima de las siete carreras en una entrada, y ahora va con récord de 1-2 y efectividad de 7.20 con sólo una buena apertura en seis partidos. Y Tim Lincecum va 2-1, con 4.41 de efectividad. Vogelsong y Cain deben estar mejor su relación de ponches y bases por bolas son buenos- si disminuyen los cuadrangulares. Pero es momento de reconocer que los Gigantes de 2013 como los Gigantes de 2012--, están construidos tanto alrededor de una ofensiva y bullpen menospreciados (los relevistas tienen la segunda mejor efectividad en las Mayores) así como están alrededor de sus pitchers abridores.

Bateador en ascenso: Mark Trumbo, Angelinos

Miguel Cabrera tuvo una semana monstruosa remolcando carreras (e incluso jugó algo de defensiva extraordinaria) y Ryan Raburn tuvo una racha sorprendente de tres partidos donde se fue de 13-11 con dos partidos bateando un par de cuadrangulares, pero ya sabemos que Miggy puede batear y que Raburn irá de vuelta a ser un jugador suplente. Los Angelinos tuvieron otra mala semana, pero no culpen a Trumbo, quien bateó cinco cuadrangulares. Algo importante, también consiguió seis bases por bola, una señal de que quizá lo están respetando más (y de que Albert Pujols y Josh Hamilton no se han embasado mucho antes que él), pero él está eliminando esos lanzamientos fuera de la zona de strike. Sabemos que Trumbo tiene poder 29 cuadrangulares como novato en 2011, 32 la temporada pasada--, pero porcentajes de embasarse bajos han disminuido su valor. Abanica demasiado como para batear .300, así que necesita conseguir algunas bases por bolas para incrementar su valor ofensivo global.

Lanzador en ascenso: Hisashi Iwakuma, Marineros

Es hora de creer en Iwakuma como una realidad. Con victorias sobre los Angelinos y Azulejos esta semana (una carrera permitida cada partido), ahora marcha 3-1 con efectividad de 1.61 y no ha permitido más de tres carreras en una apertura. Desde que se unió a la rotación de Seattle el 2 de julio, sólo Kris Medlen y Clayton Kershaw tienen una efectividad más baja que el 2.32 de Iwakuma. Vean el mapa los bateadores no pueden distinguir entre su recta de dos y cuatro costuras, al batear de 51-9 (.176), con 23 ponches, una base por bolas y dos extrabases.

No puede batear, pero seguro puede fildear

La jugada defensiva obligatoria de la semana de Brendan Ryan.

Equipo en ascenso: Cardenales

Los Vigilantes barriendo en casa a los Medias Rojas fue grande, pero calificaré la barrida de cuatro partidos de los Cardenales en Milwaukee como la serie más impresionante del fin de semana. Los Cerveceros son duros en casa - 9-6 antes de esta serie, 49-32 en 2012, 57-24 en 2011--, así que los Cardenales mandaron un gran mensaje al batear .322 y anotar 29 carreras, mientras maniataban dos veces a Milwaukee a una carrera. Con los Bravos 3-7 en sus últimos 10 partidos, los Cardenales claman ser el mejor equipo de la Nacional. Además de la mejor marca en la Liga Nacional y la mejor diferencia de carreras, el bullpen de los Cardenales comienza a resolverse, con Edward Mujica como cerrador, Trevor Rosenthal en la octava y Mitchell Boggs de vuelta a las Menores. Qué tan bien ha estado el resto del equipo: San Luis marcha 19-6 cuando los relevistas no tienen decisión. Equipo en picada: Filis

Dos derrotas ante los Marlines hacen ver mal a un equipo. Primero, el novato José Fernández lanzó siete entradas permitiendo un imparable en la victoria del sábado por 2-0 para su primera victoria en Grandes Ligas (díganle que las victorias de un lanzador no importan). Eso fue seguido el domingo por la vergonzosa derrota 14-2 donde Roy Halladay fue maltratado por lo que es, esencialmente, otra alineación Triple-A. Adeiny Hechavarria pegó triple para remolcar tres carreras y luego bateó jonrón con casa llena (la revisión del video cambió la marcación de un doblete a un cuadrangular), parte de su día con siete carreras producidas. Digámoslo otra vez: Adeiny Hechavarria produjo siete carreras contra Roy Halladay. Pasaban usualmente meses para que Halladay permitiera siete carreras. Pero con su efectividad de 8.65, parece que el hombro es un problema y quizá vaya rumbo a la lista de lesionados. Pero, hey, Delmon Young ya volvió, así que eso debe arreglar a los Filis y su marca de 14-18

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¿Aprendió algo Baker de su bullpen?

lunes, 6 de mayo de 2013
06 may
16:34
PM ET
por David Schoenfield

Aroldis Chapman and Dusty Baker
Howard Smith/US PresswireDusty Baker
El viernes, Aroldis Chapman tuvo una rara mala actuación intentando sellar la ventaja 6-2 de los Rojos de Cincinnati sobre los Cachorros de Chicago. De hecho, fue tan mala, que el mánager Dusty Baker sacó a su Cerrador Comprobado (M.R.) por J.J. Hoover con el juego en la línea.

Chapman ya había tolerado tres carreras cuando le dio la base por bolas a Cody Ransom para llenar las bases con dos outs. Baker denle mérito con esto- sacó a Chapman y Hoover ponchó a Darwin Barney para conseguir la victoria por 6-5.

La pregunta es: ¿Dusty Baker aprendió algo?

¿Aprendió que hay múltiples maneras para emplear un bullpen, maneras que pueden hacer al bullpen de los Rojos un arma mucho más efectiva? De hecho, el domingo, ya que Chapman y Jonathan Broxton habían lanzado dos días consecutivos, Hoover se acreditó otro rescate en una victoria 7-4.

Esa es la manera como debe utilizarse un bullpen: guarda a Chapman para los juegos cerrados y empatados; usar a Chapman con una ventaja de tres carreras, es esencialmente un desperdicio. Hoover, aunque sea la tercera o cuarta opción entre los relevistas, es capaz de conservar una ventaja de tres carreras. Por supuesto, dudo que Baker cambie por dos partidos. Culpó la mala actuación de Chapman el viernes por la inactividad.

"No ha lanzado mucho en tres días", dijo Baker. "Si no lo utilizas, es como si lo emplearas demasiado".

OK. Creo entender lo que Dusty dice: estar oxidado puede generar la misma inefectividad como si estuvieras trabajado de más. Chapman no había lanzado en tres días, lo que no parece un receso inusual, pero creo que es una buena excusa. Pero es esa preocupación la que frecuentemente lleva a los mánagers a utilizar a sus cerradores en situaciones insignificantes, para darles actividad. Eso podría ser evitado si usas a tu cerrador por más de tres outs, pero eso va en contra de las Reglas No Escritas del Uso del Cerrador Moderno. Aun cuando Chapman era el preparador, Baker lo usaba rutinariamente por más de tres outs.

Hoover resumió el uso del bullpen de forma concisa el viernes: "Te preparas para eso como relevista. Todos ellos pueden lidiar con la situación. Eso es lo que nos hace un buen grupo".

Hoover, Broxton, Sean Marshall y Sam LeCure son todos buenos lanzadores, como señala Hoover, y capaces de salvar partidos en caso de necesitarse.

Así que, si Dusty está preocupado porque Chapman no lanza lo suficiente, ¡entonces úsalo más! ¿Juego empatado en la octava? Úsalo dos entradas. ¿Extrainnings? Deja que lance dos entradas. Chapman ha lanzado 15 episodios en 16 apariciones. Aunque es uno de los grandes relevistas ponchadores en la historia del deporte, el tipo de pitcher que puede sacarte de problemas, Chapman solamente una vez ha entrado con un corredor a bordo esta temporada, y eso fue cuando los Rojos estaban abajo en el marcador.

Sé que molesto mucho a Baker, y él es realmente sólo uno de 30 mánagers que usan el bullpen de esta forma. Pero es un mánager de alto perfil, en un equipo con aspiraciones de Serie Mundial y con Chapman como un arma peculiar a su disposición. El zurdo lanzallamas va con ritmo para actuar en 78 entradas, muchas de ellas que serán desperdiciadas con ventaja de tres carreras y pocas que serán para salir de un atolladero.

Baker puede usarlo de formas más inteligentes. Y dejar que Hoover consiga los rescates fáciles.

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